Chile ya supera los 10 millones de conexiones 5G y más del 96% de los hogares tiene acceso a internet, consolidándose como uno de los países más conectados de América Latina, aunque especialistas advierten crecientes desafíos asociados a salud mental, dependencia tecnológica, ciberseguridad y brecha digital
Hace apenas dos décadas, conectarse a internet en Chile implicaba líneas telefónicas lentas, cibercafés y horarios restringidos. Hoy, la conectividad digital atraviesa prácticamente todos los aspectos de la vida cotidiana: trabajo, educación, entretenimiento, compras, banca, trámites y relaciones personales.
En el marco del Día Mundial de Internet, celebrado cada 17 de mayo para promover el acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) y reducir la brecha digital, las cifras muestran cómo Chile logró posicionarse como líder regional en conectividad y transformación digital.
Según datos actualizados de la Subsecretaría de Telecomunicaciones correspondientes a enero y abril de 2026, el país alcanzó 10.161.957 conexiones móviles 5G, cifra que representa un crecimiento interanual de 62,3%. Además, el 84,1% de las conexiones fijas ya opera mediante fibra óptica y más del 66% de los hogares conectados cuenta con velocidades de entre 500 y 1.000 Mbps.
Chile acelera su transformación digital
El crecimiento no solo se refleja en cobertura, sino también en calidad de conexión. Las estadísticas de Subtel muestran que Chile mantiene uno de los ecosistemas digitales más avanzados de América Latina, impulsado por expansión de fibra óptica, despliegue de redes 5G y crecimiento del tráfico de datos móviles.
En este sentido, Pedro Gallardo, director en Ciberseguridad de Minsait, explicó que “El internet pasó de ser una herramienta complementaria a convertirse en una infraestructura esencial para el funcionamiento de la sociedad. Hoy el acceso digital define oportunidades laborales, educativas, económicas y sociales”-
El especialista advirtió además que “Hoy internet está presente en prácticamente todos los aspectos de nuestra vida: trabajo, banca, comercio, servicios públicos y comunicaciones personales. Por eso, la ciberseguridad dejó de ser un tema exclusivamente técnico y pasó a convertirse en una prioridad estratégica para los países y las organizaciones”.
Gallardo sostuvo además que la protección digital depende también de hábitos cotidianos de los usuarios: “Utilizar contraseñas robustas y únicas, activar la verificación en dos pasos y mantener una actitud preventiva frente a mensajes o enlaces sospechosos son medidas simples que ayudan a reducir significativamente los riesgos de fraude, robo de información y vulneración de datos”.
Dispositivos conectados y nuevas exigencias digitales
La transformación digital también modificó profundamente la forma en que las personas utilizan la tecnología en su vida diaria. Estudiar, trabajar, entretenerse, jugar en línea, crear contenido o acceder a servicios depende cada vez más de dispositivos capaces de interactuar entre sí de manera fluida, segura y permanente.
Actualmente, el desafío no pasa únicamente por acceso a internet, sino también por la capacidad de notebooks, monitores, routers, periféricos y equipos gamer de integrarse dentro de ecosistemas digitales más complejos, donde rendimiento, movilidad, seguridad y estabilidad se vuelven factores centrales para usuarios y empresas.
Gabriel Bahamondes, encargado de PR y Marketing Técnico en ASUS para Latinoamérica, explicó que “La conectividad cambió la forma en que entendemos los dispositivos. Ya no se trata solo de tener un equipo potente, sino de contar con tecnología preparada para funcionar dentro de un ecosistema: conectarse con otros equipos, sostener aplicaciones exigentes, proteger la información y acompañar distintos momentos del día”.
El ejecutivo agregó que la creciente dependencia tecnológica elevó las expectativas de los usuarios, quienes hoy utilizan un mismo equipo para trabajar, estudiar, entretenerse o desarrollar actividades ligadas a gaming y creación de contenidos.
“El Día Mundial de Internet es una oportunidad para recordar que la transformación digital también ocurre en la experiencia concreta de las personas. Cada vez que un usuario trabaja desde cualquier lugar, estudia en línea, juega con baja latencia o crea contenido desde su notebook, hay una demanda tecnológica que debe resolverse con equipos confiables y diseñados para un uso real”, afirmó Bahamondes.
La integración de dispositivos en ecosistemas conectados seguirá profundizándose de la mano de tecnologías asociadas a inteligencia artificial, hogares inteligentes, streaming, gaming online y colaboración remota, áreas que están redefiniendo las dinámicas de trabajo, aprendizaje y entretenimiento.
La otra cara de la hiperconectividad
El avance de la conectividad también abrió nuevos debates asociados a salud mental, dependencia tecnológica y sobreexposición digital, especialmente entre niños, adolescentes y jóvenes.
El uso intensivo de redes sociales, la sobreexposición a pantallas y la necesidad permanente de mantenerse conectado comenzaron a impactar áreas como descanso, relaciones interpersonales y bienestar emocional.
Angelo Catricheo, director general de Informática y Tecnología de la Universidad del Alba, advirtió que el principal desafío ya no pasa solo por acceso tecnológico, sino también por la forma en que las personas conviven con estas herramientas digitales.
“Estamos frente a una sociedad hiperconectada. El problema no es internet en sí, sino cómo aprendemos a convivir con esta tecnología sin que termine afectando nuestro bienestar”, sostuvo.
En paralelo, el crecimiento del ecosistema digital también ha modificado hábitos de consumo y desplazado servicios tradicionales. Tanto la televisión pagada como la telefonía fija continúan disminuyendo en Chile, mientras el tráfico de datos móviles y de internet fijo mantiene un crecimiento sostenido.
Solo durante 2025, el tráfico anual de internet fijo superó los 36 exabytes, mientras el tráfico móvil aumentó más de un 10% respecto del año anterior.
Brecha digital y desafíos pendientes
Pese al avance de la conectividad, especialistas advierten que todavía persisten diferencias importantes entre zonas urbanas y rurales, especialmente en calidad de conexión y alfabetización digital.
Aunque el acceso general supera el 96%, cerca de un 25% de los hogares se conecta exclusivamente mediante internet móvil, limitación que puede afectar acceso a educación, teletrabajo y contenidos de alta demanda tecnológica.
“La brecha digital ya no es solamente quién tiene internet y quién no. Hoy también importa la calidad de la conexión, las habilidades digitales y la capacidad de usar la tecnología de manera segura y productiva”, sostuvo Catricheo.
El debate adquiere además una nueva dimensión con el avance acelerado de herramientas basadas en inteligencia artificial y automatización digital, tecnologías que comienzan a integrarse rápidamente en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
Hacia una cultura digital más consciente
En medio de la expansión tecnológica, expertos coinciden en que uno de los principales desafíos de los próximos años será construir una cultura digital más consciente y equilibrada.
Combatir la desinformación, fortalecer la seguridad online y promover hábitos saludables de uso tecnológico aparecen entre las prioridades para el futuro del ecosistema digital chileno.
“El futuro no depende solo de tener más velocidad o más cobertura. También depende de cómo usamos internet para mejorar la calidad de vida, fortalecer la democracia y generar bienestar social”, concluyó el director general de Informática y Tecnología de la Universidad del Alba.
Radiografía digital de Chile en 2026
| Indicador | Cifra 2026 | Contexto |
|---|---|---|
| Conexiones móviles 5G | 10.161.957 accesos | Crecimiento sostenido del ecosistema móvil |
| Crecimiento anual del 5G | +62,3% | Comparación enero 2025-2026 |
| Hogares con acceso a internet | Más del 96% | Cobertura digital nacional |
| Conexiones fijas con fibra óptica | 84,1% del total | Liderazgo regional en FTTH |
| Hogares con velocidades entre 500 y 1.000 Mbps | 66,4% | Expansión internet de alta velocidad |
| Crecimiento internet satelital | +68,2% anual | Expansión de conectividad rural |
| Tráfico internet móvil | +10% anual | Mayor consumo de datos móviles |
| Posición OCDE en penetración fibra óptica | Lugar 11 mundial | Chile lidera Latinoamérica |
| Precio internet fijo | US$3,12 por 100 Mbps | Uno de los costos más bajos de la región |



