Nuevos modelos de baja cilindrada apuntan a disminuir costos de transporte y tiempos de traslado en ciudades, en un contexto de alza sostenida de combustibles que presiona el presupuesto de los hogares y redefine decisiones de movilidad diaria
Con rendimientos de hasta 60 kilómetros por litro, Honda Motor de Chile decidió ampliar su oferta de motocicletas en el país con el lanzamiento de los modelos CB100, CB125 Hornet y SP160, además de la renovación de la CB190R. La apuesta responde a una decisión clara: posicionarse como alternativa directa frente al aumento del costo de los combustibles en Chile.
El movimiento ocurre en un momento donde el gasto en transporte se ha transformado en una de las principales presiones sobre los hogares. Frente a ese escenario, la introducción de motocicletas de bajo consumo busca capturar una demanda creciente por soluciones más eficientes, lo que redefine el mercado de movilidad urbana hacia opciones más económicas y flexibles.
Desde la compañía, el enfoque apunta a combinar eficiencia con accesibilidad. El subgerente comercial 2W de Honda Motor Chile, José Ignacio Zenteno, explicó que “hoy vemos cómo la eficiencia en movilidad se vuelve una necesidad real. Estas motocicletas responden a ese escenario, ofreciendo una alternativa accesible, confiable y segura para miles de personas, sin perder el estándar de calidad que caracteriza a Honda”, vinculando directamente el lanzamiento con cambios en el comportamiento del consumidor.
Eficiencia en consumo redefine decisiones de movilidad urbana
Los nuevos modelos están diseñados para uso urbano y destacan por su bajo consumo, alcanzando hasta 60 km/l en los casos de la CB100 y la CB125 Hornet, y cerca de 50 km/l en la SP160. Este rendimiento se traduce en un ahorro directo, lo que posiciona a estas motocicletas como una respuesta concreta a la presión económica derivada del alza de combustibles.
A esto se suman características como diseño liviano, facilidad de manejo y menores costos operacionales, factores que inciden directamente en la decisión de compra. En ciudades con alta congestión, además, permiten reducir tiempos de traslado, lo que introduce una segunda variable clave: la recuperación de tiempo como activo económico.
Seguridad y normativa impulsan estándares en el segmento
El lanzamiento también incorpora elementos regulatorios relevantes. Los nuevos modelos integran sistemas de frenos con tecnología ABS y CBS, en línea con la normativa vigente en Chile desde febrero de este año. Esta exigencia eleva el estándar del mercado y obliga a los fabricantes a incorporar tecnologías de seguridad como condición de entrada en el segmento.
La renovación de la CB190R amplía la oferta hacia usuarios que buscan mayor potencia sin salir del rango accesible, con un precio de $2.990.000. Esta diversificación permite a la marca cubrir distintos perfiles de usuarios, desde quienes buscan su primera motocicleta hasta quienes requieren mayor desempeño.
Costo de transporte y calidad de vida entran en la ecuación
Más allá del ahorro en combustible, la motocicleta comienza a posicionarse como una alternativa para mejorar la calidad de vida en entornos urbanos. La posibilidad de reducir hasta en un 50% los tiempos de traslado en ciudades congestionadas introduce un cambio relevante en la forma en que las personas evalúan sus opciones de transporte.
Este factor, combinado con menores emisiones por trayecto debido a tiempos de ralentí reducidos, refuerza el rol de estas soluciones en una transición hacia modelos de movilidad más eficientes. En ese sentido, la decisión de Honda no solo responde a un cambio de mercado, sino que también se alinea con una tendencia estructural en el transporte urbano.
Qué está en juego al elegir una motocicleta hoy
El ingreso de nuevos modelos al mercado también obliga a los consumidores a evaluar variables más allá del precio. Factores como cilindrada, ergonomía, seguridad y costo total de propiedad se vuelven determinantes en la decisión.
Entre las recomendaciones clave, se sugiere optar por motocicletas de hasta 350 cc para facilitar el aprendizaje, priorizar modelos que permitan un control estable del vehículo y considerar equipamiento de seguridad desde el inicio. Esta mirada más integral refleja un cambio en el perfil del usuario, donde la compra deja de ser solo económica y pasa a ser una decisión estratégica de movilidad personal.



