Parlamentarios valoraron parte de las materias planteadas por el Mandatario, pero exigieron mayor claridad sobre implementación, financiamiento y efectos concretos en seguridad, educación, salud, reconstrucción y beneficios sociales
La Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast dejó una primera reacción transversal en el Senado: los anuncios fueron valorados en varias áreas, pero la Cámara Alta espera una bajada práctica de las medidas. La discusión se concentró en el proyecto de Reconstrucción Nacional, el registro de vándalos e incivilidades, las indicaciones a sala cuna universal, los cambios a la admisión escolar y las señales en seguridad pública.
El debate legislativo comienza a moverse con rapidez, especialmente porque el Senado deberá pronunciarse sobre la idea de legislar de la megarreforma. En ese marco, senadoras y senadores coincidieron en que el Gobierno tendrá que transformar los anuncios presidenciales en iniciativas con financiamiento, plazos y criterios claros de aplicación.
Sala cuna y seguridad entran al debate legislativo
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, valoró que el Ejecutivo anunciara indicaciones al proyecto de sala cuna universal, actualmente en la Comisión de Educación, señalando que se trata de “un tema de la voz de la mayoría que trasciende los sectores”.
Sin embargo, la representante de la Región de Antofagasta, al abordar el registro de vándalos e incivilidades, advirtió que la discusión deberá entrar al detalle, porque “hay que determinar de qué delitos y faltas estamos hablando y cuáles de ellos generarán la pérdida de beneficios sociales como la gratuidad en la educación superior”.
En esa misma línea, la senadora Andrea Balladares destacó que el Presidente recogiera la demanda parlamentaria de reactivar la sala cuna universal y conectó el anuncio con la presión económica que enfrentan las familias. A su juicio, Kast “hace consciente la dificultad que tienen las familias para llegar a fin de mes”, por lo que la entrega de un bono de $30 mil por hijo a hogares del 80% del Registro Social de Hogares “es algo que sin duda contribuye”.
Desde el oficialismo, el senador Rojo Edwards hizo una evaluación favorable del discurso, al destacar que el Mandatario “se refirió a una gran cantidad de temas”, entre ellos deportes, ciencias, salud, vivienda, seguridad y economía. En su lectura, fue “una gran Cuenta Pública, muy sobria como es él”, aunque varias de esas materias deberán traducirse ahora en proyectos concretos.
Reconstrucción, educación y regiones
En educación, el senador Gustavo Sanhueza valoró que el Presidente destacara el proyecto de Escuelas Protegidas y anunciara una iniciativa para modificar el actual sistema de admisión escolar. Según planteó, “sabíamos que lo iba a destacar”, porque ambas materias responden a “demandas ciudadanas muy sentidas”. También relevó el plan Chile Aprende y Avanza, señalando que medir lectoescritura y abstracción matemática “es sin duda un énfasis muy importante de este gobierno”.
El proyecto de Reconstrucción Nacional quedó instalado como una de las pruebas políticas del Ejecutivo en el Congreso. El senador Luciano Cruz Coke sostuvo que la iniciativa “requiere del voto de todos los senadores presentes para votar su idea de legislar” y así disponer de recursos para enfrentar distintos problemas. En su evaluación, el Presidente “no sube las expectativas más allá de lo razonable”, porque plantea “esto sí lo podemos hacer y esta es la forma de solucionarlo”.
Desde una mirada regional, el senador Miguel Becker destacó que Kast hiciera una mención especial a La Araucanía, particularmente al referirse a hectáreas entregadas a comunidades indígenas. El parlamentario sostuvo además que fue relevante admitir que el país recibido estaba “mucho peor de lo que creíamos”, diagnóstico que, a su juicio, obliga a “trabajar todos juntos para mejorar esa realidad”.
Codelco, salud y migración marcan las críticas
Las críticas apuntaron a materias que, según parlamentarios de oposición, quedaron sin suficiente desarrollo. La senadora Daniella Cicardini cuestionó que el discurso no abordara el rol de Codelco ni entregara certezas para la pequeña y mediana minería.
“No estaremos disponibles para avalar el fantasma de la privatización de la estatal que es la que da recursos a los programas sociales”, advirtió, agregando que en seguridad el Gobierno “quedó al debe porque habló de muchos planes, pero no dijo cómo se materializan estas ideas”, enfatizó la legisladora de Atacama.
El senador Alfonso De Urresti también expresó reparos al tono y al concepto de reconstrucción. A su juicio, el Presidente debió referirse con mayor claridad a los cambios en ministerios clave como Segegob y Seguridad Pública, porque “me hubiera gustado que hubiera hecho más referencia a eso, en los errores que esas decisiones generaron”. Además, cuestionó el lenguaje utilizado: “No me gusta la palabra reconstrucción. Se reconstruye después de un terremoto, este país no se cae a pedazos. El lenguaje construye realidad”.
En salud, el senador Enrique Lee recogió la idea planteada por Kast sobre elegir entre popularidad y responsabilidad, señalando que él también elige “la segunda”. Sin embargo, pidió que esa responsabilidad se exprese en medidas concretas para mejorar la gestión del hospital regional, que describió como colapsado, y en señales claras sobre la reinversión de recursos asociados al reajuste en salud.
En materia migratoria, el senador Esteban Velásquez valoró los anuncios territoriales y anticipó respaldo a todo lo que implique mejorar la calidad de vida de las regiones. No obstante, marcó un límite al discurso sobre migración, al señalar que “al migrante no se le pueden atribuir características casi delictivas de por sí”, recordando que incluso sectores productivos, como la Sociedad Nacional de Agricultura, han requerido esa mano de obra.
La senadora Claudia Pascual apuntó a los vacíos tributarios y sostuvo que el Presidente espera que “todo el país, y no solo el Parlamento, confíe en lo que va hacer, pero no nos dijo cómo”. También pidió observar el proyecto Transparencia 2.0, especialmente si vuelve sobre el levantamiento del secreto bancario, materia que consideró clave para enfrentar el comercio ilícito.
Una de las evaluaciones más duras fue la de Yasna Provoste, quien afirmó que hubo una “desconexión total de lo que viven las familias”, especialmente por el traspaso del alza de combustibles a los hogares. En seguridad, cuestionó que después de 82 días de Gobierno y dos ministros recién se anuncien siete fuerzas de tarea, por lo que concluyó que esta Cuenta Pública deja “más interrogantes que certezas”.
El debate que se abre ahora en el Congreso tendrá una exigencia concreta: pasar de los anuncios a proyectos viables. En el Senado, el mensaje quedó instalado con claridad: las materias fueron puestas sobre la mesa, pero el peso político de la Cuenta Pública dependerá de cómo el Gobierno logre aterrizarlas en medidas financiadas, aplicables y con resultados verificables.



