Las comisiones de Salud y Zonas Extremas del Senado pidieron plazos concretos para el hospital Arica 100, mientras autoridades advirtieron brechas de especialistas, conectividad y financiamiento que siguen limitando la capacidad sanitaria del extremo norte del país
Arica volvió a poner sobre la mesa una demanda que lleva años instalada en la región: contar con un hospital de alta complejidad capaz de resolver localmente patologías que hoy obligan a trasladar pacientes hacia otras zonas del país. Tras dos jornadas de trabajo en Arica y Putre, las comisiones de Salud y Zonas Extremas del Senado coincidieron en que el proyecto necesita pasar de las definiciones generales a un cronograma concreto.
La señal apunta directamente al Ministerio de Salud. En junio, la cartera informó que estaba aprobado el estudio de prefactibilidad del denominado hospital Arica 100, pero cuatro meses después parlamentarios y autoridades locales siguen esperando fechas para las etapas siguientes. La principal solicitud fue establecer plazos reales para avanzar hacia su construcción.
La demanda forma parte de una discusión más amplia sobre el futuro del extremo norte. Arica 100 ya había instalado un hospital clínico docente de alta complejidad como una de las piezas estratégicas para reducir la dependencia sanitaria de otras regiones, formar especialistas y fortalecer la capacidad del territorio para retener población y capital humano.
Especialistas y pacientes que todavía deben salir de la región
Durante las sesiones participaron autoridades de Arica, Camarones, Putre y General Lagos, además de representantes de la red sanitaria. Uno de los acuerdos fue solicitar información formal sobre las brechas de profesionales especializados, con especial preocupación por enfermedades cardiovasculares y otras prestaciones que requieren mayor capacidad resolutiva.
El problema no termina en la infraestructura. Arica y Parinacota enfrenta dificultades para disponer de determinadas especialidades médicas, una situación que también aparece en áreas como oncología. La región se encuentra entre los territorios donde la falta de especialistas y equipamiento condiciona el acceso a tratamientos complejos.
Las autoridades relacionaron además la debilidad de servicios públicos y sanitarios con un fenómeno de mayor alcance: la baja natalidad y el éxodo de familias desde localidades del altiplano. En comunas aisladas, disponer de atención médica, educación, caminos y conectividad se transforma también en una condición para permanecer en el territorio.
Presupuesto 2027 entra en la discusión
La visita parlamentaria incorporó otra preocupación: el financiamiento de la red existente. Los senadores adelantaron que seguirán especialmente la partida de Salud durante la tramitación del Presupuesto 2027, buscando evitar que hospitales y centros asistenciales vuelvan a depender de suplementos presupuestarios tardíos durante el segundo semestre.
La advertencia se suma a las alertas que la propia Comisión de Salud ha levantado por las restricciones presupuestarias y su impacto sobre hospitales y atención primaria.
Para Arica y Parinacota, el futuro hospital empieza así a superar el ámbito estrictamente sanitario. Contar con atención de alta complejidad puede reducir traslados, atraer especialistas, fortalecer la formación médica y mejorar las condiciones para que las familias permanezcan en una región fronteriza.
La visita del Senado dejó oficios y compromisos de seguimiento. Ahora la definición vuelve al Ejecutivo: transformar la prefactibilidad ya aprobada en fechas, inversión y etapas conocidas para una obra que la región considera estratégica.



