El foco en la liquidez del Estado ha sobredimensionado la discusión fiscal y desplazado temas clave como sostenibilidad del gasto, calidad de las decisiones públicas y señales para la inversión, en un momento donde la confianza resulta determinante para la economía chilena
El economista y expresidente del Banco Central, José De Gregorio, planteó una crítica de fondo al debate económico en Chile, apuntando a que la discusión pública ha puesto el foco en variables que no reflejan el verdadero estado de las finanzas fiscales. Su diagnóstico no se limita a lo técnico, sino que advierte consecuencias directas en la calidad de las decisiones.
El académico abordó la controversia en torno a la caja fiscal y explicó que “esto se ha transformado en una discusión hiper secundaria, que ha tomado una dimensión que no corresponde. La caja es un tema de tesorería, no es un tema económico; la caja no es riqueza”, cuestionando que el debate se centre en un indicador que no mide la salud fiscal real.
El problema de fondo: foco equivocado y malas decisiones
Para De Gregorio, el riesgo no está en una crisis inmediata, sino en la forma en que se construye el diagnóstico económico. Cuando la discusión se instala sobre conceptos erróneos, se abre espacio a decisiones públicas mal orientadas, que pueden terminar afectando la estabilidad fiscal en el mediano plazo.
En ese sentido, profundizó su planteamiento señalando que “lo importante no es la caja, sino el presupuesto de la nación: cuánto el gobierno decide gastar, cuánto son sus ingresos y cómo se hacen calzar esas cifras en el tiempo, porque ahí está la discusión fiscal relevante”, desplazando el foco hacia la sostenibilidad y la consistencia de la política fiscal.
Sobredimensionamiento y deterioro del debate económico
El economista también puso énfasis en el deterioro del nivel técnico de la discusión pública, advirtiendo que el problema no es solo el contenido, sino también la forma en que se está abordando. Un debate sobredimensionado y mal enfocado puede generar ruido e impedir una comprensión adecuada del escenario económico.
De hecho, fue enfático al señalar que “esto se ha sobredimensionado de una manera que es absurda, y revela un grado de falta de conocimiento impresionante en cómo se están abordando estos temas, lo que termina distorsionando la discusión”, apuntando a una debilidad estructural en el debate económico.
Impacto en inversión, confianza y crecimiento
Más allá del plano fiscal, el análisis tiene implicancias directas sobre el desempeño económico. La calidad del debate influye en las expectativas, y estas a su vez condicionan la inversión y el crecimiento, especialmente en un contexto donde la economía requiere señales claras.
En esa línea, el llamado de De Gregorio apunta a elevar el estándar del debate público, ya que alinear el diagnóstico con los desafíos estructurales es clave para recuperar dinamismo económico y fortalecer la confianza, elementos centrales para el desarrollo del país.
El mensaje es claro: si la discusión sigue centrada en variables secundarias, Chile arriesga postergar decisiones estratégicas que impactan directamente en su crecimiento y estabilidad, en un momento donde la inversión y la certidumbre son determinantes.



