Los proyectos Anillo Aqua Loa y RESILMIN, financiados por ANID, abordan desafíos estratégicos para la región: gestión hídrica, relaves mineros, economía circular, comunidades y sostenibilidad territorial
La Región de Antofagasta vuelve a instalarse como un territorio clave para la investigación científica aplicada a desafíos productivos, ambientales y comunitarios. Esta vez, a través del lanzamiento de dos proyectos Anillo financiados por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), orientados a generar conocimiento y soluciones en torno al agua, los relaves mineros y la sostenibilidad territorial.
El Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Héctor Bravo Vásquez, participó en la presentación de las iniciativas Aqua Loa y RESILMIN, ambas vinculadas a problemáticas de alta relevancia para el norte del país. Mientras la primera apunta a una nueva gestión hídrica de la cuenca del río Loa, la segunda aborda la gobernanza, valorización y riesgos asociados a los depósitos de relaves mineros.
“Estos proyectos reflejan el enorme potencial científico que existe en nuestra región y cómo la investigación puede transformarse en una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas, aportar a la sostenibilidad de nuestros ecosistemas y fortalecer el desarrollo productivo de manera responsable. Desde el Ministerio de Ciencia valoramos especialmente que estas iniciativas integren conocimiento de frontera, innovación y vinculación con las comunidades”, destacó Bravo.
El Loa y la urgencia de una nueva gestión hídrica
El proyecto Aqua Loa, liderado por la Universidad Católica del Norte, busca contribuir a una gestión más sostenible de la cuenca del río Loa, principal fuente de agua de la región. La iniciativa contempla la exploración de nuevas fuentes de aguas subterráneas para uso agrícola sostenible y el desarrollo de tecnologías basadas en la naturaleza para mejorar la calidad de las aguas superficiales.
Una de las líneas relevantes será la aplicación de procesos de fitorremediación, adaptados a las condiciones del desierto, con el objetivo de avanzar en soluciones que conecten investigación científica, resiliencia ambiental y necesidades territoriales.
El segundo proyecto, RESILMIN, propone un modelo de gobernanza para la gestión de relaves mineros, considerando tres dimensiones complementarias: técnica, política y ambiental. Su trabajo incorpora la valorización de relaves mediante la recuperación de minerales de interés económico, como cobre, molibdeno y cobalto, junto con soluciones de economía circular para utilizar estos materiales en la fabricación de elementos para la construcción, especialmente hormigones.
Comunidades y gobernanza de relaves
Una dimensión central de RESILMIN será la participación de comunidades que conviven con depósitos mineros. La Dra. Elizabeth Lam Esquenazi, directora del proyecto, explicó “Estamos trabajando con comunidades de Antofagasta, Taltal, Sierra Gorda y también con la comunidad indígena de Tambillo para conocer sus percepciones y preocupaciones respecto a los relaves. Queremos que la gobernanza considere las realidades y necesidades de los territorios que conviven con estos depósitos”.
Entre las principales inquietudes levantadas por las comunidades figuran los riesgos asociados a eventuales colapsos de relaves provocados por sismos o eventos climáticos extremos, además de los efectos de la dispersión de material particulado por acción del viento en zonas cercanas a asentamientos humanos.
Los proyectos Aqua Loa y RESILMIN forman parte de una línea de investigación asociativa de alto impacto impulsada por ANID, que busca promover colaboración interdisciplinaria y generar soluciones frente a desafíos sociales, ambientales y productivos.
Para Antofagasta, estas iniciativas abren una oportunidad relevante: convertir la ciencia regional en una herramienta concreta para mejorar la gestión del agua, reducir riesgos mineros, avanzar en economía circular y fortalecer una relación más responsable entre industria, comunidades y territorio.



