Economistas identifican al transporte como principal foco de vulnerabilidad energética y propone medidas regulatorias, incentivos e infraestructura para reducir la exposición al petróleo, en un escenario de inflación al alza y brechas territoriales que frenan la adopción tecnológica
El fuerte aumento del precio del petróleo volvió a encender las alertas sobre la fragilidad energética de Chile, luego que un informe de Bci Estudios advirtiera impactos directos en inflación y actividad económica. El salto del crudo ya comienza a reflejarse en el costo de vida, mientras la alta dependencia del transporte amplifica los efectos de los shocks externos.
El análisis sitúa el cambio de escenario en el alza del barril desde US$65 hasta US$120, en medio de la intensificación del conflicto en Medio Oriente. La inflación de abril podría alcanzar 1,6%, y el cierre anual se proyecta entre 4,0% y 4,5%, con presión sostenida sobre precios y consumo.
El problema estructural: transporte dependiente del petróleo
El estudio —elaborado por María Isidora Undurraga, junto a Sergio Lehmann, Francisca Pérez, Antonio Moncado y Daniel Navarrete— desplaza el foco del debate energético hacia el transporte, ya que paradojalmente Chile cuenta con una matriz eléctrica mayoritariamente renovable (72%), pero el parque automotriz sigue operando bajo una lógica intensiva en combustibles fósiles.
Undurraga lo plantea en términos directos: “Chile tiene una matriz eléctrica diversificada y limpia, pero eso no basta”, advirtiendo que la economía continuará expuesta mientras el transporte no reduzca su dependencia del petróleo.
Crecimiento acelerado, pero aún lejos de la meta
El informe reconoce avances relevantes en el mercado de electromovilidad, aunque todavía insuficientes para cambiar la estructura del sistema. En los primeros meses de 2026 se vendieron 6.017 vehículos de bajas emisiones, y el segmento ha crecido a una tasa promedio anual de 83% en los últimos años.
Aun así, la penetración sigue siendo limitada. Los vehículos eléctricos representan cerca del 3% del mercado, mientras la meta estatal establece que el 100% de las ventas sean limpias al año 2035.
Brechas y avances de la electromovilidad en Chile
| Indicador | Cifra actual | Implicancia |
|---|---|---|
| Precio del petróleo | US$65 → US$120 | Presión directa en inflación |
| Inflación proyectada abril | 1,6% | Impacto en costo de vida |
| Inflación anual estimada | 4,0% – 4,5% | Riesgo de tasas altas |
| Electricidad renovable | 72% | Ventaja estructural |
| Vehículos vendidos 2026 | 6.017 | Crecimiento acelerado |
| Participación eléctrica | ~3% | Adopción aún baja |
| Meta estatal | 100% al 2035 | Brecha significativa |
| Cargadores zona centro | 85% | Desigualdad territorial |
Cómo acelerar la transición
El informe plantea un conjunto de medidas concretas orientadas a remover barreras regulatorias y de infraestructura. Una de las principales es avanzar hacia un sistema de “Right to Charge”, que permita instalar cargadores en edificios sin depender de autorizaciones comunitarias.
También se propone intervenir en la normativa urbana. Se plantea exigir preinstalación eléctrica en nuevas construcciones, y habilitar infraestructura compartida que reduzca los costos de entrada para nuevos usuarios.
En materia de incentivos, el estudio apunta a profundizar los mecanismos actuales. Se propone extender los descuentos en el permiso de circulación hasta 2035, y reforzar su difusión para acelerar decisiones de compra en consumidores.
Infraestructura: el desafío fuera de la zona centro
El despliegue territorial aparece como uno de los principales cuellos de botella del sistema. El 85% de los cargadores se concentra en la zona centro, mientras las regiones presentan una cobertura insuficiente para sostener el crecimiento del parque eléctrico.
El informe plantea que la expansión debe responder a una lógica nacional. Se propone fortalecer alianzas público-privadas para ampliar la red de carga, y asegurar conectividad en rutas y zonas extremas para habilitar un uso masivo.
Más que una transición, una decisión económica
El estudio sitúa la electromovilidad como una decisión económica además de ambiental. La transición incrementa la demanda por cobre y litio, y abre oportunidades para posicionar a Chile en cadenas globales vinculadas a la energía limpia.
Undurraga concluye que avanzar en esta dirección permite reducir la exposición a shocks externos, mientras fortalece sectores productivos estratégicos con impacto directo en crecimiento y desarrollo industrial.



