El despliegue de CONAF y empresas forestales contará con 657 brigadas, 133 aeronaves y más de siete mil combatientes. Las autoridades priorizarán cortafuegos, vigilancia tecnológica y preparación comunitaria frente al aumento del combustible vegetal durante el verano
La vegetación que hoy cubre de verde numerosos sectores del país podría convertirse en una amenaza durante los próximos meses. Las lluvias favorecieron el crecimiento de pastizales y matorrales que, al secarse bajo las altas temperaturas del verano, aumentarán el material disponible para alimentar incendios forestales. Frente a ese riesgo, el Gobierno presentó un plan nacional de protección para la temporada 2026-2027, con recursos destinados a prevenir emergencias y fortalecer la capacidad de respuesta en los territorios.
El anuncio fue encabezado este martes por el Presidente José Antonio Kast, junto al ministro de Agricultura, Jaime Campos, y la directora ejecutiva de CONAF, Aída Baldini, en el Aeródromo de Tobalaba. La estrategia considera un presupuesto de $166.600 millones y un despliegue conjunto del sector público y las empresas forestales que alcanzará 657 brigadas, 7.043 brigadistas y 133 aeronaves, además de equipos de vigilancia, maquinaria pesada y sistemas de coordinación.
La magnitud del operativo refleja la preocupación por una temporada que podría combinar altas temperaturas, baja humedad y abundante vegetación seca. Sin embargo, la disponibilidad de aeronaves y brigadistas es solo una parte de la preparación.
La necesidad de anticipar decisiones sobre limpieza de terrenos, reducción del material combustible y protección de servicios esenciales ya había sido planteada en las medidas preventivas propuestas por el sector forestal para enfrentar emergencias, especialmente en las zonas donde las viviendas se encuentran próximas a áreas de vegetación.
Un verano que preocupa a las autoridades
La directora ejecutiva de CONAF, Aída Baldini, advirtió que el crecimiento de la vegetación después de las precipitaciones puede convertirse en uno de los principales factores de propagación del fuego. El riesgo aumenta cuando los pastizales se secan y coinciden con jornadas de viento intenso, una combinación que puede acelerar los incendios y dificultar la llegada oportuna de los equipos de emergencia.
Para enfrentar esta amenaza, la Corporación proyecta 7.200 kilómetros de cortafuegos y otras labores de mitigación, que incluyen poda de árboles y tratamiento del material vegetal combustible. También fortalecerá el sistema de alerta Botón Rojo, incorporando mayor precisión sobre las condiciones de riesgo, la vegetación disponible y los horarios más críticos.
“Sin prevención no tenemos ninguna posibilidad de pasar la temporada sin catástrofe”, advirtió Baldini, al explicar que el trabajo debe comenzar antes de que aparezcan los primeros focos. El Presidente Kast reforzó esa advertencia al señalar que “nosotros no podemos evitar los efectos, los dramas que se generan por factores climáticos, pero sí podemos prevenir”.
Más de siete mil brigadistas y 133 aeronaves
La estrategia contempla 319 brigadas públicas de CONAF, integradas por 3.778 brigadistas, y 77 aeronaves, entre aviones cisterna, helicópteros y una aeronave Large Air Tanker. A ello se sumarán los recursos de las empresas forestales, que dispondrán de 338 brigadas, 3.265 combatientes y 56 aeronaves. El presupuesto anunciado no desglosa el valor económico del aporte privado.
| Recursos | CONAF | Empresas forestales |
|---|---|---|
| Brigadas | 319 | 338 |
| Brigadistas | 3.778 | 3.265 |
| Aeronaves | 77 | 56 |
Fuente: Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027.
El operativo incluye además 26 brigadas nocturnas distribuidas entre Coquimbo y Magallanes, centrales de coordinación permanentes y 396 recursos públicos de detección, entre cámaras, torres y puestos de observación. Las empresas forestales aportarán otros 265 dispositivos de vigilancia, 106 máquinas pesadas, 57 camiones aljibes y cuatro drones.
No todas estas capacidades representan incorporaciones nuevas. CONAF ya había informado 319 brigadas y 77 aeronaves para la temporada 2025-2026. La diferencia del nuevo plan estará también en la modernización tecnológica, las medidas de prevención y la coordinación operativa entre instituciones.
El ministro Jaime Campos destacó que “en materia de combate de incendios forestales aquí actuamos de conjunto, tanto el sector público como el sector privado”.
La prevención comienza antes de que aparezca el fuego
Las municipalidades tendrán un papel relevante en la preparación de las comunidades, especialmente en sectores rurales y zonas de interfaz urbano-forestal. El plan considera actividades escolares, campañas de prevención, simulacros regionales y trabajos para disminuir la acumulación de vegetación combustible. La coordinación se apoyará en más de 40 protocolos y convenios entre instituciones públicas y privadas.
El desafío también es legislativo. El proyecto de Ley de Incendios Forestales, ingresado en 2023, concluyó su etapa de comisión mixta durante octubre, pero todavía debe superar las votaciones finales del Congreso. Su contenido busca fortalecer la planificación territorial, establecer obligaciones preventivas y regular las zonas donde viviendas y actividades productivas están expuestas al avance del fuego.
El nuevo despliegue llega mientras las comunidades de distintas regiones todavía enfrentan las consecuencias de incendios anteriores y se preparan para una temporada de mayor riesgo. La experiencia ha demostrado que contar con equipos de combate no elimina la necesidad de actuar anticipadamente sobre las condiciones que favorecen una emergencia.
La discusión sobre los tres años de tramitación de la Ley de Incendios y las dificultades para fortalecer la prevención vuelve a adquirir importancia ante la llegada del verano. El desafío para el Gobierno será convertir los recursos anunciados en una capacidad efectiva de protección territorial, donde la reducción de riesgos, la coordinación municipal y la respuesta temprana permitan evitar que nuevos incendios terminen afectando viviendas, comunidades y vidas humanas.



