Diez alcaldes de Aysén y Los Lagos reclaman medidas extraordinarias frente al encarecimiento del diésel, que alcanza $2.100 en Melinka. Piden congelar alzas por 180 días, apoyar servicios esenciales y abrir una mesa interministerial con plazos definidos
El creciente costo de los combustibles abrió un nuevo frente de preocupación para el Gobierno de José Antonio Kast. Alcaldes y alcaldesas de las regiones de Aysén y Los Lagos enviaron una carta abierta al Presidente para exigir medidas extraordinarias que permitan enfrentar las alzas del petróleo diésel y las gasolinas en las zonas extremas del sur, donde el aislamiento geográfico multiplica los costos de transporte, abastecimiento y servicios básicos.
Los valores que denuncian las autoridades ilustran la magnitud del problema. En Melinka, el litro de diésel alcanza los $2.100; en Villa O’Higgins ronda los $1.900 y en Tortel llega a $1.868, según los antecedentes entregados por los municipios. Llenar un estanque de 50 litros puede superar los $100.000, una cifra que golpea especialmente a las familias de localidades donde trasladarse por tierra o mar resulta indispensable para acceder a bienes y servicios.
El reclamo expone una desigualdad que va más allá del precio en las estaciones de servicio. En localidades aisladas, el petróleo también permite generar electricidad, movilizar mercancías, mantener caminos y responder a emergencias. Es una realidad que se suma a los problemas estructurales que encarecen la vida en los territorios apartados de Chile, donde municipios y habitantes deben asumir sobrecostos que los mecanismos nacionales de financiamiento no siempre compensan.
El combustible también determina el costo de los servicios esenciales
La carta, impulsada desde Coyhaique y respaldada por autoridades de distintas sensibilidades políticas, advierte que el petróleo constituye un insumo indispensable para el funcionamiento de numerosas localidades australes. En Guaitecas y Tortel sostiene sistemas de generación eléctrica, mientras que en Lago Verde y Villa O’Higgins las distancias y las dificultades de abastecimiento elevan los costos energéticos.
Los alcaldes también mencionan la situación de Coyhaique, Chile Chico, Futaleufú y el archipiélago de Chiloé, donde el transporte terrestre y marítimo resulta fundamental para la actividad económica y la prestación de servicios públicos. “Cuando sube el combustible en nuestros territorios, no solo aumenta el costo de trasladarse: también se encarece vivir, trabajar, emprender y sacar adelante una familia”, advierten en el documento.
El emplazamiento se produce después de que el 22 de octubre los precios mayoristas de referencia de ENAP registraran incrementos de $91,5 por litro para el diésel y $41,3 para las gasolinas, según el Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales. Para la semana del 29 de octubre al 4 de noviembre no se informaron nuevas variaciones en esos combustibles, aunque los elevados costos acumulados siguen siendo parte de la preocupación municipal.
Cinco medidas para frenar las alzas y reducir la dependencia del petróleo
La principal exigencia es establecer un mecanismo extraordinario de compensación durante 180 días, que permita mantener precios de referencia estables para las gasolinas y el diésel en las comunas beneficiadas. Las autoridades solicitan, además, una solución permanente mediante la reducción, devolución o compensación territorial de impuestos y sobrecostos de distribución, considerando las dificultades particulares de abastecimiento.
Las propuestas también apuntan a proteger el funcionamiento de los sistemas eléctricos aislados, mediante recursos extraordinarios que permitan financiar los mayores costos de generación a diésel. A ello se suma la creación de un fondo especial para los municipios de zonas extremas, destinado a cubrir gastos adicionales en recolección de residuos, mantención de caminos, transporte y respuesta ante emergencias, sin sacrificar otros programas locales.
La quinta medida busca avanzar hacia una solución estructural: un plan de independencia energética que financie proyectos de energías renovables, almacenamiento eléctrico, eficiencia energética y electromovilidad. Con ello, los alcaldes proponen disminuir progresivamente la dependencia del petróleo y reducir los costos permanentes de operación de los territorios aislados.
El documento reúne las firmas de Carlos Gatica, alcalde de Coyhaique; Luis Martínez, de Aysén; Raquel Torres, de O’Higgins; Marisela Jiménez, de Tortel; Bans Puinao, de Guaitecas; Ariel Keim, de Chile Chico; y Claudia Valdés, de Lago Verde. Por la Región de Los Lagos participan Marcos Vargas, de Queilén; Julio Delgado, de Palena; y Baltazar Elgueta, de Castro.
Emplazamiento a Kast: mesa interministerial en 15 días
Las autoridades no se limitan a solicitar medidas generales. Exigen constituir una mesa de trabajo interministerial en un plazo de 15 días, con participación de los municipios firmantes, y recibir una propuesta formal de implementación y financiamiento dentro de los 30 días posteriores a su instalación. La carta no establece montos fiscales para las compensaciones, por lo que su costo y financiamiento deberán formar parte de una eventual negociación con el Gobierno.
“No estamos pidiendo privilegios. Estamos pidiendo justicia y equidad territorial”, sostienen los alcaldes, quienes advierten que la distancia respecto de los principales centros urbanos no puede convertirse en una desventaja económica permanente.
El llamado recupera una preocupación que ya había surgido en el debate sobre el impacto regional del alza de los combustibles: las decisiones sobre precios y mecanismos de compensación se adoptan a nivel central, mientras sus consecuencias recaen sobre familias y municipios con capacidades limitadas para amortiguarlas.
La carta concluye con una advertencia dirigida al Ejecutivo: “Chile no puede desarrollarse dejando atrás a quienes viven en sus territorios más extremos”.



