Paquete de medidas contempla aportes familiares de hasta $1,5 millones, subsidios de $10 millones para pequeñas empresas, ayudas agrícolas, soluciones habitacionales y obras de emergencia para restablecer la conectividad en la provincia del Huasco
La recuperación de Atacama comenzará a tomar forma desde el próximo lunes, cuando las familias afectadas por el sistema frontal reciban los primeros bonos anunciados por el Gobierno. Los aportes irán desde $375 mil hasta $1,5 millones, de acuerdo con el nivel de daño que registre cada vivienda en la Ficha Básica de Emergencia.
El Presidente José Antonio Kast presentó el paquete en Vallenar, luego de recorrer distintos sectores de la región y reunirse con autoridades locales. La visita permitió observar una emergencia que no terminó con el retiro del barro: hay viviendas dañadas, caminos interrumpidos y pequeñas actividades productivas que todavía no consiguen volver a funcionar.
El bono será de libre disposición y buscará responder a las necesidades más inmediatas de los hogares. Pero el plan anunciado va más allá de las familias. El Gobierno aplicará la Ficha de Emergencia de Empresas y Cooperativas para dimensionar las pérdidas y habilitará, a través de Sercotec, subsidios no reembolsables de hasta $10 millones para micro y pequeñas empresas.
Recuperar la actividad productiva
En las zonas rurales, el temporal dejó canales dañados, animales sin alimento y productores con dificultades para llegar a sus predios. La respuesta contempla ayudas tempranas para 341 agricultores, entrega de alimentación animal, rehabilitación de obras de riego y la anticipación de concursos destinados a recuperar sistemas de conducción de agua.
El plazo para reportar daños agrícolas también se ampliará de 10 a 45 días en Atacama, Coquimbo y Valparaíso. La medida busca evitar que productores aislados o con problemas de conectividad queden fuera de los catastros.
En materia habitacional, el Ejecutivo anunció un bolsillo electrónico de emergencia equivalente a 150 UF para autoconstrucción. A ello se sumarán apoyos de entre 50 y 450 UF, definidos según la magnitud de los daños y las condiciones de cada vivienda.
También se comprometieron equipos de generación eléctrica para servicios sanitarios rurales y compensaciones por interrupciones del suministro, pérdida de alimentos y daños en bienes básicos.
Dos puentes para volver a conectar el Huasco
En Freirina, la crecida de la quebrada El Alarcón cortó la Ruta C-468 y dejó a vecinos con graves dificultades de desplazamiento. Para recuperar ese enlace, el Ministerio de Obras Públicas instalará un puente mecano de 60 metros, con una inversión cercana a $600 millones y un plazo estimado de dos semanas.
En paralelo, comenzará la reposición del puente Los Loros, destruido por el aumento del caudal del río Huasco. La nueva estructura tendrá cerca de 35 metros y demandará aproximadamente $350 millones.
Los anuncios abren una etapa distinta de la emergencia. Ya no se trata solamente de contener los efectos del temporal, sino de lograr que las ayudas lleguen, los caminos vuelvan a unir a las comunidades y los pequeños negocios puedan reabrir.
El desafío para el Gobierno será cumplir los plazos comprometidos. Para las familias de Atacama, la recuperación recién comenzará cuando los bonos se conviertan en viviendas reparadas y las obras permitan volver a transitar por un territorio todavía marcado por la emergencia.



