Valparaíso, Ñuble y Los Ríos registraron más defunciones que nacimientos en 2025. El fenómeno alcanza a 156 comunas, mientras el último boletín oficial del INE revela que el saldo natural nacional prácticamente desapareció en julio de 2026
En Portezuelo, Cartagena y Lago Ranco, las muertes ya superan los nacimientos. Son comunas de Ñuble, Valparaíso y Los Ríos, las tres regiones que cerraron 2025 con crecimiento natural negativo. El dato retrata un cambio profundo: Chile tiene menos hijos, vive más años y comienza a experimentar las consecuencias en territorios concretos.
Hasta 2023, todas las regiones registraban más nacimientos que fallecimientos. Valparaíso y Ñuble rompieron esa tendencia en 2024; Los Ríos se sumó un año después. No se trata necesariamente de una pérdida total de habitantes, porque las migraciones también influyen en la población, sino de un desequilibrio entre quienes nacen y quienes mueren.
El envejecimiento modifica las necesidades de las familias y los municipios. A medida que aumenta la población mayor, cobra importancia la cobertura de atención domiciliaria, salud y apoyo a quienes cuidan. La ley que creó el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados contempla una implementación gradual, mientras las diferencias demográficas exigen respuestas ajustadas a cada territorio.
Las 16 regiones muestran dos realidades
Según las cifras provisionales del INE, Ñuble y Valparaíso anotaron -0,6 personas por cada mil habitantes de crecimiento natural en 2025; Los Ríos registró -0,4. En contraste, Tarapacá encabezó el indicador con +6,0. Las tres regiones con saldo negativo también exhiben los mayores porcentajes de habitantes de 60 años o más, según el Censo 2024.
| Región | Saldo natural 2025 | 60 años o más (2024) |
|---|---|---|
| Arica y Parinacota | +2,3‰ | 17,8% |
| Tarapacá | +6,0‰ | 14,0% |
| Antofagasta | +3,6‰ | 14,5% |
| Atacama | +2,2‰ | 18,3% |
| Coquimbo | +0,8‰ | 20,1% |
| Valparaíso | -0,6‰ | 22,9% |
| Metropolitana | +1,4‰ | 18,8% |
| O’Higgins | +0,8‰ | 21,2% |
| Maule | +0,6‰ | 21,5% |
| Ñuble | -0,6‰ | 23,3% |
| Biobío | +0,2‰ | 20,8% |
| La Araucanía | +0,4‰ | 21,1% |
| Los Ríos | -0,4‰ | 21,7% |
| Los Lagos | +0,7‰ | 19,2% |
| Aysén | +1,3‰ | 18,2% |
| Magallanes | +0,2‰ | 20,6% |
| Chile | +0,9‰ | 19,8% |
Fuentes: INE, Estadísticas Vitales Provisionales 2025 y estudio INE-SENAMA basado en el Censo 2024. Tasas por mil habitantes; períodos diferentes.
Ñuble tiene un 23,3% de población mayor, seguida de Valparaíso (22,9%) y Los Ríos (21,7%). En Tarapacá la proporción baja al 14%. O’Higgins y Maule superan el 21% de habitantes mayores, aunque todavía registran más nacimientos que defunciones. A nivel comunal, 156 de las 346 comunas chilenas, equivalentes al 45,1%, ya presentan saldo natural negativo. La Araucanía, Biobío, Los Lagos y Valparaíso reúnen 80 de ellas, por lo que el fenómeno también afecta a regiones cuyo saldo general sigue siendo positivo.
Julio dejó apenas 70 personas de diferencia
El boletín del INE publicado el 15 de octubre entrega otra señal. En julio de 2026 hubo 12.441 nacimientos y 12.371 defunciones en el país, una diferencia de solo 70. Aunque los nacimientos subieron 3% interanual, las defunciones crecieron 4,6%. Un repunte de un mes no revierte la trayectoria de décadas.
En 1993 nacieron 275.916 personas en Chile; en 2025 fueron 146.446, una caída de 46,9%. La fecundidad alcanzó 0,99 hijos por mujer en 2025 y la edad media de la maternidad pasó de 27 a 30 años entre 1993 y 2025. Estos registros describen el cambio, pero no explican por sí solos sus causas económicas, laborales y familiares.
El país que deberán atender las regiones
El INE proyecta que desde 2028 las defunciones superarán los nacimientos a escala nacional. La población total podría seguir aumentando hasta 2035 por el efecto combinado de migración y crecimiento natural, mientras la proporción de personas de 60 años o más subiría del 19,8% censado en 2024 al 26,4% en 2035.
La transformación ya preocupa a la ciudadanía. Una encuesta nacional sobre la preparación de Chile para envejecer reveló que el 84% de las personas adultas considera que el país está poco o nada preparado. En las regiones con saldo natural negativo, esa inquietud se cruza con decisiones muy concretas: qué servicios financiar, cómo llegar a comunas aisladas y quién sostendrá los cuidados de una población que vive cada vez más años.



