Los galardones consolidan una trayectoria internacional basada en consistencia productiva, diferenciación de origen y posicionamiento premium, en un escenario donde los destilados compiten por visibilidad global y acceso a mercados cada vez más exigentes
El pisco chileno vuelve a instalarse en el radar internacional, esta vez con resultados que trascienden un reconocimiento puntual. La marca Bou Legado fue distinguida en la edición 2026 de la London Spirits Competition 2026, uno de los certámenes más influyentes de la industria, consolidando su presencia en la categoría de destilados premium.
El producto Bou Legado Especial 35° Guardado en Roble obtuvo dos de los principales galardones del certamen: Pisco del Año y Mejor Espirituoso de Chile, mientras que Bou Legado Reservado 40° Blanco Original alcanzó medalla de oro con 93 puntos.
No se trata de un resultado aislado. En 2025, la marca ya había sido premiada en la misma competencia, configurando una trayectoria que comienza a consolidarse en mercados internacionales.
Consistencia como ventaja competitiva en mercados exigentes
El reconocimiento en Londres se suma a una serie de resultados obtenidos en Europa durante el mismo período, ampliando el alcance de la marca en distintos mercados.
En el Frankfurt International Trophy, Bou Legado Reservado 40° Guardado en Roble obtuvo medalla Gran Oro con 96 puntos y fue reconocido como Mejor Espirituoso chileno, en un certamen que reunió más de 3.300 muestras de 47 países y más de 450 catadores. En ese contexto, destacó como el único destilado del continente americano en alcanzar el máximo galardón.
Por su parte, en la Berlin International Spirits Competition, el mismo producto logró medalla de oro con 95 puntos, mientras que la línea Blanco Original alcanzó 91 puntos. En paralelo, la destilería fue reconocida como “Pisco Distillery of the Year 2026”, sumando por segundo año consecutivo este título.
Producto, origen y diferenciación en la categoría premium
El destilado que lidera estos reconocimientos, Bou Legado Especial 35° Guardado en Roble, es elaborado 100% con uva Moscatel y presenta un perfil definido por equilibrio, fineza y complejidad aromática. Su guarda en barricas de roble francés aporta suavidad y profundidad, atributos que han sido valorados en mercados donde el origen y la técnica comienzan a ser factores diferenciadores.
En un escenario global donde los destilados premium compiten por posicionamiento, la construcción de identidad y consistencia en el producto se transforma en un activo estratégico.
Calidad y consistencia como eje del negocio
El fundador y maestro pisquero de Bou Legado, Fernando Bou, enmarcó estos resultados en una lógica de trabajo sostenido, señalando que “este reconocimiento refleja un trabajo sostenido y una forma de hacer las cosas donde la calidad no se negocia. Competir en estos espacios exige consistencia, y eso es precisamente lo que buscamos en cada uno de nuestros procesos”.
El ejecutivo agregó que “el pisco chileno tiene más de 300 años de historia y una tradición construida con oficio y aprendizaje. Hoy esa base nos permite dialogar de igual a igual con otras categorías de destilados a nivel global”, situando el avance en un contexto de posicionamiento país.
En esa misma línea, subrayó que “estos resultados no son un punto de llegada, sino una señal de que el camino es el correcto. Nuestro foco sigue estando en el producto y en representar, con seriedad, el origen y la identidad del pisco chileno”, reforzando la proyección de la marca.
Un posicionamiento que trasciende la marca
Más allá del desempeño individual, los resultados reflejan un proceso más amplio: la capacidad del pisco chileno para competir en la categoría premium a nivel global.
La presencia sostenida en concursos internacionales no solo aumenta visibilidad, sino que también abre oportunidades comerciales, fortalece la percepción de calidad y posiciona al producto en nuevos mercados, en un contexto donde la diferenciación es clave.
Los resultados de Bou Legado no solo consolidan a la marca en el circuito internacional, sino que también refuerzan una tendencia: el pisco chileno comienza a posicionarse con mayor fuerza en la industria global de destilados premium, donde la consistencia y el origen marcan la diferencia.



