El encuentro, organizado por Bluebox y producido por Innova360, reunirá a startups, corporativos e inversionistas para acelerar soluciones en sectores clave de la economía regional
La Región de Valparaíso se prepara para un nuevo punto de inflexión en su ecosistema de innovación. El 15 y 16 de abril se desarrollará el Valpo Open Hub, instancia que busca articular soluciones concretas para dos sectores estratégicos: alimentos y logística, mediante modelos de innovación abierta y corporate venturing.
El evento —que se realizará en el Hotel Enjoy de Viña del Mar— instala una pregunta clave para el desarrollo regional: cómo acelerar la transformación productiva integrando startups, grandes empresas e inversión, en un contexto donde la competitividad depende cada vez más de la adopción tecnológica y la colaboración.
Innovación abierta como mecanismo para resolver desafíos productivos
El encuentro, organizado por Bluebox y producido por Innova360, apunta a ir más allá de la discusión conceptual. Su foco está en generar vinculación efectiva entre actores del ecosistema, permitiendo que los desafíos de la industria se traduzcan en soluciones aplicables.
En esa línea, Juan Pablo Sánchez, CEO de Bluebox, planteó que “los ecosistemas de innovación se construyen cuando las personas y las organizaciones se encuentran para colaborar”, destacando que el objetivo es conectar a corporativos, startups e inversionistas para generar oportunidades reales en la región.
El enfoque responde a una tendencia global: la innovación abierta como herramienta para reducir tiempos de desarrollo, compartir riesgos y acelerar la implementación de soluciones tecnológicas en sectores tradicionales.
Dos industrias bajo presión: alimentos y logística en transformación
El programa del evento se estructura en torno a dos ejes críticos para la economía regional. El primero, enfocado en la industria de alimentos, abordará la integración de tecnologías para mejorar la eficiencia, sostenibilidad y trazabilidad de la cadena productiva.
En este ámbito, el desafío es avanzar hacia sistemas que permitan optimizar procesos, reducir costos y responder a nuevas exigencias de mercados internacionales, especialmente en términos de sustentabilidad.
El segundo eje estará centrado en logística y puertos, un sector clave en una región cuya competitividad depende de su capacidad de conexión global. Se abordarán temáticas como automatización de terminales, tecnologías Smart Port y transición energética.
Aquí, el foco estará en cómo modernizar la infraestructura portuaria y mejorar la integración con las cadenas de suministro internacionales, en un contexto de creciente presión por eficiencia y descarbonización.
De la conversación a la ejecución: alianzas y oportunidades de negocio
Uno de los elementos diferenciadores del Valpo Open Hub es su énfasis en la generación de resultados concretos. Más allá de las charlas y paneles, el evento busca facilitar espacios donde las conversaciones se transformen en alianzas estratégicas y proyectos reales.
La participación de actores como Ernesto Aguiar, de Tastech by Sigma, y Laura Chicurel, de Innova360, refuerza el carácter aplicado del encuentro, incorporando experiencias internacionales en programas de innovación abierta.
El formato contempla la interacción directa con startups que desarrollan soluciones en tiempo real, lo que permite a empresas e inversionistas explorar tecnologías, validar modelos y acelerar procesos de adopción.
Valparaíso y el desafío de consolidar su ecosistema de innovación
El evento también pone sobre la mesa un desafío estructural: consolidar a la Región de Valparaíso como un polo de innovación con impacto productivo. A diferencia de otros territorios, la región cuenta con activos estratégicos —puertos, industria alimentaria y capital humano—, pero enfrenta brechas en articulación y escalamiento.
En ese sentido, iniciativas como Valpo Open Hub buscan avanzar hacia un modelo donde la innovación no sea un evento aislado, sino una herramienta permanente para impulsar crecimiento económico, diversificación productiva y competitividad territorial.
La señal es clara: el futuro de sectores clave como alimentos y logística dependerá menos de la capacidad individual de las empresas y más de su habilidad para colaborar, integrar tecnología y adaptarse a un entorno global cada vez más exigente.



