El vino se posiciona nuevamente entre los productos más demandados durante la temporada navideña en Chile, impulsado por su presencia cultural y por la relevancia económica de la industria vitivinícola nacional.
En 2024, este sector alcanzó los USD 3.8 mil millones, consolidando a Chile como el principal exportador de América y como uno de los actores más influyentes en el mercado global. Su dinamismo proyecta un crecimiento sostenido que podría llevar al sector a USD 5.6 mil millones en 2034, según estimaciones del propio mercado.
Vino y preferencia navideña: impacto directo en supermercados
Con el inicio de diciembre, los patrones de compra comienzan a reflejar una mayor preferencia por bebidas alcohólicas, especialmente vino. Las celebraciones familiares y los encuentros tradicionales incrementan la demanda, lo que convierte a este producto en un componente central de las góndolas.
En este contexto, la disponibilidad se vuelve un desafío. “La temporada navideña representa uno de los momentos de mayor presión para el retail, especialmente en categorías tan relevantes como bebidas alcohólicas”, señaló el VP de Producto de Teamcore Chile, Luis Andrés Sepúlveda, y agregó que “contar con visibilidad y capacidad de reacción es esencial para evitar quiebres y asegurar que los consumidores encuentren lo que buscan”.
La combinación entre estacionalidad, aumento del tráfico en tiendas y altos volúmenes de venta exige una gestión precisa del surtido. Para los supermercados, mantener la continuidad durante estas semanas resulta determinante para responder a las expectativas de consumidores que consideran el vino parte de sus hábitos de celebración.
Gestión inteligente del surtido y respuesta del retail
En un escenario de mayor presión comercial, tecnologías basadas en inteligencia artificial se convierten en herramientas críticas. Estas soluciones permiten anticipar variaciones, identificar quiebres de stock y mejorar la ejecución en tienda mediante datos en tiempo real.
“Nuestro objetivo es apoyar a los equipos con información accionable que les permita anticiparse a la demanda y ejecutar mejor”, explicó Sepúlveda, y destacó que “cuando la tecnología simplifica decisiones críticas, toda la cadena —del productor al consumidor— se beneficia”.
El uso de estas herramientas no solo reduce pérdidas y evita quiebres en categorías estratégicas; también mejora la experiencia de compra. Los consumidores encuentran productos disponibles de manera consistente, mientras los retailers fortalecen su capacidad operativa en uno de los periodos de mayor rentabilidad del año.
Al mismo tiempo, la industria vitivinícola chilena continúa consolidando su presencia global, lo que genera expectativas más altas en torno a la gestión de inventarios y surtido. La temporada navideña, marcada por compras planificadas y alta rotación, amplifica la importancia de asegurar disponibilidad en cada punto de venta.
La coordinación entre productores, distribuidores y supermercados se transforma así en un factor clave para responder a un mercado en expansión. Garantizar que el vino —protagonista de las celebraciones— esté presente en las góndolas no solo fortalece la cadena de valor, sino que también contribuye a preservar una tradición arraigada en el país.



