Empresas de todos los tamaños pueden postular para fortalecer capacidades en innovación y desarrollo. La nueva versión elimina exigencias de investigación obligatoria, amplía el alcance territorial y ofrece apoyo técnico, talleres de formulación y subsidios diferenciados según tamaño de empresa y liderazgo femenino
La discusión sobre productividad y diversificación productiva volvió a situar la I+D+i en el centro de la agenda pública y empresarial. En esa línea, Corfo mantiene abierta la convocatoria del instrumento Capital Humano para la Innovación, una ventanilla que permite a empresas de todos los tamaños incorporar talento altamente calificado para desarrollar soluciones basadas en innovación, desarrollo e investigación.
La versión 2026 introduce criterios técnicos más flexibles y refuerza el enfoque territorial, con el objetivo de ampliar el acceso fuera de los grandes centros urbanos. Por su parte, la convocatoria se alinea con el Desarrollo Productivo Sostenible, iniciativa interministerial que articula a Economía, Hacienda, Ciencia, Medio Ambiente, Minería, Energía y Corfo para acelerar capacidades en sectores estratégicos.
En términos operativos, Capital Humano para la Innovación cofinancia hasta el 80% del proyecto, con tope de $40 millones, y subsidia remuneraciones de hasta $2.500.000 mensuales. Asimismo, cuando la persona contratada es mujer o la empresa es liderada por mujeres, el tope puede aumentar hasta $2.916.666, incorporando un incentivo explícito a la participación femenina en ciencia y tecnología.
El instrumento también financia materiales de prototipaje, seminarios, equipamiento y costos asociados al proyecto, ampliando el alcance más allá de la contratación. En la práctica, esto permite a las empresas acceder a capacidades que hoy no poseen, avanzar en desarrollo de soluciones y mejorar productividad y competitividad con apoyo público.
Enfoque territorial y requisitos más flexibles para ampliar la base innovadora
Uno de los ejes de esta convocatoria es descentralizar el acceso a la I+D+i. Si bien un 45,6% de los proyectos anteriores se adjudicaron en regiones, persisten brechas en territorios con menor postulación histórica, como Aysén. Por lo mismo, Corfo anunció acompañamiento técnico, talleres de formulación y una ficha de orientación opcional para fortalecer la calidad de las propuestas.
En ese marco, el director (S) de Corfo Aysén, Boris López Bravo, explicó que “queremos que la innovación deje de ser algo que ocurre solo en el centro del país. Esta convocatoria es una oportunidad concreta para que empresas de regiones —incluyendo zonas extremas como Aysén— accedan al talento que necesitan para agregar valor y fortalecerse en el largo plazo”.
La principal novedad técnica es la eliminación de la exigencia de incluir investigación (i) como requisito obligatorio. En la práctica, los proyectos pueden centrarse en Innovación y Desarrollo o únicamente en Innovación, lo que abre la puerta a iniciativas acordes al nivel de madurez tecnológica de muchas pymes regionales.
Al respecto, López añadió que “Hoy no exigimos que los proyectos consideren una fase de investigación. Si una empresa está enfocada en innovación, también puede postular. Queremos que más territorios tengan acceso a este instrumento y que ninguna empresa quede fuera por requisitos que antes eran demasiado rígidos”.
Desde la perspectiva de política pública, el ajuste reduce barreras de entrada y prioriza resultados aplicados en empresas que necesitan resolver brechas productivas concretas. En la misma línea, el instrumento ordena incentivos para que la contratación de talento especializado tenga impacto directo en procesos, productos o servicios, evitando diseños excesivamente académicos para contextos empresariales.
La convocatoria ya se encuentra disponible y Corfo ofrecerá asesorías personalizadas para apoyar el diseño de proyectos. Para las empresas, el desafío no es solo postular, sino formular iniciativas con objetivos claros, indicadores de impacto y una integración efectiva del talento contratado al negocio.



