Autoridades comunales y parlamentarios advierten que los recursos regionales no bastarán para reparar viviendas, caminos y servicios dañados por el temporal. La ACHM pidió al Ejecutivo activar el 2% constitucional para financiar la recuperación
Los daños causados por el sistema frontal aumentaron la presión sobre el Gobierno para declarar zona de catástrofe en la Región de Coquimbo y disponer recursos nacionales que permitan enfrentar la emergencia y comenzar la recuperación de la infraestructura afectada.
El alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, solicitó al Presidente José Antonio Kast adoptar la medida y recurrir al 2% constitucional, al considerar que la magnitud de los daños supera la capacidad financiera de los municipios y del Gobierno Regional.
El jefe comunal advirtió que los cerca de $2.000 millones que podrían utilizarse desde el presupuesto regional deberán distribuirse entre las 15 comunas y no corresponden a recursos adicionales aportados por el nivel central.
“Esos recursos salen del propio presupuesto de inversión de la región. No son recursos nuevos”, afirmó Manouchehri. Su cuestionamiento apunta a que la emergencia obligaría a redestinar fondos comprometidos para proyectos regionales, sin asegurar los montos necesarios para reparar caminos, puentes, viviendas y recintos públicos.
La diputada del Frente Amplio Carolina Tello respaldó la solicitud después de recorrer sectores afectados. La parlamentaria informó daños en edificios residenciales, departamentos expuestos a humedad y familias que podrían enfrentar problemas sanitarios si las viviendas no son intervenidas oportunamente.
Ovalle aumenta la presión por recursos
La solicitud también fue formulada desde Ovalle, una de las comunas más afectadas por las precipitaciones, el aumento de los caudales y la interrupción de caminos hacia localidades rurales.
El alcalde Héctor Vega pidió al Gobierno declarar zona de catástrofe para agilizar la disponibilidad de recursos y reforzar el despliegue destinado a rescatar personas aisladas. “Lo único que queremos solicitarle al Gobierno es, por favor, que nos decreten zona de catástrofe, porque con eso podemos movilizar mayor cantidad de recursos”, señaló el jefe comunal.
Vega afirmó que buena parte de la comuna quedó con problemas de conectividad, especialmente en localidades rurales y sectores costeros. Los rescates debieron concentrarse en medios aéreos debido a que los caminos se encontraban cortados o cubiertos por el agua.
“La reconstrucción acá va a ser bastante complicada. Tenemos mucha zona aislada. La ciudad es prácticamente el único lugar conectado y todo el resto está aislado”, sostuvo.
El alcalde cuestionó además los procedimientos administrativos que deben seguir los municipios para acceder a financiamiento extraordinario. A su juicio, los tiempos habituales del Estado no son compatibles con las necesidades inmediatas de las comunidades afectadas.
Municipios rechazan financiar la emergencia con fondos regionales
La petición fue ampliada por el presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades, Gustavo Alessandri, quien solicitó a Kast recurrir al 2% constitucional ante los daños registrados desde Atacama hasta Los Lagos.
“La situación es descomunal y requerirá tiempo para cuantificar la verdadera magnitud de esta catástrofe. Los vecinos de las regiones de Atacama y Coquimbo requieren soluciones hoy”, afirmó el también alcalde de Zapallar.
El Gobierno ya había habilitado el uso de hasta el 2% de los presupuestos de los gobiernos regionales para enfrentar la emergencia. Ese mecanismo permite redestinar recursos propios de cada región, pero no representa necesariamente la incorporación de fondos adicionales desde el nivel central.
El 2% constitucional solicitado por los alcaldes corresponde a una herramienta diferente. Permite al Presidente autorizar gastos no contemplados inicialmente en la Ley de Presupuestos para responder a necesidades impostergables originadas por una calamidad pública.
La discusión tiene un efecto directo sobre la inversión regional. La utilización de recursos propios de los gobiernos regionales puede acelerar la primera respuesta, pero también obliga a reducir o postergar proyectos previamente aprobados para las comunas.
Aunque las autoridades emplearon denominaciones distintas, Manouchehri y Vega solicitaron una declaración de zona afectada por catástrofe, mientras Alessandri se refirió a un Estado de Catástrofe, sus planteamientos coinciden en exigir que la recuperación no sea financiada exclusivamente con recursos municipales y regionales.
Alerta Roja se amplía a toda la región
La emergencia continuaba activa durante este domingo. En su actualización del 18 de julio, el Ministerio del Interior informó que la Alerta Roja abarcaba todo el territorio de la Región de Coquimbo, debido al aumento de las precipitaciones, las remociones en masa, la activación de quebradas y el crecimiento de los caudales.
La Dirección Meteorológica extendió además la alarma por precipitaciones intensas hasta el martes 21 de julio. Senapred había reportado anegamientos, aumentos de caudal, daños en viviendas y problemas de conectividad, junto con 26 mil clientes sin suministro eléctrico en Coquimbo durante la mañana del sábado.
El Gobierno suspendió las clases para este lunes 20 de julio en todos los establecimientos de educación parvularia, básica y media de la región. También anunció la instalación de un hospital modular de campaña para reforzar la atención en Ovalle y un mayor despliegue del Ejército en Illapel, Salamanca y La Serena.
Gobierno prioriza conectividad y servicios básicos
Mientras aumentan las solicitudes de recursos extraordinarios, el Ejecutivo mantiene la respuesta inmediata concentrada en los rescates, el despeje de rutas y la continuidad de los servicios básicos.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, señaló que las principales prioridades son recuperar la conectividad en Atacama, enfrentar los problemas derivados de la alta turbiedad del agua en Coquimbo y avanzar en la reposición del suministro eléctrico en Valparaíso.
En la conurbación Coquimbo y La Serena, las autoridades prepararon estanques y camiones aljibe ante una eventual interrupción del suministro de agua potable. En Ovalle también se evaluó restringir temporalmente su utilización a fines sanitarios mientras continuaban los análisis sobre su calidad.
El Gobierno destacó la coordinación entre Senapred, municipios, Fuerzas Armadas, Carabineros, Bomberos y empresas de servicios. La emergencia, sin embargo, continúa concentrando sus mayores efectos en Atacama y Coquimbo, donde persiste el riesgo de aislamiento, desbordes y nuevos daños en viviendas e infraestructura.
Hasta el cierre de esta edición, las actualizaciones oficiales revisadas informaban medidas operativas, despliegue territorial y ayudas para los damnificados, pero no una decisión sobre la declaración solicitada por los alcaldes ni sobre el uso del 2% constitucional. Esa conclusión se basa en los últimos balances publicados por Interior y Senapred.
La cuantificación definitiva de los daños determinará ahora cuánto costará recuperar caminos, puentes, viviendas, recintos municipales y servicios. Los alcaldes buscan que ese proceso sea financiado con recursos nacionales y no dependa únicamente de presupuestos regionales que ya estaban comprometidos.



