El economista liderará la supervisión de 20 empresas públicas en un momento clave para la gestión estatal, marcado por presiones de eficiencia, sostenibilidad y gobernanza. Su llegada abre interrogantes sobre el rumbo de compañías clave para el desarrollo territorial y productivo del país
El economista Felipe Morandé asumirá la presidencia del Sistema de Empresas Públicas (SEP), en una decisión del Ejecutivo que instala a una figura con trayectoria técnica en el centro de la gobernanza de empresas estratégicas del Estado. Se trata de un cargo de confianza presidencial que articula la supervisión y control de gestión de compañías clave para la economía chilena.
Su nombramiento ocurre en un momento donde la discusión sobre eficiencia, rol del Estado y uso de recursos públicos vuelve a tensionar el debate político y económico, especialmente en sectores como transporte, logística y servicios.
Un cargo estratégico en la arquitectura del Estado
El SEP cumple un rol técnico y asesor en la administración de empresas públicas, supervisando actualmente cerca de 20 entidades estatales. Entre ellas destacan empresas portuarias a lo largo del país, además de compañías como Metro, EFE, Correos de Chile y Casa de Moneda.
Se trata de un núcleo operativo clave para la infraestructura económica, con impacto directo en cadenas logísticas, conectividad territorial y servicios esenciales.
Más allá de la administración, el desafío del SEP radica en equilibrar criterios de rentabilidad, eficiencia y función pública, especialmente en un escenario donde las empresas estatales enfrentan exigencias de modernización, digitalización y sostenibilidad.
Trayectoria técnica y redes internacionales
Morandé llega al cargo con una trayectoria que combina academia, política pública y experiencia internacional. Es ingeniero comercial de la Pontificia Universidad Católica y doctor en Economía de la Universidad de Minnesota.
En el sector público, fue ministro de Transportes y Telecomunicaciones en 2010, además de embajador de Chile ante la OCDE entre 2018 y 2022, donde integró instancias clave como el Consejo del organismo y su Comité de Presupuesto. También se desempeñó como economista jefe del Banco Central y decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, consolidando un perfil técnico con redes en el mundo académico y multilateral.
Desafío de gestión pública
La llegada de Morandé no solo representa un cambio de liderazgo, sino también una señal sobre el enfoque que el gobierno busca imprimir en las empresas estatales.
El principal desafío será mejorar estándares de gestión y resultados, en un contexto donde estas compañías enfrentan presiones por mayor eficiencia operativa y transparencia.
Al mismo tiempo, el SEP deberá responder a una tensión estructural:
- Por un lado, exigencias de rentabilidad y disciplina fiscal
- Por otro, el rol social y territorial que cumplen estas empresas
Esta dualidad se vuelve especialmente relevante en áreas como transporte público, infraestructura portuaria y servicios logísticos, donde las decisiones impactan directamente en regiones y sectores productivos.
Gobernanza, modernización y señales al mercado
La designación también envía una señal hacia el mercado y los actores institucionales: el fortalecimiento de perfiles técnicos en la conducción de activos públicos.
Sin embargo, el éxito de esta etapa no dependerá solo del liderazgo individual, sino de la capacidad del SEP para impulsar cambios estructurales en gobernanza corporativa, eficiencia y coordinación con políticas públicas.
En ese sentido, el desafío de Morandé será avanzar en una agenda que combine modernización, sostenibilidad financiera y legitimidad pública, en un contexto donde el rol del Estado en la economía vuelve a estar en el centro del debate.



