La estatal apartó a ejecutivos y profesionales de Chuquicamata, Ministro Hales, Salvador y Casa Matriz luego de conocer nuevos hallazgos sobre registros productivos. Las auditorías siguen abiertas y aún deben establecer eventuales daños económicos y responsabilidades individuales
Una revisión de cifras que comenzó con toneladas de cobre contabilizadas antes de terminar su procesamiento terminó alcanzando a la plana ejecutiva de Codelco. El 29 de octubre, la estatal anunció la desvinculación de ocho ejecutivos y profesionales por nuevos antecedentes detectados en las investigaciones sobre reportes de producción de 2024 y 2025.
Las salidas afectan a Chuquicamata, Ministro Hales, Salvador y Casa Matriz. No son movimientos menores: incluyen la gerencia general de Salvador, responsabilidades corporativas sobre recursos mineros y desarrollo, áreas contables y cargos vinculados al control metalúrgico.
El episodio tiene antecedentes. En mayo se detectó que 26.875 toneladas métricas finas habían sido consideradas producción terminada durante 2025, aunque requerían procesamiento adicional. Luego apareció una segunda alerta: la eventual contabilización de un mismo material en Salvador y Ministro Hales
De los registros a las desvinculaciones
El directorio recibió ahora nuevos hallazgos de las revisiones internas y de las auditorías encargadas a KPMG y EY. La empresa confirmó la salida del gerente general de Salvador; del gerente corporativo de Recursos Mineros y Desarrollo; de los responsables de esa área en tres divisiones; y de profesionales ligados a contabilidad, fundición y balance metalúrgico.
El alcance de los cargos muestra que la revisión no se limita a una faena ni a una planilla mal calculada. Comprende distintas etapas del registro, supervisión y reporte de producción. Sin embargo, la desvinculación no equivale a una determinación de responsabilidad penal: las investigaciones continúan y podrían dar lugar a otras acciones.
Las preguntas sobre el patrimonio público
La eventual doble contabilización abrió preguntas sobre inventarios, resultados operacionales e incentivos asociados a metas de producción. Codelco todavía no ha informado una cuantificación definitiva del volumen involucrado en este segundo caso ni de un posible perjuicio económico.
Cuando se conocieron esos antecedentes, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, exigió esclarecer responsabilidades: “Caiga quien caiga, el patrimonio de todos los chilenos se respeta”. La advertencia colocó el caso más allá de la administración interna, en el terreno de la transparencia exigible a la mayor empresa estatal del país.
Una crisis de confianza todavía abierta
La compañía sostiene que las medidas buscan corregir deficiencias y fortalecer sus mecanismos de control. También dejó abierta la posibilidad de emprender acciones legales para proteger sus intereses, según lo que determinen las investigaciones.
Para Codelco, el problema no termina con ocho salidas. En una empresa que ya enfrenta presiones por producción, costos y endeudamiento, la credibilidad de sus reportes tiene consecuencias sobre la gestión, los trabajadores y los recursos públicos. La pregunta que permanece abierta es por qué los controles no detectaron antes estas inconsistencias y qué cambios impedirán que se repitan.



