El proyecto Urban Mining obtuvo el primer lugar nacional en el Concurso Anillos Regulares de Tecnología de ANID 2025 y busca recuperar metales estratégicos y tierras raras para desarrollar nanomateriales con aplicaciones en salud y medioambiente
La Universidad Arturo Prat lanzó oficialmente Urban Mining, una iniciativa científica y tecnológica que busca transformar residuos electrónicos en materiales de alto valor agregado, con aplicaciones en salud, medioambiente e industria. El proyecto posiciona a la UNAP y a la Región de Tarapacá como referentes en investigación aplicada, economía circular y desarrollo tecnológico sostenible.
La iniciativa, titulada “Desarrollo sostenible de materiales de alta tecnología a partir de residuos electrónicos: reciclaje de metales y elementos de tierras raras para la síntesis de nanomateriales con aplicaciones médicas y medioambientales”, obtuvo el primer lugar nacional en el Concurso Anillos Regulares de Tecnología de ANID 2025.
Se trata del primer Anillo de Ciencia y Tecnología adjudicado por la universidad y del único proyecto de estas características liderado desde el norte de Chile.
De la basura tecnológica a la nanotecnología
El proyecto apunta a recuperar metales estratégicos y elementos de tierras raras presentes en residuos electrónicos, para transformarlos en nanomateriales con potencial uso en sensores biomédicos, regeneración de tejidos y recubrimientos antibiofouling destinados a la protección de ecosistemas marinos.
El rector de la Universidad Arturo Prat, Dr. Alberto Martínez Quezada, destacó el hito institucional y regional. “Es un orgullo para nosotros, como Universidad, haber lanzado nuestro primer Anillo Tecnológico y, además, que en el concurso hayan obtenido el primer lugar a nivel nacional. Son los únicos del norte”, señaló.
Por su parte, el vicerrector de Investigación, Innovación y Postgrado, Dr. Ezequiel Martínez, sostuvo que la iniciativa representa un cambio de mirada frente a un problema ambiental creciente. “Este proyecto se sitúa precisamente en esa frontera: convertir residuos electrónicos en materiales de alta tecnología. Es decir, pasar de la lógica del descarte a la lógica de la valorización; de la basura tecnológica a la nanotecnología”, afirmó.
La magnitud del desafío es global. Según se informó durante el lanzamiento, en 2023 el mundo generó 62 millones de toneladas de residuos electrónicos, equivalentes a 7,8 kilos por persona, cifra que podría llegar a 82 millones de toneladas en 2030.
Ciencia regional con impacto global
El proyecto es liderado por la Facultad de Recursos Naturales Renovables de la UNAP y encabezado por el Dr. Erico Carmona, junto al Dr. Aliro Villacorta como director alterno. También participan los académicos Dr. Alexis Velásquez, Dr. Lucas Hernández y la Dra. Viviana Moreno, del área de Ciencias de la Salud.
El Dr. Erico Carmona explicó que la iniciativa busca ir más allá del reciclaje tradicional, incorporando una etapa de transformación tecnológica. “Este proyecto tecnológico busca principalmente la valorización de los residuos electrónicos a través de la recuperación de metales preciosos y otros elementos valiosos, como las tierras raras. Pero también contempla un componente de transformación para generar nanotecnología aplicada a temáticas de medio ambiente y salud”, indicó.
La Dra. Viviana Moreno agregó que la propuesta conecta ciencia básica con transformación tecnológica, mientras que la PhD María Alejandra López, gestora tecnológica del proyecto, destacó que Urban Mining permitirá recuperar elementos de alto valor y revalorizarlos como nanomateriales con potencial aplicación industrial.
La iniciativa también contempla colaboración con Waste, empresa dedicada al tratamiento de residuos electrónicos y eléctricos. Su fundador, Juan Pablo Lobos, valoró que el proyecto permita valorizar residuos generados en Tarapacá y fortalecer el vínculo entre academia, industria y ciudadanía.
Desde el ámbito público, el seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de Tarapacá, Francisco Broudissond, afirmó que el proyecto busca aportar soluciones concretas a desafíos que afectan a la comunidad.
Con una ejecución proyectada de tres años, Urban Mining aspira a consolidar una plataforma científica de alcance nacional e internacional, capaz de transformar residuos electrónicos en oportunidades de desarrollo sostenible, innovación tecnológica y bienestar para las futuras generaciones.



