A 82 días de asumir, el Mandatario trazó una hoja de ruta marcada por control territorial, disciplina fiscal, inversión, salud, vivienda y rediseño del Estado, en un discurso que buscará ahora respaldo legislativo
El Presidente José Antonio Kast llegó a su primera Cuenta Pública con una decisión política evidente: poner la seguridad ciudadana al centro de su gobierno y presentar la recuperación del empleo como la principal promesa económica de su administración.
Ante el Congreso Nacional, el Mandatario habló durante una extensa intervención marcada por el diagnóstico de una “triple emergencia” en seguridad, economía y situación social, pero también por una advertencia implícita: buena parte de su programa dependerá ahora de la capacidad del Ejecutivo para construir mayorías legislativas.
Desde el inicio, Kast buscó instalar un relato de urgencia y reconstrucción. “La emergencia no es el lugar donde Chile se queda. Es el lugar desde donde Chile se levanta”, afirmó ante los parlamentarios, en una frase que condensó el tono de un discurso centrado en orden público, crecimiento económico y modernización del Estado. No fue una Cuenta Pública de balances extensos, sino una intervención orientada a fijar prioridades, marcar diferencias con la administración anterior y comprometer medidas de alto impacto político.
La seguridad ocupó el tramo más amplio y duro del mensaje presidencial. Kast anunció el despliegue del Plan de Intervención Barrial Intensivo en 50 barrios críticos, con copamiento policial, patrullajes preventivos, operativos contra mercados ilícitos, cámaras de televigilancia, postes inteligentes, pórticos lectores de patentes y salas de monitoreo modernizadas.
El Mandatario también comprometió la creación de siete Fuerzas de Tarea bajo el Ministerio de Seguridad Pública, enfocadas en fronteras y puertos, secuestro y sicariato, ciberdelito, crimen organizado, mercados ilícitos, finanzas criminales y violencia en la Macrozona Sur. Cada equipo, dijo, tendrá metas mensuales y autoridades responsables de rendir cuenta, con el objetivo de pasar desde una respuesta dispersa a una ofensiva coordinada contra las bandas criminales.
La seguridad entra al Congreso
La ofensiva no será solo administrativa. Kast adelantó que el Gobierno impulsará una agenda legislativa para aumentar el plazo de flagrancia de 12 a 24 horas, reforzar facultades policiales, fortalecer el control migratorio, ampliar plazos de retención, sancionar a encapuchados y endurecer las penas por asociación delictiva y criminal. Será uno de los primeros test políticos para La Moneda, porque obligará al oficialismo y la oposición a discutir hasta dónde ampliar las atribuciones del Estado frente al delito.
Uno de los anuncios que probablemente abrirá mayor debate será el Registro de Vándalos e Incivilidades. Según explicó el Presidente, la iniciativa permitiría que ciertas conductas delictivas o incivilidades deriven en pérdida de beneficios sociales. Entre los casos mencionó ataques a carabineros, daños a monumentos, tráfico de drogas, venta ilegal de alcohol, consumo de drogas en la vía pública y destrucción de equipamiento comunitario.
El sistema penitenciario también fue presentado como parte de la respuesta frente al crimen organizado. Kast anunció un Plan de Infraestructura Penitenciaria hasta 2030, con más de 20 mil nuevas plazas, fortalecimiento de regímenes de máxima seguridad, control de comunicaciones y separación de internos según compromiso delictual. El Presidente sostuvo que las cárceles no pueden seguir operando como espacios desde donde las bandas mantienen órdenes, redes y poder territorial.
La frontera norte fue otro punto central. El Mandatario defendió el uso de zanjas, drones, vigilancia y presencia militar para enfrentar ingresos irregulares, narcotráfico, contrabando y crimen transnacional. Además, anunció el Plan Retorno, orientado a incentivar la salida de inmigrantes ilegales y desincentivar su permanencia en Chile, una medida que instala nuevamente la migración irregular como parte del debate de seguridad pública.
Empleo como promesa social
Si la seguridad fue el eje político, el empleo fue la promesa económica. Kast afirmó que el país enfrenta una situación fiscal más compleja de lo previsto y sostuvo que el déficit estructural de 2025 llegó al 3,7% del PIB. Frente a ese cuadro, aseguró que el Gobierno ya aplicó medidas de contención y eficiencia del gasto por más de $1,3 billones, sin tocar beneficios sociales ni reducir la inversión en seguridad.
El Presidente vinculó ese diagnóstico con el Proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social, que presentó como la principal herramienta para recuperar crecimiento, inversión y puestos de trabajo. “Nuestra meta es llevar a Chile a crecer al 4% para que la economía vuelva a activarse. Es bajar el desempleo al 6% para recuperar al menos 300 mil empleos”, señaló ante el Congreso.
La frase no fue casual. Kast buscó transformar una meta macroeconómica en una promesa de impacto familiar. Recordó que más de 940 mil personas buscan trabajo y que el desempleo femenino llega al 10,5%, mientras entre mujeres jóvenes supera el 25%. “Un empleo no es solo un sueldo. Un empleo es dignidad”, dijo, intentando instalar que la reactivación de la economía chilena será medida no solo por indicadores, sino por su capacidad de devolver certezas a los hogares.
El Mandatario reforzó esa idea al sostener que “el crecimiento no es un fin en sí mismo, es un medio para que haya más trabajo, más emprendimiento, mejor salud y mejor educación”. Con ello, intentó conectar la agenda económica con políticas públicas sociales, en una señal dirigida tanto al Congreso como al mundo empresarial y a las familias afectadas por el estancamiento laboral.
Inversión y energía como motor productivo
Kast también dedicó parte importante del discurso a la inversión. Afirmó que existen 389 proyectos en calificación ambiental por cerca de US$89 mil millones y que desde el 11 de marzo han ingresado iniciativas por más de US$22 mil millones. Además, aseguró que mayo registró el mayor monto de inversión aprobada en once años, con US$13.900 millones.
El Gobierno, dijo, seguirá destrabando proyectos mediante seguimiento diario, informes semanales a ministros y comités de subsecretarios. En minería, comprometió una modernización para la pequeña y mediana minería, con menos requisitos, mayor certeza y simplificación en el acceso a patentes mineras. La señal apunta especialmente a regiones donde la actividad productiva depende de inversión, permisos y capacidad de generar empleo local.
En energía, el discurso abrió una agenda amplia: modernización del sistema tarifario eléctrico, combate a la pobreza energética, protección de infraestructura crítica, lucha contra el robo de cables, impulso a energías renovables, almacenamiento, hidrógeno, biocombustibles, electromovilidad y transmisión eléctrica. La promesa oficial es convertir la energía en motor de inversión, empleo e innovación, sin dejar de lado la presión que las tarifas ejercen sobre familias y pequeñas empresas.
Salud, mujeres y vivienda
En la agenda social, el Presidente puso énfasis en salud. Destacó el Plan Oncológico de 90 días, que según el Gobierno permitió contactar al 99% de más de 33 mil personas en lista de espera y avanzar cerca de 80% en la resolución de casos críticos. También informó más de 4.800 cupos Fonasa para atender retrasos oncológicos en distintas regiones del país.
El anuncio social con mayor proyección laboral fue la indicación que el Gobierno ingresará el 15 de junio para avanzar hacia sala cuna universal, con gradualidad y sostenibilidad financiera. Kast vinculó la medida con participación laboral femenina, cuidados y equidad. “Ningún país puede darse el lujo de dejar fuera a la mitad de su talento”, afirmó, al abordar las barreras que siguen afectando la contratación de mujeres.
En vivienda, el Mandatario afirmó que el déficit afecta a casi 500 mil familias y más de 120 mil hogares en campamentos. Para enfrentar esa realidad, anunció la apertura de programas habitacionales para la clase media hasta 4.000 UF, la Operación Sitio 2.0, el traspaso de más de 10 millones de metros cuadrados de suelo fiscal sin uso y el programa Eriazo Cero para recuperar terrenos abandonados.
A esos compromisos sumó una inyección de $400 mil millones al Fondo de Emergencia para reconstruir más de 4 mil viviendas afectadas por incendios en Valparaíso, Ñuble y Biobío. También destacó el Plan Ruta Austral, con más de $800 mil millones para expandir la Carretera Austral, y la modernización de los puertos de Valparaíso y San Antonio, con cerca de US$2 mil millones.
El examen que viene
Hacia el cierre, Kast puso el foco en probidad y rediseño institucional. Anunció un proyecto para fusionar el Ministerio del Interior y la Secretaría General de Gobierno, junto con una Comisión de Expertos que deberá proponer una nueva arquitectura estatal, reducir superposiciones, revisar ministerios y reasignar recursos hacia áreas prioritarias.
El Presidente también comprometió fortalecer el Servicio de Auditoría Interna, avanzar en Transparencia 2.0 y crear una Fuerza de Tarea Legal para acelerar sumarios por licencias médicas irregulares en el sector público. Con ello, buscó instalar una agenda de austeridad, control del gasto y mayor escrutinio sobre el uso de los recursos fiscales.
La primera Cuenta Pública dejó a Kast con una hoja de ruta amplia, exigente y políticamente riesgosa. Sus anuncios en seguridad, empleo, salud, vivienda, inversión y modernización del Estado buscan marcar el inicio de una nueva etapa, pero el verdadero examen no estará en el discurso, sino en la ejecución.
El Presidente lo resumió hacia el final: “Juntos vamos a recuperar la seguridad en cada barrio de Chile. Juntos vamos a volver a crecer y a crear los empleos que las familias necesitan”. Esa será, desde ahora, la vara con que comenzará a medirse su gobierno.
Principales compromisos de la Cuenta Pública
| Área | Anuncio clave |
|---|---|
| Seguridad | Intervención en 50 barrios críticos y creación de siete Fuerzas de Tarea. |
| Cárceles | Más de 20 mil nuevas plazas penitenciarias al año 2030. |
| Economía | Meta de crecer al 4%, bajar desempleo al 6% y recuperar 300 mil empleos. |
| Gasto público | Medidas de eficiencia fiscal por más de $1,3 billones. |
| Inversión | Seguimiento de 389 proyectos por cerca de US$89 mil millones. |
| Salud | Plan Oncológico con contacto al 99% de más de 33 mil pacientes. |
| Sala cuna | Indicación para avanzar hacia sala cuna universal. |
| Vivienda | Programas hasta 4.000 UF y $400 mil millones para reconstrucción. |
| Estado | Fusión de Interior y Segegob, nueva arquitectura estatal y Transparencia 2.0. |



