Gobierno activó 5.000 subsidios a la contratación, con financiamiento equivalente al 50% del sueldo mínimo por cuatro meses. La medida busca acelerar nuevos empleos privados mientras regiones como La Araucanía y Coquimbo suman recursos propios regionales
El deterioro del mercado laboral obligó al Gobierno a mover sus primeras fichas de emergencia. Con una tasa de desocupación nacional de 9,4% en el trimestre marzo-mayo de 2026, el Ejecutivo anunció la activación de 5.000 subsidios a la contratación, una herramienta que buscará empujar nuevos empleos en empresas de todo el país, con ejecución a través del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo.
La medida fue definida por la Mesa Interministerial por el Empleo, encabezada por el biministro de Economía, Fomento y Turismo y Minería, Daniel Mas, junto al ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomás Rau, y la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín. El diseño considera un aporte equivalente al 50% del ingreso mínimo mensual por cuatro meses, con un tope de 200 contrataciones por empresa.
El anuncio llega en una semana donde el empleo volvió a instalarse como el principal flanco económico del país. Según el Instituto Nacional de Estadísticas, la desocupación subió 0,5 puntos porcentuales en doce meses, mientras las personas desocupadas aumentaron 6,9%, incididas por quienes estaban cesantes y por quienes buscan trabajo por primera vez. En paralelo, la informalidad alcanzó 27%, confirmando que el problema no es solo la falta de puestos de trabajo, sino también la calidad del empleo disponible.
Empresas podrán postular a nivel nacional
El subsidio estará disponible para empresas de todo el país y apunta a nuevas contrataciones. La apuesta del Gobierno es que el apoyo estatal reduzca parcialmente el costo inicial de incorporar trabajadores, especialmente en sectores que han postergado decisiones de contratación por incertidumbre económica, menor actividad o caída de ventas.
Daniel Mas, biministro de Economía y Minería, sostuvo que el objetivo es acelerar la generación de puestos laborales mediante una herramienta de rápida ejecución. “Son nuevos empleos y vamos a poner un tope por empresa para que tengan no más de 200 contrataciones”, afirmó la autoridad.
El diseño también busca operar como puente antes de la entrada en vigencia de instrumentos de mayor plazo. De acuerdo con el Gobierno, el Subsidio Unificado al Empleo comenzará en octubre, mientras esta línea extraordinaria busca anticipar contrataciones en el corto plazo y activar capacidad privada en medio de una coyuntura laboral más compleja.
| Clave del subsidio | Detalle |
|---|---|
| Cupos iniciales | 5.000 subsidios a la contratación |
| Beneficiarios | Empresas de todo el país |
| Monto del apoyo | 50% del sueldo mínimo |
| Duración | Cuatro meses |
| Tope por empresa | Hasta 200 contrataciones |
| Ejecución | A través de Sence |
Regiones entran al plan de empleo
Uno de los elementos más relevantes del anuncio es la coordinación con gobiernos regionales. El Ejecutivo informó que ya existen recursos comprometidos por La Araucanía y Coquimbo, los que, mediante la Subdere, permitirían generar cerca de 500 empleos de corto y mediano plazo.
Ese componente regional es clave, porque la presión laboral no se distribuye de manera pareja. Como informó Poder y Liderazgo, el último registro del INE mostró que Valparaíso y O’Higgins encabezaron el desempleo regional con 10,2%, mientras el país acumuló casi un millón de personas sin trabajo. En ese cuadro, los subsidios pueden ayudar, pero difícilmente reemplazan una agenda más profunda de inversión, permisos, productividad y capacitación.
La pregunta de fondo será si las empresas utilizarán el incentivo para crear nuevos empleos sostenibles o si la medida terminará funcionando como un alivio temporal. El propio mundo empresarial ha insistido en que la recuperación laboral requiere destrabar proyectos, acelerar inversión y dar mayor certeza regulatoria, como planteó recientemente la Confederación de la Producción y del Comercio en su agenda proempleo presentada al Presidente José Antonio Kast.
Mujeres y empleo de calidad
El Gobierno también puso énfasis en la empleabilidad femenina, uno de los puntos más sensibles del mercado laboral. En el trimestre marzo-mayo, la tasa de desocupación de las mujeres llegó a 10,5%, por sobre el promedio nacional y también sobre el desempleo masculino, que se ubicó en 8,6%.
La señal es relevante para empresas de servicios, comercio, turismo, salud, educación, administración y economía del cuidado, sectores donde una política de contratación puede tener mayor efecto si se combina con capacitación, horarios compatibles y medidas que reduzcan barreras de entrada. Sin esos componentes, el subsidio puede acelerar contrataciones, pero no necesariamente corregir brechas más profundas.
El resultado dependerá ahora de tres factores: la velocidad con que Sence implemente la postulación, la capacidad de las empresas para transformar el incentivo en contratos reales y el grado de coordinación con regiones que enfrentan desempleo sobre el promedio nacional. En una economía donde el empleo volvió a ser el principal termómetro social, el subsidio será observado menos por su anuncio y más por su capacidad efectiva para abrir puestos de trabajo donde hoy no los hay.



