La Contralora General de la República, Dorothy Pérez, abrió el evento destacando desafíos en control público, canales de denuncia y sistemas de integridad en un encuentro clave para fortalecer la ética organizacional
El Compliance Summit Chile 2025 reunió a más de 500 profesionales del sector público y privado para abordar los desafíos que marcarán la agenda de transparencia, prevención de delitos y gobernanza ética.
El encuentro, organizado por la Asociación Chilena de Ética y Compliance (ACEC) y la Universidad Diego Portales, instaló una discusión amplia sobre la necesidad de fortalecer la integridad institucional en un contexto de creciente escrutinio ciudadano, y entregó el Premio al Compromiso Ético 2025 a la Contralora General de la República, Dorothy Pérez.
Y fue precisamente esta autoridad la que abrió el encuentro con un análisis sobre el impacto del control público en la confianza institucional. Pérez señaló que persisten brechas relevantes en materia de prevención. “El mundo público se ha ido quedando atrás en materia de prevención de delitos”, afirmó, y agregó que la ausencia de canales de denuncia seguros limita la detección oportuna de irregularidades.
La Contralora profundizó en los riesgos del ámbito municipal, donde —explicó— el 80% de los municipios no cuenta con un sistema de integridad. “El control es indispensable para resguardar los recursos públicos, y debemos evitar que se transforme en un obstáculo para ejecutar procesos esenciales”, sostuvo, conectando esta idea con la necesidad de equilibrar supervisión y gestión eficiente.
Como ejemplo, expuso los resultados derivados de la aplicación de la ley que impide otorgar licencias de conducir a deudores de pensión de alimentos. “El 70% de las municipalidades vulnerables entregó licencias sin revisar el registro correspondiente”, indicó, y añadió que se detectaron más de 3.400 casos irregulares, algunos vinculados a autoridades locales.
Desafíos regulatorios y fortalecimiento de la cultura ética
El programa del Summit combinó análisis técnico, experiencias prácticas y debates sobre la evolución del compliance en un escenario regulatorio más exigente. Los paneles abordaron temas como evaluación de programas de integridad, monitoreo de riesgos, gestión de incidentes graves y el rol de los directorios en la conducción ética.
Entre los expositores destacaron Osvaldo Artaza, Jorge Badillo, Ana María Castro, Giovanna Gardella, Mariano Gojman, Felipe Volante, Alberto Llona, Verónica Espósito, Alejandro Ferreiro y Dafne González, quienes aportaron visiones desde diversos sectores.
Riesgos de retroceso y estándares internacionales de integridad
Uno de los momentos clave fue la exposición de José Ugaz, ex presidente de Transparencia Internacional, quien contextualizó los desafíos chilenos desde una mirada comparada. “Hay que hacer ética y no cosmética; actuar desde valores como la justicia y la solidaridad”, señaló, enfatizando la importancia de reforzar la independencia de los órganos de control.
El presidente de la ACEC, Rodrigo Reyes, destacó el rol de la instancia en un período de transición normativa. “Chile vive un momento decisivo en integridad”, afirmó, y planteó que el país avanza hacia organizaciones más íntegras, sostenibles y transparentes. Tanto la ACEC como la UDP coincidieron en que el encuentro constituye una plataforma para adaptar el compliance a un entorno de mayor escrutinio, transformación tecnológica y expectativas ciudadanas crecientes.



