La convocatoria a Enexpro Soluciones Globales 2026 apunta a conectar empresas chilenas con compradores internacionales en sectores estratégicos, fortaleciendo la exportación de servicios y tecnología desde regiones
Para muchas empresas regionales, el crecimiento dejó de depender exclusivamente del mercado interno. En un entorno donde la innovación se mueve a escala global, competir exige algo más que producción: requiere capacidad de adaptación, diferenciación y, sobre todo, acceso a nuevos mercados.
En ese escenario se instala la convocatoria de ProChile al Encuentro Exportador Enexpro Soluciones Globales 2026, una instancia que busca transformar esa necesidad en oportunidad concreta. Más de 200 empresas chilenas podrían ser parte de este proceso, en un espacio diseñado para conectar directamente con compradores internacionales interesados en soluciones tecnológicas aplicadas a sectores estratégicos.
La apuesta no es menor. Se trata de avanzar desde una lógica tradicional de exportación hacia una donde el valor está en el conocimiento, la innovación y la capacidad de resolver problemas complejos en distintas industrias.
Una vitrina global para soluciones locales
El encuentro, que se realizará entre el 21 y el 22 de abril en Santiago, reunirá a 45 representantes internacionales provenientes de 13 mercados, entre ellos Canadá, México, Brasil, Colombia y Panamá. Durante dos jornadas, las empresas participantes accederán a una rueda de negocios donde cada reunión puede abrir la puerta a nuevos contratos, alianzas o procesos de internacionalización.
El foco está puesto en áreas donde Chile ha desarrollado capacidades relevantes: agricultura, sector forestal, acuícola, envases y embalajes, salud, cambio climático, energías limpias y eficiencia energética.
En ese contexto, la directora regional de ProChile O’Higgins, Sofía Silva, sitúa el alcance de la iniciativa en una dimensión concreta: abrir mercados. Plantea que el objetivo es que las empresas del territorio no solo participen, sino que logren proyectarse fuera del país, señalando que esta instancia permite “llegar a nuevos mercados y explorar oportunidades comerciales con compradores internacionales”, en un proceso que conecta la oferta regional con la demanda global de soluciones especializadas.
Del contacto comercial al crecimiento empresarial
Pero el alcance del encuentro no se limita a generar reuniones de negocio. La estructura del evento incorpora un segundo nivel de profundidad: el acceso a inversión.
En el Pitch Day, 35 empresas chilenas seleccionadas presentarán sus soluciones ante fondos de capital de riesgo provenientes de España, México, Colombia y Perú, en una dinámica que apunta a escalar proyectos con potencial de crecimiento internacional. La lógica es clara: no basta con vender, también es necesario fortalecer capacidades para competir en mercados más exigentes.
A esto se suman visitas técnicas a empresas chilenas, diseñadas para que los compradores internacionales conozcan en terreno las capacidades productivas y tecnológicas del país. Es una forma de validar, en tiempo real, la calidad de la oferta nacional.
Un modelo que comienza a consolidarse
El programa forma parte de la línea Soluciones Globales de ProChile, que en los últimos años ha buscado posicionar a Chile como exportador de servicios especializados. Y los resultados comienzan a respaldar esa estrategia.
En su versión anterior, realizada en 2024, el encuentro generó más de 880 reuniones de negocio, articulando a cerca de 150 empresas chilenas con más de 40 compañías extranjeras. Más que un dato, esa cifra refleja un cambio de tendencia: el país empieza a diversificar su matriz exportadora incorporando soluciones tecnológicas y servicios avanzados.
El desafío regional: competir en ligas mayores
Para O’Higgins, el desafío es claro. Participar en este tipo de instancias implica competir en mercados donde la exigencia es alta y la diferenciación es clave. No se trata solo de estar presente, sino de construir propuestas que logren sostenerse en el tiempo y adaptarse a distintos contextos.
La convocatoria, abierta hasta el jueves 19 de marzo, representa una oportunidad concreta para que empresas regionales den ese salto. Pero también instala una exigencia: pasar de una lógica local a una visión global.



