Nuevas declaraciones juradas, ajustes por la Ley 21.713 y mayor cruce de datos anticipan una Operación Renta 2026 más exigente
Aunque la Operación Renta se concentra habitualmente entre abril y mayo, resoluciones recientes y ajustes normativos ya comienzan a delinear un proceso más exigente para empresas y contribuyentes de cara al año tributario 2026. La incorporación de nuevas declaraciones juradas, los cambios derivados de la Ley 21.713 y el fortalecimiento del cruce de datos marcan la agenda del Servicio de Impuestos Internos (SII).
En ese contexto, contadores y especialistas en tributación trabajan anticipadamente frente a un escenario que demandará mayor preparación. La próxima Operación Renta se perfila como un proceso con más obligaciones formales y mayores exigencias de consistencia de la información.
Asimismo, en línea con la normativa vigente que establece el reavalúo de propiedades cada cuatro años, el SII publicó la resolución que actualiza el avalúo fiscal de los bienes raíces no agrícolas a nivel nacional. Esta medida se implementa mientras el proyecto de ley que busca postergar este proceso aún no ha sido tramitado en el Congreso.
Nuevas declaraciones juradas y cambios en formularios
Entre las principales novedades del proceso 2026 destaca la creación de nuevas declaraciones juradas vinculadas a operaciones financieras y activos digitales, junto con modificaciones a formularios tradicionales.
“Entre las principales novedades de este año destacan la creación de nuevas declaraciones vinculadas a operaciones financieras y activos digitales, además de modificaciones en formularios tradicionales como la Declaración Jurada 1887 y la Declaración Jurada 1926. Marzo vuelve a consolidarse como el mes de mayor carga operativa, mientras que la DJ 1959 mantiene un vencimiento excepcional en julio”, explicó Claudia Valdés Muñoz, gerente general de BBSC.
En la misma línea, el calendario tributario mantiene una alta concentración de obligaciones durante marzo, lo que refuerza la necesidad de planificar con antelación la preparación de antecedentes, registros y respaldos.
Trazabilidad y cruce de datos marcan la Operación Renta 2026
Según especialistas, el desafío de este año no será solo técnico, sino también estratégico. “La consistencia entre registros contables, contratos, movimientos societarios y documentación de respaldo será clave para evitar observaciones”, señaló Claudia Valdés.
En consecuencia, la Operación Renta 2026 exigirá un alto nivel de trazabilidad y coherencia de la información. “No basta con cumplir plazos, hoy cada dato debe tener respaldo y alinearse con terceros. El SII está mirando con más detalle que nunca”, afirmó la ejecutiva.
En ese escenario, el fortalecimiento del cruce de datos por parte del SII se transforma en un eje central del control tributario, obligando a los contribuyentes a revisar con mayor rigor sus procesos internos y la calidad de la información que reportan.
Por su parte, firmas especializadas como BBSC han reforzado sus metodologías preventivas, con foco en la revisión de registros, el control de consistencia entre las declaraciones juradas y el Formulario 22, así como en la correcta aplicación de los nuevos criterios definidos por el SII.
De cara al cumplimiento tributario 2026, el mensaje es claro: la anticipación, el orden de la información y el apoyo especializado serán factores determinantes para reducir riesgos y evitar contingencias frente a la autoridad fiscal.



