Tras años de debate entre desarrollo portuario, patrimonio urbano y participación ciudadana, el Terminal 2 del Puerto de Valparaíso obtiene aprobación ambiental y abre una nueva etapa para la ciudad y su sistema logístico
Chile es una economía profundamente vinculada al mar. Más del 90% del comercio exterior del país se moviliza a través de los puertos, lo que convierte a la infraestructura portuaria en un elemento crítico para la competitividad de las exportaciones, la logística nacional y el desarrollo de las regiones.
En la zona central del país -donde se concentra una parte significativa del flujo de carga marítima- el sistema portuario enfrenta un desafío estructural: adaptarse al crecimiento del comercio internacional, al aumento del tamaño de las naves y a las nuevas exigencias logísticas del transporte marítimo.
En ese marco, la decisión de la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de aprobar el proyecto Terminal Cerros de Valparaíso (TCVAL), que busca ampliar el Terminal 2 del Puerto de Valparaíso, marca un punto de inflexión para uno de los proyectos de infraestructura más debatidos del país durante la última década.
La resolución, adoptada por unanimidad, cierra una etapa marcada por controversias ambientales, ajustes técnicos y revisión judicial, y abre un nuevo capítulo en la discusión sobre el rol que Valparaíso puede desempeñar en el sistema logístico nacional.
Una década de tramitación y conflicto
El proyecto ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en 2014 y obtuvo inicialmente una Resolución de Calificación Ambiental en 2018. Sin embargo, el proceso fue revisado posteriormente por el Segundo Tribunal Ambiental, que ordenó reevaluar aspectos relacionados con el paisaje urbano y la participación ciudadana.
A partir de ese fallo, Empresa Portuaria Valparaíso introdujo ajustes relevantes al diseño del proyecto, incorporando modificaciones en infraestructura y medidas destinadas a mejorar la relación entre el puerto y la ciudad.
Este proceso refleja una tensión histórica que atraviesa a Valparaíso: la necesidad de ampliar su infraestructura portuaria sin profundizar los conflictos urbanos asociados al patrimonio, el borde costero y la identidad de la ciudad.
Impacto económico y rol logístico del puerto
El Puerto de Valparaíso constituye uno de los nodos logísticos más importantes del comercio exterior chileno. Su operación articula transporte marítimo, logística, comercio exterior y servicios portuarios, generando un impacto económico significativo en la región.
Diversos estudios del sector estiman que la cadena logística vinculada al puerto genera cerca de 18 mil empleos directos e indirectos, incluyendo transporte, servicios logísticos, comercio exterior y actividades relacionadas con la operación portuaria.
Desde el mundo empresarial regional, la aprobación ambiental fue interpretada como una señal relevante para la inversión y el desarrollo económico local.
El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción Valparaíso, Fernando Bustamante, señaló que la aprobación del proyecto constituye una señal de certeza institucional tras más de una década de tramitación, en la que la iniciativa debió responder observaciones, incorporar mejoras técnicas y cumplir exigentes estándares ambientales.
El dirigente gremial agregó que la ampliación portuaria representa una infraestructura habilitante para el desarrollo económico de la región, ya que fortalece la capacidad logística del puerto, impulsa encadenamientos productivos y abre nuevas oportunidades de inversión y empleo.
Bustamante también advirtió que Valparaíso enfrenta una situación económica compleja, marcada por menor inversión y deterioro urbano, por lo que proyectos de infraestructura de esta magnitud pueden contribuir a reactivar la economía local y devolverle a la ciudad un rol más protagónico en el desarrollo del país.
Reacciones políticas tras la aprobación
La decisión del COEVA generó reacciones en el ámbito político regional, donde el debate sobre la relación entre puerto y ciudad ha sido permanente.
El gobernador regional de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, afirmó que “esta es una buena noticia que permite seguir avanzando por el bienestar de quienes habitan la región y particularmente la ciudad de Valparaíso”, aunque enfatizó que la expansión portuaria debe realizarse de manera sustentable y de la mano de las ciudades.
Desde el municipio porteño también se valoró el avance del proyecto. La alcaldesa Camila Nieto señaló que “valoramos que la Comisión de Evaluación Ambiental haya aprobado de manera unánime el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Terminal Cerros de Valparaíso”, destacando la importancia de fortalecer la integración entre el puerto y la ciudad.
Terminal 2 en cifras
| Aspecto | Dato relevante | Impacto |
|---|---|---|
| Inicio evaluación ambiental | 2014 | Más de una década de tramitación |
| RCA inicial | 2018 | Posteriormente revisada por Tribunal Ambiental |
| Aprobación COEVA | 2026 | Luz verde ambiental al proyecto |
| Empleo asociado al puerto | cerca de 18.000 | Impacto económico regional |
| Objetivo del proyecto | ampliar capacidad portuaria | fortalecer competitividad logística |
Valparaíso y San Antonio: la disputa portuaria del centro de Chile
La aprobación del Terminal 2 vuelve a instalar una discusión estratégica en el sistema portuario nacional: la relación entre el Puerto de Valparaíso y el futuro Puerto Exterior de San Antonio.
Mientras Valparaíso busca ampliar su capacidad con el Terminal 2, el Estado impulsa en paralelo el megaproyecto del Puerto Exterior de San Antonio, concebido como la mayor infraestructura portuaria del país.
Esta situación plantea un desafío de planificación logística para el país, donde ambos puertos deberán complementarse para responder al crecimiento del comercio marítimo y evitar futuros cuellos de botella en el sistema portuario central.
Lo que viene para el proyecto
La aprobación ambiental del Terminal 2 no implica el inicio inmediato de las obras. La etapa que se abre ahora estará marcada por la definición del cronograma de ejecución, el modelo de concesión y la articulación del desarrollo portuario con el crecimiento urbano de la ciudad.
El desafío para las autoridades será transformar la aprobación ambiental en un proceso de implementación que combine inversión, desarrollo económico y legitimidad territorial.
La forma en que se gestione esta etapa definirá si la ampliación portuaria logra consolidarse como un motor de desarrollo regional o si continuará siendo un símbolo de las tensiones históricas entre puerto, ciudad y patrimonio en Valparaíso.



