La primera sesión de Gobernanza reunió a instituciones públicas, empresas, academia y gremios para avanzar en una agenda de encadenamiento productivo, innovación aplicada y mayor participación regional en la cadena minera
La Región de Atacama dio un nuevo paso en su agenda de desarrollo productivo regional con la primera sesión de Gobernanza del Programa Territorial Integrado (PTI) “Encadenamiento Productivo Minero de la Región de Atacama”, una iniciativa impulsada por Corfo y operada por CORPROA que busca ampliar la presencia de empresas y trabajadores locales en la cadena de valor minera.
El encuentro reunió a representantes del sector público, privado, académico y gremial, en una instancia orientada a coordinar prioridades, generar acuerdos y proyectar acciones colaborativas. Durante la jornada, Rodrigo Miranda, gerente de Abastecimiento de Kinross y segundo vicepresidente del Cluster Minero Atacama, fue elegido presidente de la Gobernanza del PTI Minero Atacama.
El programa se estructura sobre tres ejes: fortalecer la competitividad de empresas vinculadas a la minería, impulsar la formación de talento humano y mejorar la articulación del ecosistema productivo regional. La apuesta es que Atacama pueda capturar mayor valor desde su principal actividad económica, conectando inversión, capacidades técnicas e innovación aplicada con nuevas oportunidades para proveedores regionales y empleo local.
Coordinación público-privada para ampliar oportunidades
La Gobernanza del PTI está integrada por el Gobierno Regional, Corfo, CORPROA, la Seremi de Minería, ProChile, Sercotec, el Cluster Minero de Atacama, la Mesa de Instituciones de Educación Superior, Red Futuro Técnico, Ciptemin, el Centro Nacional de Pilotaje, la Universidad de Atacama y representantes de la pequeña minería regional. Su composición busca ordenar prioridades y fortalecer una coordinación público-privada permanente entre instituciones, empresas, centros de conocimiento y actores productivos del territorio.
Durante la sesión, Nicolás Cabrera, gestor territorial del PTI Minero Atacama, presentó los objetivos estratégicos, las actividades en ejecución, el funcionamiento de la mesa y las formalidades establecidas en su reglamento. El modelo apunta a pasar de esfuerzos aislados a una articulación más estable, capaz de conectar necesidades de la industria con formación técnica, innovación aplicada y desarrollo de proveedores.
Jonathan Carmona, seremi de Minería y seremi de Economía subrogante, planteó que esta articulación debe traducirse en beneficios concretos para la región. La autoridad señaló que “estoy convencido de que el desarrollo minero debe traducirse en más oportunidades y bienestar para nuestra región. Este PTI apunta precisamente a ese objetivo: fortalecer capacidades locales, generar empleo de calidad y aumentar la participación de empresas y trabajadores de Atacama en la cadena de valor minera”, reforzando la importancia de una agenda con valor regional y empleo de calidad.
Carmona agregó que la iniciativa refleja la relevancia del trabajo conjunto entre instituciones públicas, sector privado y academia, destacando que este esfuerzo será clave para avanzar hacia una minería “más integrada, moderna, sostenible y con valor regional”. Su planteamiento conecta con una discusión más amplia sobre descentralización productiva y con la necesidad de que las grandes actividades económicas generen mayor impacto territorial.
Corfo apunta a brechas productivas y empleo regional
Desde Corfo Atacama, el programa fue definido como una herramienta estratégica para responder a los desafíos que enfrenta la minería y su entorno productivo. Pedro Maturana, subdirector regional de Corfo Atacama, sostuvo que el sector y sus empresas vinculadas forman parte de los ejes priorizados por el Comité de Desarrollo Productivo Atacama, reforzando el peso de la economía regional en la agenda de desarrollo productivo.
Maturana explicó que “para nosotros, desde Corfo, este es un programa que tiene carácter estratégico porque el sector minero y su cadena de valor es uno de los ejes priorizados por el Comité de Desarrollo Productivo Atacama. Por lo tanto, buscamos que este espacio de Gobernanza nos permita abordar los desafíos y brechas que presenta el sector, facilitar la articulación de acciones concretas con foco en el crecimiento de las empresas proveedoras de la minería y generar más oportunidades de empleo para la región”, instalando al PTI como una plataforma para fortalecer empresas proveedoras y oportunidades laborales regionales.
El énfasis de Corfo apunta a que la instancia no se limite a un espacio de diagnóstico, sino que avance hacia iniciativas concretas para sofisticar la oferta regional, mejorar capacidades técnicas y abrir nuevas oportunidades de participación para empresas de Atacama en procesos de contratación, innovación y servicios especializados. Para la región, ese tránsito será clave para ampliar la presencia de pymes y proveedores regionales en una industria que demanda mayores estándares competitivos.
Ese objetivo se conecta con desafíos estructurales del desarrollo regional en Chile, como la formación de capital humano especializado, la incorporación de innovación aplicada y el fortalecimiento de empresas capaces de responder a las necesidades de grandes industrias. La articulación entre educación, compañías e instituciones aparece como una condición central para desarrollar talento local y fortalecer la competitividad territorial.
Rodrigo Miranda encabezará la nueva Gobernanza
La primera sesión concluyó con una votación a mano alzada para elegir al presidente de la Gobernanza. La responsabilidad recayó en Rodrigo Miranda, gerente de Abastecimiento de Kinross, quien asumirá el rol de conducción en esta etapa inicial del PTI, marcada por el desafío de convertir la articulación institucional en acciones concretas y resultados medibles.
Tras su nombramiento, Miranda expresó su disposición a aportar tiempo y dedicación para el buen funcionamiento de la mesa. “Creo que la sesión de hoy fue provechosa, pudimos conocer de primera fuente, con cada una de las instituciones, qué es lo que están haciendo, cuáles son sus expectativas, qué es lo que pueden aportar al PTI”, afirmó, poniendo énfasis en el valor de alinear expectativas institucionales con capacidades productivas regionales.
El ejecutivo sostuvo que el foco estará puesto en apoyar el desarrollo de la región desde el fortalecimiento empresarial, la formación de talento y la innovación. Según señaló, esta última dimensión es especialmente relevante para las compañías mineras de Atacama, que buscan constantemente nuevas soluciones para mejorar sus procesos y responder a los desafíos productivos del sector, en una agenda donde la innovación tecnológica y la colaboración territorial adquieren mayor protagonismo.
Desde CORPROA, operador regional del programa, también destacaron el inicio formal de esta Gobernanza. Aldo Molina, subgerente de Encadenamiento Productivo y Estudios de CORPROA, sostuvo que existe entusiasmo por el despliegue del PTI y por su capacidad de complementar requerimientos de las empresas mineras, especialmente en materias de encadenamiento local y desarrollo de proveedores.
Molina explicó que durante el primer año se buscará integrar las acciones del PTI con el avance de la hoja de ruta del Cluster Minero, mientras que el segundo y tercer año debieran orientarse a una etapa de consolidación. “Nuestras expectativas son altas y ese desarrollo de proyectos que se nos viene, esperamos se canalice y llegue justamente al territorio y a las personas”, afirmó, reforzando la necesidad de que la inversión y los proyectos se traduzcan en impacto social y económico para personas y comunidades.
Desarrollo regional con mayor valor local
La puesta en marcha de esta Gobernanza abre una nueva etapa para Atacama, una región donde la minería cumple un rol estructural en la economía, pero donde el reto sigue siendo que una mayor parte del valor generado por la industria se traduzca en oportunidades concretas para empresas, trabajadores, instituciones formativas y comunidades. En esa ruta, el PTI Minero Atacama aparece como una herramienta para fortalecer capacidades regionales y una cadena productiva más conectada con el territorio.
El avance del programa dependerá de su capacidad para transformar la articulación inicial en proyectos verificables, con resultados en competitividad, empleo, innovación y desarrollo productivo. Para la región, la prioridad será consolidar una relación más directa entre inversión, territorio y valor compartido, donde los proveedores locales no sean solo prestadores de servicios, sino actores relevantes en una estrategia de desarrollo económico regional y liderazgo territorial.



