Tres gremios de usuarios piden una revisión estructural de las tarifas, mientras BCI y Scotiabank preparan su salida del recinto. Zofri confirma que analiza los arriendos y que busca alternativas para reforzar los servicios financieros disponibles
El costo de permanecer dentro de la Zona Franca de Iquique se convirtió en el principal punto de tensión entre tres organizaciones de usuarios y Zofri S.A. Los gremios plantean que las actuales tarifas de arriendo requieren una corrección estructural, mientras la administradora reconoce que el tema está siendo analizado, pero todavía no compromete una modificación ni fija plazos para resolverlo.
A esa diferencia se suma una segunda preocupación. BCI y Scotiabank se preparan para cerrar sus oficinas dentro del recinto, según antecedentes entregados por las asociaciones de usuarios, profundizando una reducción de servicios financieros presenciales que ya había comenzado con la salida de otras entidades.
Ambas situaciones convergen sobre una misma pregunta: qué condiciones necesita Zofri para mantener competitiva la operación de las empresas que funcionan dentro del sistema franco. Para los gremios, los costos comienzan a limitar decisiones de inversión y crecimiento. La administradora, en cambio, mantiene las tarifas bajo análisis y asegura que ya realiza gestiones para enfrentar la menor disponibilidad de servicios bancarios.
Usuarios ponen el costo de los arriendos sobre la mesa
La Asociación Usuarios Zofri A.G., la Asociación de Usuarios Pymes Mall Zofri y la Unión de Empresarios Zofri llevaron sus demandas al gerente general interino de la compañía, Enrique Montealegre, durante una reunión destinada a revisar nueve materias planteadas previamente.
Las organizaciones reconocieron avances en aspectos como ampliación de plazos, descuentos proporcionales por jornadas en que el mall permaneció sin apertura y criterios utilizados para valorar determinadas mercaderías. El principal punto pendiente, sin embargo, continúa siendo el valor de los arriendos.
Viviana Brontis, Ariel Lepiske y Darío Blanco, representantes de las organizaciones de usuarios, sostienen que el problema no puede resolverse mediante beneficios transitorios, enfatizando que “Lo que corresponde acá no es una rebaja temporal, sino que una corrección estructural, tema que están tratando internamente y que, según nos informaron, depende de otros factores no resueltos aún. Así que esperaremos esa explicación por escrito para enterarnos acerca de cómo esos otros factores inciden en la definición de la tarifa”.
Los gremios buscan que las tarifas sean contrastadas con valores de mercado y que posteriormente exista un mecanismo periódico de revisión. También sostienen que una administración anterior llegó a plantear una rebaja de 30%, alternativa que finalmente no prosperó al quedar vinculada a otras definiciones relacionadas con el futuro de la concesión.
Zofri confirma que el planteamiento está siendo evaluado, aunque no adelanta una decisión. En su respuesta a Poderyliderazgo.cl, la compañía señaló que “ZOFRI S.A. mantiene un diálogo permanente con las asociaciones de usuarios y se encuentra analizando los planteamientos que han formulado respecto de las tarifas de arriendo. Esta materia forma parte de las conversaciones que actualmente se desarrollan con los gremios, y su análisis considera tanto las condiciones actuales del sistema como los antecedentes planteados por los propios usuarios. Cualquier definición que se adopte será informada oportunamente a través de las instancias correspondientes”.
La respuesta deja abierto el escenario. La empresa reconoce que las tarifas forman parte de las conversaciones, pero no informa hasta ahora un porcentaje de eventual ajuste ni un calendario para adoptar una definición.
La discusión se produce además mientras sigue pendiente el horizonte de largo plazo del sistema, luego de que durante 2026 se postergara la renovación anticipada de la concesión de Zofri, una definición relevante para inversiones, infraestructura y planificación.
La salida de bancos agrega otra presión
Mientras los arriendos concentran las diferencias entre los usuarios y la administradora, la reducción de servicios bancarios abre un segundo frente.
BCI y Scotiabank cerrarían sus oficinas dentro de Zofri antes del 30 de octubre, de acuerdo con antecedentes difundidos por las asociaciones de usuarios. La inquietud no se limita a disponer de menos sucursales: dentro del recinto funcionan empresas ligadas al comercio exterior, importaciones, pagos y manejo de efectivo.
Zofri reconoce esa preocupación, aunque establece que la permanencia de cada institución financiera depende de decisiones de los propios bancos. La empresa respondió: “Como administradora de la Zona Franca de Iquique, entendemos la preocupación que esta situación puede generar para las empresas usuarias y sus clientes, considerando la importancia que los servicios financieros tienen para el normal desarrollo de las actividades al interior del recinto. Las condiciones de atención, presencia y servicios que presta cada institución financiera responden a definiciones propias de cada entidad”.
La administradora sostiene, sin embargo, que no ha permanecido al margen del proceso y que ya inició gestiones destinadas a reemplazar parte de esos servicios.
“No obstante, frente a este escenario ZOFRI S.A. ha mantenido conversaciones y realizado gestiones con distintos actores del sector financiero y de servicios asociados. En ese contexto, ya se han presentado a las asociaciones de usuarios alternativas orientadas a facilitar la gestión y recaudación de efectivo, cuyas condiciones operativas y comerciales continúan siendo evaluadas”.
La respuesta agrega una segunda línea de trabajo que todavía no tiene una solución cerrada: “Paralelamente, se mantienen conversaciones con otros actores para explorar soluciones que permitan fortalecer la disponibilidad de servicios financieros para las empresas que operan en el sistema franco”.
La diferencia entre ambas situaciones es relevante. En los arriendos, Zofri mantiene abierta una negociación con sus usuarios. En los servicios financieros, las decisiones corresponden a terceros, pero la administradora reconoce que la salida de bancos genera un problema operacional y que está buscando mecanismos para reducir su impacto.
Resultados positivos frente a las presiones de los usuarios
Las demandas aparecen mientras Zofri S.A. mantiene resultados financieros positivos. La compañía cerró 2025 con ingresos por $56.982 millones, frente a $50.466 millones del año anterior, y utilidades por $19.956 millones.
Para los gremios, el problema no radica en la situación financiera de la concesionaria, sino en las condiciones económicas bajo las cuales funcionan quienes desarrollan sus negocios dentro del recinto. Su advertencia es que arriendos elevados terminan reduciendo recursos disponibles para inversión, inventarios, remodelaciones o contratación de trabajadores.
Los antecedentes disponibles tampoco muestran hasta ahora un deterioro generalizado de la ocupación. La última Memoria Integrada disponible reportó para 2024 una ocupación promedio de 94,4% en Mall Zofri, mientras el recinto amurallado y el barrio industrial registraron niveles superiores al 98%.
Ahí se concentra una parte importante de la diferencia entre ambas miradas. Los usuarios advierten sobre la sostenibilidad futura de sus negocios, mientras los indicadores de la administradora continúan mostrando altos niveles de ocupación y resultados positivos.
Una presión que también alcanza a Tarapacá
Lo que ocurra dentro de Zofri tiene efectos que superan a las empresas instaladas en el recinto. La concesionaria distribuye el equivalente al 15% de sus ingresos brutos entre municipios de Tarapacá y Arica y Parinacota y constituye una pieza relevante de la actividad comercial y logística del norte del país.
La controversia aparece, además, mientras Tarapacá busca ampliar su matriz productiva y atraer nuevas inversiones, desde infraestructura logística hasta sectores emergentes como la estrategia que proyecta producir 20% del hidrógeno verde nacional hacia 2033.
Por ahora, los dos frentes continúan abiertos. Los gremios esperan una definición concreta sobre el costo de los arriendos y Zofri mantiene la materia bajo análisis. La salida de bancos, en tanto, ya obligó a buscar alternativas financieras, aunque sus condiciones todavía están siendo evaluadas.
Las próximas decisiones permitirán saber si ambas presiones terminan resolviéndose mediante acuerdos operacionales o si abren una revisión más profunda de las condiciones bajo las cuales funcionan las empresas dentro de la Zona Franca de Iquique.



