El desarrollo de ingredientes más sostenibles y con base científica se posiciona como un desafío estratégico para la industria alimentaria, en un contexto marcado por nuevas exigencias regulatorias, ambientales y de consumo.
En esa línea, Carozzi anunció el lanzamiento del programa Sinergia I+D, una iniciativa de innovación abierta desarrollada junto a HUBTEC, que busca resolver brechas tecnológicas que hoy no cuentan con soluciones disponibles en el mercado.
La convocatoria, denominada “Desafío Ingredientes del Mañana”, fue abierta este 1 de diciembre y está dirigida a universidades, centros de investigación y startups de base científico-tecnológica. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 22 de enero de 2026, para luego dar paso a un proceso de evaluación y entrevistas, con el inicio de los proyectos previsto para marzo del próximo año.
Desde la compañía explican que el foco está puesto en soluciones aplicables, escalables y alineadas con la sostenibilidad, manteniendo los estándares de calidad de sus productos.
En ese contexto, José Manuel Muñoz, gerente de Innovación y Transformación Digital de Carozzi, subrayó que “Sinergia I+D es nuestra invitación a colaborar con universidades, centros de investigación y startups para desarrollar soluciones que aporten valor real a la industria y a la sociedad. Queremos avanzar juntos, con ciencia aplicada y compromiso, para impulsar proyectos que mejoren procesos, ingredientes y sostenibilidad”.
Tres retos tecnológicos para la industria alimentaria
El programa se estructura en torno a tres desafíos concretos, definidos a partir de brechas tecnológicas identificadas por la compañía. El primero apunta a la sustitución de edulcorantes no nutritivos, manteniendo poder edulcorante, estabilidad en los procesos y aceptación sensorial.
El segundo busca reemplazar la gelatina en confites, conservando textura, sabor y calidad. El tercero se orienta al reemplazo de antioxidantes artificiales, tanto para alimentación humana como animal.
Según detalló Muñoz, la estrategia busca equilibrar calidad, eficiencia y sostenibilidad: “Nuestra hipótesis es que, si incorporamos ingredientes alternativos equivalentes, podremos mantener o mejorar la calidad de nuestros productos, optimizar costos y reducir el impacto ambiental, sin comprometer los procesos productivos y logísticos”.
Colaboración ciencia–industria como motor de innovación
Desde HUBTEC destacan que la iniciativa refleja un modelo de colaboración efectivo entre ciencia e industria, orientado a resolver desafíos complejos.
Ignacio Merino, director ejecutivo de HUBTEC, enfatizó el valor de conectar conocimiento científico con necesidades productivas reales, señalando que “El futuro de la alimentación se construye desde la colaboración y la ciencia aplicada. Las universidades generan conocimiento, pero necesitan aplicarlo a problemas concretos, y este programa transforma desafíos industriales en oportunidades de innovación con impacto”.
Los proyectos seleccionados accederán a financiamiento para pruebas de concepto, además de mentorías especializadas y la posibilidad de escalamiento industrial junto a Carozzi. La ejecución comenzará a fines de marzo de 2026, consolidando una hoja de ruta orientada a ingredientes más sostenibles y competitivos.



