El salto de Chile en el ranking OCDE de gobierno digital consolida una política pública de largo plazo y abre una etapa decisiva: llevar la interoperabilidad, los datos y los servicios centrados en personas a la escala del territorio, desde ministerios hasta municipios y gobiernos regionales
Chile dio un paso que cambia el mapa de su modernización pública. Avanzó 22 puestos y se ubicó décimo en el Índice de Gobierno Digital de la OCDE, medición que evalúa la madurez de la transformación del Estado con datos levantados durante 2025 sobre políticas implementadas entre 2023 y 2024. El movimiento no es solo un mejor lugar en la tabla: señala que la digitalización dejó de ser promesa y pasó a ser política en ejecución.
Con 0,79 puntos en un indicador que va de 0 a 1, Chile se instala en el grupo de países de mayor desempeño junto a Corea, Australia, Portugal, Reino Unido, Noruega, Estonia, Irlanda, Dinamarca y Francia. Además, figura entre los países con mayor aumento de puntaje en esta versión, lo que refuerza la lectura de un cambio de etapa en la política pública digital.
| Posición | País | Puntaje |
|---|---|---|
| 1 | Corea | 0,95 |
| 2 | Australia | 0,88 |
| 3 | Portugal | 0,86 |
| 4 | Reino Unido | 0,84 |
| 5 | Noruega | 0,83 |
| 6 | Estonia | 0,83 |
| 7 | Irlanda | 0,83 |
| 8 | Dinamarca | 0,83 |
| 9 | Francia | 0,80 |
| 10 | Chile | 0,79 |
De la vitrina internacional al funcionamiento cotidiano
El resultado se vincula a una decisión administrativa clave: integrar la gobernanza digital al Ministerio de Hacienda, articulando a la Secretaría de Gobierno Digital con la Secretaría de Modernización y el Laboratorio de Gobierno.
La subsecretaria de Hacienda, Heidi Berner, sostuvo que este avance “subraya el compromiso del Estado chileno con la modernización y la provisión de servicios públicos digitales eficientes y centrados en los requerimientos de las personas y su experiencia usuaria”, y destacó el trabajo coordinado del ecosistema de modernización estatal.
En términos prácticos, la apuesta es que el ciudadano deje de “navegar” por el Estado y sea el Estado el que se ordene en torno a sus necesidades. No se trata solo de más trámites en línea, sino de procesos rediseñados y coordinados entre instituciones.
Interoperabilidad: donde se juega el impacto territorial
Uno de los habilitantes del salto en el ranking es la interoperabilidad entre la administración central y los gobiernos regionales y locales, con plataformas compartidas, ciberseguridad y resguardo de datos personales.
El coordinador de Modernización del Estado del Ministerio de Hacienda, Rodrigo Lavanderos, afirmó que el resultado “refleja los avances en la implementación de la Ley de Transformación Digital, generando habilitantes sustantivos para lograr la interoperabilidad entre la administración central y los gobiernos regionales y locales”.
Aquí se juega el impacto territorial: cuando los sistemas conversan, bajan los tiempos de respuesta, se reducen costos administrativos y los servicios se vuelven más previsibles para ciudadanos y empresas. La modernización deja de ser un proyecto centralizado y pasa a operar en municipalidades, servicios desconcentrados y oficinas regionales.
En paralelo, avanza en el Congreso el proyecto que crea el Sistema Nacional de Gestión de Datos, hoy en primer trámite constitucional en el Senado, pieza clave para definir cómo se gobiernan los datos del Estado y con qué estándares.
Qué mide la OCDE y por qué ahora importa más
El índice evalúa seis dimensiones: diseño centrado en el usuario, gobernanza de datos, digital-by-design, apertura y transparencia, proactividad y enfoque de “todo el gobierno”. En la edición 2025, los países muestran mejores desempeños en áreas como gobierno como plataforma y sector público impulsado por datos, señal de que la transformación ya no es solo digitalizar trámites, sino rediseñar cómo opera el Estado.
| Dimensión evaluada por la OCDE | Qué observa | Señal para Chile |
|---|---|---|
| Diseño centrado en el usuario | Servicios pensados desde la experiencia de las personas | Chile alcanza 5° lugar en “user-driven” (0,90) |
| Gobernanza de datos | Uso, gestión y coordinación de datos públicos | Clave para interoperabilidad Estado–regiones |
| Digital-by-design | Servicios nacen digitales, no como adaptación | Base para escalar servicios a todo el país |
| Apertura y transparencia | Acceso, trazabilidad y confianza | Impacta en legitimidad y control ciudadano |
| Proactividad | Anticipación del Estado a necesidades | Mide madurez del modelo de servicio |
| Enfoque “todo el gobierno” | Coordinación interinstitucional | Determina si el cambio es sistémico o aislado |
Chile, además, alcanzó el quinto lugar en la dimensión “user-driven”, con servicios diseñados desde las necesidades de las personas. El director de la Secretaría de Gobierno Digital, José Inostroza, subrayó que este resultado expresa “una visión de política de Estado de largo plazo bien implementada” y que refuerza la convicción de seguir en esta dirección con más foco y velocidad, cuidando una arquitectura tecnológica sólida.
La próxima estación: convertir ranking en resultados
La propia OCDE advierte que, pese a los avances, aún existe espacio para acelerar el ritmo y la profundidad de los cambios en las políticas de gobierno digital. En clave chilena, el desafío es traducir este posicionamiento en mejoras concretas en la gestión pública y en la vida cotidiana de las personas, desde permisos y subsidios hasta fiscalización y servicios sociales.
La modernización digital entra así en una fase distinta: ya no se trata de probar que el país puede avanzar, sino de demostrar que puede sostener, escalar y convertir ese avance en resultados medibles en los territorios. El ranking marca un hito; lo que sigue es que esa posición se note donde importa: en cómo funciona el Estado todos los días.



