El Gobierno de José Antonio Kast concretó su primera colocación internacional de bonos, pocas semanas después de que el Congreso autorizara ampliar el endeudamiento fiscal de 2026. La demanda alcanzó los €8.700 millones
Pocas semanas después de conseguir en el Congreso la autorización para ampliar el endeudamiento fiscal, el Gobierno de José Antonio Kast realizó su primera operación en los mercados internacionales. El Ministerio de Hacienda emitió tres bonos en euros y obtuvo €3.100 millones, que deberán ser pagados entre 2034 y 2046.
La colocación se concretó el 27 de julio, luego de que la Ley N.º 21.831 fuera publicada el 10 del mismo mes. La norma permite al Gobierno Central contraer hasta US$6.200 millones adicionales de deuda durante 2026, tanto dentro como fuera del país. Esta fue la primera emisión internacional realizada bajo esa autorización.
La salida de Chile al mercado europeo despertó un interés mayor al monto ofrecido. Hacienda recibió 349 órdenes por €8.700 millones, equivalentes a 2,8 veces la deuda finalmente colocada. Las ofertas provinieron de cerca de 200 inversionistas de Europa, Estados Unidos, Asia y Medio Oriente.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, destacó la respuesta de los mercados y señaló que la operación confirma la confianza de los inversionistas internacionales en la economía chilena. “Esta operación confirma la confianza de los inversionistas internacionales en Chile: en su solidez macroeconómica, en la seriedad de sus cuentas fiscales y en el manejo responsable de la deuda pública”, afirmó.
Recursos que se pagarán hasta 2046
La emisión fue dividida en tres bonos, con diferentes plazos y tasas de interés. El primero permitió obtener €1.250 millones, tendrá una tasa de rendimiento de 4,101% y deberá pagarse en agosto de 2034.
El segundo bono entregó €1.100 millones, con vencimiento en 2038 y una tasa de 4,424%. El tercer instrumento considera €750 millones, llegará hasta 2046 y tendrá un rendimiento de 4,759%.
La distribución permite a Hacienda repartir los vencimientos durante los próximos 20 años, en lugar de concentrar la devolución de los recursos en una sola fecha. La emisión también amplía la presencia de Chile en el mercado europeo y suma inversionistas de diferentes regiones y monedas.
La operación forma parte de la actualización del plan de financiamiento fiscal para 2026, anunciada después de que el Congreso aprobara el mayor margen de endeudamiento solicitado por el Ejecutivo. La autorización legal estará vigente hasta el 31 de diciembre de este año.
Alta demanda internacional
El interés recibido permitió al Ministerio de Hacienda colocar los bonos entre una base amplia de compradores. Según la cartera, esta diversificación ayuda a mantener un calendario equilibrado de pagos y a reducir la dependencia de un único mercado para financiar al Estado.
Chile mantiene clasificaciones de riesgo con perspectiva estable de Moody’s, S&P Global Ratings y Fitch Ratings, antecedentes considerados por los inversionistas al momento de comprar bonos emitidos por el país.
Los instrumentos quedaron sometidos a la legislación del Estado de Nueva York y fueron registrados ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos. BNP Paribas, Goldman Sachs, J.P. Morgan y Santander participaron como bancos colocadores de la emisión.
Con la operación, el Gobierno comenzó a utilizar el margen adicional de endeudamiento que había solicitado recientemente al Congreso. Hacienda obtuvo €3.100 millones y recibió ofertas por casi tres veces esa cantidad, en la primera colocación internacional realizada durante la administración de José Antonio Kast.



