En esta pequeña localidad de Pozo Almonte, el suministro funciona entre las 19:00 y la medianoche. Una inversión de $1.206 millones permitirá construir un sistema solar con baterías y respaldo para 99 familias y siete recintos comunitarios
En Macaya, la electricidad llega a las siete de la tarde y desaparece a medianoche. Durante las otras 19 horas del día, las familias de esta pequeña localidad de la comuna de Pozo Almonte, en la Región de Tarapacá, deben organizar su vida sin suministro eléctrico. Es una realidad que afecta a 99 familias y siete establecimientos públicos y comunitarios, que dependen de un generador diésel deteriorado y que ya superó su vida útil.
Después de años de gestiones, esa situación podría comenzar a cambiar. El Consejo Regional de Tarapacá aprobó una inversión de $1.206 millones para construir un sistema de abastecimiento que entregue electricidad durante las 24 horas del día. La iniciativa, formulada por la Municipalidad de Pozo Almonte, contempla una combinación de energía solar, baterías de almacenamiento y un generador de respaldo, con recursos previstos para 2027.
La falta de electricidad permanente es una de las dificultades que enfrentan las comunidades del interior regional, donde también persisten problemas de conectividad e infraestructura. En febrero, el Ministerio de Obras Públicas inició el mejoramiento de la Ruta A-653, que facilita el acceso a Macaya, Mamiña y Quipisca. Ahora, la aprobación del proyecto eléctrico abre una nueva posibilidad de mejorar las condiciones de vida de quienes habitan esta localidad precordillerana.
Una espera que atraviesa generaciones
La historia del proyecto se remonta al menos a diciembre de 2018, cuando el Ministerio de Energía anunció la futura construcción de una planta híbrida para abastecer permanentemente a Macaya. En 2024 se revisaban estudios arqueológicos y paleontológicos del terreno, mientras que en 2025 se presentó a la comunidad el diseño del sistema. Ocho años después de aquel anuncio, el proyecto obtiene financiamiento regional, tras recibir su Recomendación Satisfactoria en octubre de 2026.
La aprobación fue especialmente significativa para Héctor Garrido, presidente de la Comunidad Indígena de Macaya y del Comité de Electrificación, quien participó junto a otros dirigentes en la sesión del Consejo Regional. Su intervención reflejó una demanda que ha acompañado a distintas generaciones de habitantes de la localidad.
“Por fin Macaya está viendo la luz después de muchos años y mucho trabajo por parte de los vecinos y las vecinas. Es inevitable no acordarme de mi abuelo, de los abuelos del pueblo que soñaban con tener luz las 24 horas”, expresó Garrido.
Energía solar para terminar con las restricciones
La solución aprobada considera una planta fotovoltaica de 85 kWp, que se instalará en un terreno de 5.000 metros cuadrados. Incorporará un sistema de baterías de litio con capacidad de almacenamiento de 430 kWh, destinado a conservar parte de la energía generada durante el día para utilizarla durante la noche.
El proyecto también contempla un generador de respaldo de 90 kVA, equipos de control, redes de distribución y 106 empalmes domiciliarios e institucionales, además de la integración del alumbrado público. La combinación de estas tecnologías busca reemplazar el suministro restringido por un sistema más estable, capaz de funcionar durante todo el día.
Disponer de electricidad continua permitiría ampliar las posibilidades de uso de equipos eléctricos, conservación de alimentos y funcionamiento de los recintos comunitarios. Para las familias, supondría dejar de concentrar determinadas actividades cotidianas en las cinco horas en que actualmente funciona el generador, aunque esos beneficios dependerán de la construcción y operación efectiva de la infraestructura.
El gobernador regional de Tarapacá y presidente del CORE, José Miguel Carvajal, vinculó la aprobación con las desigualdades que persisten entre los centros urbanos y las localidades del interior. “No podemos hablar de desarrollo regional mientras existan localidades donde las familias tengan electricidad apenas cinco horas al día. Con esta inversión estamos avanzando en resolver una brecha histórica de Macaya, porque vivir en el interior de Tarapacá no puede significar tener menos oportunidades”, afirmó.
De la inversión aprobada a la electricidad permanente
La iniciativa forma parte del Plan de Desarrollo de Zonas Extremas de Tarapacá 2026-2035, que contempla inversiones para mejorar infraestructura, conectividad y acceso a servicios básicos. El proyecto tiene un plazo estimado de ejecución de 16 meses, con recursos contemplados para el año presupuestario 2027. La información oficial todavía no establece una fecha de inicio de las obras ni de puesta en funcionamiento del sistema.
La electrificación de Macaya se suma a la cartera de inversiones regionales que Tarapacá proyecta desarrollar hasta 2035. Para las 99 familias que hoy cuentan con electricidad solo entre las 19:00 y la medianoche, la medida del avance será concreta: que el financiamiento aprobado se transforme en obras y que, finalmente, puedan disponer de energía a cualquier hora del día.




