A través de un memorándum que busca busca activar inversión, transferencia tecnológica y desarrollo industrial en minerales críticos, mientras Chile consolida su posición en cadenas globales y enfrenta presiones por capturar mayor valor en litio y cobre
Chile volvió a mover sus piezas en el tablero global de los minerales críticos. Este lunes, el Gobierno firmó con Estados Unidos un Memorándum de Entendimiento (MOU) que busca fortalecer la cooperación en exploración, explotación y procesamiento de recursos estratégicos, en una ceremonia encabezada por el canciller Francisco Pérez Mackenna en la sede de la Cancillería, en Santiago, en medio de una disputa global por el acceso a minerales críticos.
La firma no ocurre en un vacío. Se inserta en una carrera internacional por asegurar el acceso a minerales como litio, cobre, cobalto y níquel, insumos clave para baterías, energías renovables y tecnologías digitales, donde Chile, como primer productor mundial de cobre y segundo de litio, se posiciona como un actor relevante para las grandes economías.
En ese marco, el canciller Francisco Pérez Mackenna sostuvo durante la firma que “es un paso más en la consolidación de una Política de Estado de Chile en minerales críticos, orientada a fortalecer cadenas de suministro resilientes y seguras, avanzar hacia una mayor generación de valor agregado”, junto con remarcar la intención de generar condiciones para la atracción de inversiones.
De proveedor de recursos a actor en la cadena de valor
El acuerdo establece un marco de cooperación que abarca desde la exploración hasta el procesamiento, marcando el tono de la estrategia chilena en esta materia. Más allá de la extracción, el foco comienza a desplazarse hacia etapas donde se captura mayor valor económico, en línea con las discusiones sobre desarrollo industrial, y hacia una lógica que busca integrar toda la cadena de valor de los minerales críticos.
En esa línea, el propio ministro planteó que estos instrumentos permitirán proyectar a Chile no solo como proveedor de recursos, sino como un país capaz de desarrollar capacidades tecnológicas y capital humano, junto con avanzar hacia etapas más avanzadas de procesamiento, en una definición que cruza la política minera y la agenda internacional.
Una red de acuerdos en expansión
El MOU con Estados Unidos se suma a una serie de instrumentos firmados en los últimos años con actores como Alemania, Canadá, Japón, Corea del Sur, la Unión Europea y China, configurando una política exterior que busca diversificar alianzas en un mercado cada vez más tensionado y ampliar la presencia de Chile en cadenas globales de suministro de minerales críticos.
Desde la Cancillería recalcan que esta estrategia responde a una lógica abierta y no excluyente, en un contexto donde Estados Unidos ha intensificado su propia agenda en la región, tras suscribir acuerdos con países como Argentina, Paraguay y Ecuador, consolidando una ofensiva internacional por asegurar minerales estratégicos y reforzando su presencia en América Latina como proveedor clave.
La coordinación bilateral también se conecta con la declaración conjunta firmada el 12 de marzo en Santiago, donde ambos países comprometieron la búsqueda de mecanismos de financiamiento para proyectos en minerales críticos, reforzando un eje de cooperación que combina diplomacia económica y política industrial.
Equilibrios en un escenario geopolítico complejo
El avance del acuerdo con Washington ocurre en paralelo a la fuerte presencia de China como principal comprador de cobre chileno, lo que obliga a manejar equilibrios delicados en la política exterior. Chile, uno de los pocos países con tratados de libre comercio tanto con Estados Unidos como con China, enfrenta el desafío de sostener relaciones con ambas potencias sin comprometer su estrategia de desarrollo.
Este equilibrio adquiere mayor relevancia en un escenario donde los minerales críticos se han transformado en activos estratégicos para la seguridad económica y tecnológica, desplazando el foco desde el comercio tradicional hacia el control de cadenas de suministro globales.
Un marco flexible para avanzar en inversión
El memorándum firmado no es vinculante ni establece obligaciones en materia de exportación, lo que permite avanzar sin alterar el marco regulatorio vigente. Este tipo de instrumentos busca habilitar condiciones para el desarrollo de proyectos, facilitando transferencia tecnológica, intercambio de experiencias y atracción de capitales, en un contexto donde la inversión es clave para escalar la industria.
En paralelo, el desafío para Chile sigue siendo ampliar su participación en segmentos donde hoy tiene presencia limitada, como las tierras raras, cuya explotación es marginal, pero que adquieren creciente relevancia en industrias tecnológicas avanzadas y en la transición energética global.
Con este acuerdo, el país consolida una estrategia que combina diplomacia, recursos naturales e industria, en un escenario donde la capacidad de articular inversión y cooperación definirá su posición en una economía global marcada por la competencia por recursos críticos.



