Informe interno reveló fallas en la gestión y validación de antecedentes técnicos tras el estallido de roca de 2023 y el accidente de 2025. La salida de tres ejecutivos apunta a reforzar estándares de reporte, gobernanza operativa y prevención de riesgos en una división crítica
Codelco activó un remezón en su primera línea ejecutiva luego de que una auditoría interna detectara fallas en la gestión y reporte de información técnica asociada a eventos ocurridos en la División El Teniente. La revisión, enmarcada en el compromiso público de investigar las causas del accidente del 31 de julio de 2025, identificó inconsistencias y ocultamientos en los antecedentes entregados a la autoridad sectorial tras el estallido de roca registrado el 24 de julio de 2023, además de otras desviaciones en el mismo período.
A partir de esos hallazgos, el presidente ejecutivo de la estatal, Rubén Alvarado, resolvió la salida de Mauricio Barraza Gallardo, vicepresidente de Operaciones; Claudio Sougarret Larroquete, exgerente de Operaciones de División El Teniente y actual gerente general; y Rodrigo Andrades Contreras, exgerente de Minas y actual gerente de Proyectos de la misma división. La decisión apunta directamente a la cadena de responsabilidades en la gestión y validación de información crítica para la operación y la seguridad.
El foco de la auditoría: no solo los hechos, sino cómo se informaron
El punto central de la investigación interna no está únicamente en los eventos operacionales, sino en la forma en que esos antecedentes fueron procesados, consolidados y reportados al regulador. En minería subterránea, donde los riesgos geotécnicos son estructurales, la calidad y trazabilidad de la información técnica es parte del sistema de control de riesgos.
Que la auditoría haya detectado inconsistencias y ocultamientos sugiere brechas en los mecanismos internos de revisión y escalamiento de información sensible. No se trata, por tanto, de un error aislado en terreno, sino de un problema en los procesos de control y validación que sostienen la toma de decisiones ejecutivas.
La propia compañía reconoció que las desviaciones identificadas son atribuibles tanto a ejecutivos actuales como a exejecutivos, lo que refuerza la idea de un problema de proceso y gobernanza interna más que de un episodio puntual.
Reordenamiento inmediato para asegurar continuidad operativa
Para evitar vacíos de gestión en áreas críticas, Codelco definió una serie de subrogancias interinas. Lindor Quiroga Bugueño, actual gerente general de División Andina, asumirá como vicepresidente de Operaciones interino. En tanto, Gustavo Reyes Bórquez, gerente de Ingeniería y Construcción de la Vicepresidencia de Proyectos, será el gerente general interino de División El Teniente.
A su vez, Claudio Canut de Bon, gerente de Operaciones de División Andina, asumirá como su gerente general subrogante, mientras que Marcelo de Luca Ramírez, director de Cartera de Proyectos Mina-Planta, tomará el rol de gerente de Proyectos interino de la División El Teniente. La reconfiguración busca mantener la continuidad operacional en un momento de alta sensibilidad para la división.
Información a la autoridad y estándar de cumplimiento
Como parte del procedimiento, la estatal informó estos cambios organizacionales a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y anunció que tomará contacto con las autoridades competentes para poner en su conocimiento todos los antecedentes recabados en la auditoría.
En su comunicación, Codelco reafirmó su compromiso con la seguridad de las personas, el cumplimiento regulatorio y el fortalecimiento permanente de sus controles internos. Sin embargo, el episodio instala un desafío operativo concreto: asegurar que los sistemas de reporte y validación de información técnica sean lo suficientemente robustos como para no depender de decisiones individuales o interpretaciones parciales.
Un problema de procesos, no solo de personas
Más allá de los cambios de nombres en la estructura, el caso deja en evidencia la importancia de los sistemas de control interno en operaciones de alta complejidad. En organizaciones del tamaño de Codelco, los riesgos no suelen materializarse solo por fallas técnicas, sino por debilidades en la cadena de información, en los incentivos y en los mecanismos de supervisión.
El impacto real de esta decisión se medirá en si la compañía logra traducir los hallazgos de la auditoría en ajustes estructurales a sus procesos de control, reporte y verificación interna. En una división como El Teniente, donde la gestión del riesgo es un factor crítico, la calidad de esa información no es un requisito administrativo: es parte central de la seguridad y de la sostenibilidad operacional.



