Con 60 mil visitantes, 1.382 empresas expositoras y US$1.200 millones proyectados en negocios, EXPONOR 2026 completó su mayor edición y consolidó a Antofagasta como plataforma internacional para minería, energía, innovación y desarrollo territorial
La versión 2026 de EXPONOR dejó una lectura clara para la agenda productiva del país: Antofagasta volvió a mostrar que su peso no se explica solo por la minería que concentra, sino por la capacidad de reunir en un mismo espacio a empresas, autoridades, proveedores, embajadores, universidades, centros de investigación y emprendedores tecnológicos. La región apareció nuevamente como una plataforma donde se conectan inversión, energía, innovación y desarrollo territorial.
Esa proyección se expresó en cifras inéditas. La exhibición reunió a 60 mil visitantes, 1.382 empresas expositoras, representantes de 36 países y la Unión Europea, transformándose en el evento más grande realizado en la historia regional. Además, la edición organizada por la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA) proyectó US$1.200 millones en negocios, confirmando su peso como punto de encuentro para industrias estratégicas.
El punto de fondo está en lo que esas cifras representan. EXPONOR 2026 no solo consolidó una convocatoria masiva, sino que reforzó el liderazgo minero global de Antofagasta en una etapa marcada por minerales críticos, transición energética, automatización, sostenibilidad y nuevas exigencias para los proveedores.
Una señal política, empresarial e internacional
La presencia del Presidente de la República, José Antonio Kast, junto a seis ministros de Estado, tres subsecretarios, 25 embajadores, autoridades regionales y ejecutivos de las principales compañías mineras y energéticas del mundo, dio a esta versión una señal institucional de alto impacto.
Esa participación no solo fortaleció el peso protocolar de la exhibición. También dejó una señal para la agenda económica del país: Antofagasta ya no opera únicamente como un distrito minero de escala mundial, sino como un espacio donde convergen decisiones de inversión, transferencia tecnológica, cooperación internacional y desarrollo territorial.
El presidente de la Asociación de Industriales de Antofagasta, Marko Razmilic, destacó que “Antofagasta es el lugar donde se encuentran las industrias que impulsan el desarrollo del mundo”, poniendo el acento en la convergencia entre minería, energía, innovación, academia, proveedores, emprendedores y autoridades.
Negocios, innovación y cooperación global
Uno de los ejes más relevantes de EXPONOR 2026 fue la generación de oportunidades comerciales. La Rueda de Negocios superó las 3.793 reuniones cara a cara entre empresas nacionales e internacionales, mientras que los encuentros de networking permitieron vincular a ejecutivos de abastecimiento de compañías mineras y energéticas con proveedores que buscan escalar soluciones para operaciones de alta complejidad.
La exhibición también recibió más de 70 delegaciones técnicas provenientes de más de 30 compañías mineras, energéticas, industriales y grandes proveedores. Estos recorridos permitieron revisar tecnologías, servicios e innovaciones aplicables a productividad, seguridad operacional, monitoreo industrial, automatización, sostenibilidad y transformación digital.
Como parte del balance final, se anunció a Suiza como País Invitado de Honor de EXPONOR 2028, un hito que proyecta nuevas oportunidades de cooperación tecnológica, comercial e industrial entre Chile y mercados altamente especializados. La definición reafirma el carácter global que ha alcanzado la exhibición desde Antofagasta hacia la minería y la energía mundial.
Conocimiento para una nueva etapa productiva
La agenda técnica de EXPONOR 2026 incluyó siete seminarios internacionales y 150 charlas técnicas, con temáticas vinculadas a inversiones mineras y energéticas, minerales críticos, competitividad energética, desarrollo territorial, innovación, liderazgo femenino, talento humano y sostenibilidad.
En estos espacios participaron representantes de BHP, Codelco, Antofagasta Minerals, Sierra Gorda SCM, Glencore, Teck, AES Chile, Colbún, ENGIE, Albemarle y Minera El Abra, además de organismos como Cochilco, SONAMI, APRIMIN, CESCO, la Unión Europea y diversos centros de estudio nacionales e internacionales.
La innovación tuvo además una vitrina relevante a través de Lanza tu Innovación, plataforma que reunió a 120 participantes y seleccionó a 30 emprendedores tecnológicos de distintas regiones del país. Las soluciones presentadas abordaron áreas como inteligencia artificial, automatización, sostenibilidad, monitoreo industrial, seguridad y transformación digital.
Territorio, proveedores y comunidad regional
La dimensión territorial también fue parte del balance de esta versión. La exhibición reforzó su vínculo con la comunidad regional mediante espacios destinados a emprendedores tecnológicos, proveedores locales, grupos artísticos, artesanos y cultores.
Más de 40 artesanos de distintas comunas exhibieron productos inspirados en el patrimonio cultural y las tradiciones del territorio, mientras que el Pabellón AIA-PYME permitió a pequeñas y medianas empresas regionales presentar sus capacidades ante compañías nacionales e internacionales.
A ello se sumaron nueve visitas técnicas a ocho faenas mineras y energéticas de la región, fortaleciendo el intercambio de experiencias y el conocimiento directo de operaciones que explican por qué Antofagasta sigue siendo el principal distrito minero del país y uno de los territorios más relevantes para la transición energética.
Antofagasta frente al mundo
El balance de EXPONOR 2026 deja una señal clara para la agenda económica y territorial de Chile. La minería, la energía y la innovación ya no pueden observarse como sectores separados, sino como parte de un mismo ecosistema donde compiten la tecnología, el talento humano, la infraestructura, la sostenibilidad y la capacidad de vincular a grandes compañías con proveedores locales.
Con sus cifras récord, la exhibición reafirma la posición de Antofagasta como plataforma internacional para industrias estratégicas. El paso siguiente será transformar esa visibilidad global en más encadenamientos productivos, transferencia tecnológica, inversión regional y oportunidades concretas para las comunidades que conviven con el desarrollo minero y energético.



