Con foco en agroindustria, construcción y servicios, la iniciativa acompañará durante tres años a startups de base científico-tecnológica que ya cuenten con soluciones listas para validación y escalamiento
La Región del Maule suma una nueva herramienta para conectar innovación, empresas y desarrollo productivo. Se trata de Startup Studio Maule, incubadora regional orientada a startups de base científico-tecnológica que buscará responder a desafíos concretos de industrias relevantes para el territorio.
La iniciativa es impulsada por Grupo Zenit, en colaboración con la Universidad Autónoma de Chile y con el apoyo de Corfo, y apunta a empresas que ya cuenten con soluciones desarrolladas, capaces de validar sus modelos de negocio, acelerar pruebas de concepto y avanzar hacia etapas de escalamiento durante los próximos meses.
El lanzamiento se realizó el 17 de junio en Talca, junto con la presentación regional del Premio Avonni 2026, certamen orientado a reconocer innovaciones con impacto país.
Innovación para sectores estratégicos
El foco de Startup Studio Maule estará puesto en industrias críticas para la región, entre ellas agroindustria, construcción y servicios, áreas donde la incorporación de tecnología puede mejorar productividad, sostenibilidad y competitividad. El programa proyecta operar durante los próximos tres años como una plataforma de articulación entre empresas, academia, sector público y redes de apoyo.
Durante su primera etapa, la incubadora abrió un llamado dirigido a startups que ya tengan soluciones creadas y estén en condiciones de probarlas, validarlas y escalarlas. El objetivo no es solo acompañar ideas tempranas, sino impulsar emprendimientos capaces de responder a problemas productivos reales y generar impacto regional.
La apuesta regional se cruza con una discusión más amplia: cómo lograr que la innovación deje de concentrarse en grandes centros urbanos y se vincule con sectores productivos concretos. En el caso del Maule, esa conexión será clave para que las soluciones tecnológicas encuentren espacio en empresas, cadenas de valor y necesidades territoriales.
Academia, empresas y territorio
Durante la actividad, Startup Studio Maule suscribió un acuerdo de colaboración con la Fundación para la Innovación Agraria, representada por su director, Andrés Gálmez, con el propósito de fortalecer la vinculación con la cadena agrícola regional. El convenio busca acercar capacidades tecnológicas a uno de los sectores más relevantes para la economía maulina.
Fernando Venegas, CEO de Grupo Zenit, señaló que la iniciativa busca “instalar y operar una incubadora regional de alto impacto, orientada a identificar, acompañar y escalar emprendimientos con potencial de crecimiento, articulando capacidades de la academia, sector público, empresas y redes de apoyo”. Agregó que las ventajas del territorio permitirán acelerar la inversión en I+D+i, conectar universidades y empresas, y desarrollar negocios comprometidos con la región.
Desde la academia, Marcelo Cevas, vicerrector de la Universidad Autónoma de Chile sede Talca, afirmó que “esta incubadora permitirá conectar el conocimiento académico con los desafíos productivos reales del Maule, apoyando a startups de base científico-tecnológica en la validación y escalamiento de soluciones con impacto regional”. Añadió que la universidad busca actuar como puente entre investigación, empresas, emprendimientos y territorio.
Descentralizar el emprendimiento tecnológico
Desde Corfo, la lectura apunta al fortalecimiento de servicios especializados para el emprendimiento fuera de la Región Metropolitana. Maricho Gálvez, gerenta de Emprendimiento Dinámico de Corfo, sostuvo que “esta nueva incubadora en Maule es un hito relevante para Corfo, no solo porque la región llevaba años sin contar con una, sino porque responde a nuestra estrategia de fortalecer servicios especializados para el emprendimiento en todo el territorio”.
La ejecutiva agregó que este esfuerzo reúne a organizaciones públicas y privadas para consolidar una red de apoyo y acompañamiento a quienes buscan emprender. La señal es relevante porque mueve el foco desde la sola creación de startups hacia su validación con empresas, clientes y desafíos productivos concretos.
El primer llamado de Startup Studio Maule cierra el 1 de julio y las bases se encuentran disponibles en el sitio oficial del programa. Más que una nueva convocatoria, la incubadora instala una señal para el ecosistema regional: la innovación aplicada puede convertirse en una herramienta concreta de desarrollo productivo cuando logra conectar talento emprendedor, conocimiento académico, empresas y desafíos reales del territorio.



