Por Augusto Ruiz-Tagle, Cofundador de Destacame
La entrada en vigencia del Registro de Deuda Consolidada (Redec) marca un avance relevante hacia un sistema financiero más transparente e inclusivo en Chile.
Por primera vez, las instituciones contarán con una visión “completa” de las obligaciones de las personas, dejando atrás un esquema fragmentado, que por años dificultó evaluaciones precisas, en las que muchas veces, se terminó sobreendeudando o limitando el acceso al crédito dependiendo del caso.
Una foto “más completa” del estado de la deuda es, sin duda, una buena noticia.
Sin embargo, para lograr un sistema financiero verdaderamente profundo, este registro debe ser robustecido, tanto para permitir conocer el detalle de cómo son las condiciones de pago de esas deudas, como para incluso conectar con otro tipo de fuentes que agreguen datos para reconocer el comportamiento positivo en otros ámbitos de la vida.
Durante años, en Destácame hemos impulsado, de manera pionera, la visibilización de buenos pagadores, incluyendo a quienes han quedado fuera del sistema tradicional o han debido reconstruir su historial financiero, y sabemos lo poderosa que puede ser esta información para generar inclusión e incentivos positivos, aunque a primeras pareciera no estar conectados entre sí.
El nuevo registro es un paso clave, un buen avance, pero todavía hay mucho trabajo para avanzar hacia un modelo que empodere a las personas y las potencie por su esfuerzo integral. Seguir avanzando en esa dirección es la base de un sistema más inclusivo y con mejores oportunidades para todos.
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