Ejecutivos de Marsh y Zurich advierten sobre impactos de IA, cuántica e infraestructura crítica en empleo, estabilidad social y mercados
Los líderes empresariales globales enfrentan un escenario de riesgos crecientes para los próximos 12 meses, en un contexto marcado por divisiones geopolíticas, desafíos tecnológicos y tensiones sociales. Así lo exponen ejecutivos de Marsh y Zurich Insurance Group al comentar los resultados del Informe de Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial (WEF), del que ambas compañías son socias estratégicas y miembros de su Junta Asesora de Riesgos Globales.
En ese contexto, el estudio identifica como principales riesgos inmediatos en 2026 la confrontación geoeconómica, los conflictos armados entre Estados, los eventos climáticos extremos, la polarización social y la información falsa e incorrecta. Las conclusiones subrayan que estos factores continuarán moldeando el entorno de negocios, con efectos en cadenas de suministro, inversión, empleo e infraestructura.
Al respecto, Andrew George, Presidente de Specialty en Marsh Risk, afirmó que “las divisiones cada vez más profundas son el centro de los riesgos sociales que enfrentamos hoy, desde la fragmentación social y la inequidad, hasta el deterioro de la salud y el bienestar”.
Asimismo, añadió que “A pesar de la creciente gravedad de estos riesgos globales, los gobiernos se están alejando de marcos establecidos… Como resultado, las sociedades divididas están siendo empujadas más cerca del borde de la inestabilidad social y el aumento del conflicto”.
Nueva competencia global y horizonte de 10 años
A largo plazo, el informe describe el surgimiento de una nueva era de competencia global, con 32 de 33 riesgos —todos excepto la confrontación geoeconómica— proyectados al alza en severidad durante la próxima década. En la misma línea, el 57% de los encuestados anticipa un panorama “turbulento o tormentoso” para los próximos diez años, dominado por riesgos ambientales y tecnológicos.
En tanto, Alison Martin, CEO de Life, Health and Bank Distribution en Zurich, señaló: “Los líderes empresariales… están profundamente preocupados por las pensiones y la salud pública. Estas brechas amenazan tanto el bienestar de la fuerza laboral como la estabilidad social”.
Martin agregó que resulta “llamativo” que los riesgos sociales “apenas se registren en la perspectiva de riesgos a 10 años, aunque sus efectos ya están remodelando nuestro mundo”, y advirtió que “Si no actuamos con urgencia y colaboración, corremos el riesgo de ignorar las amenazas que podrían definir nuestro futuro”.
Tecnología, infraestructura crítica y resiliencia
Asimismo, el reporte destaca que los avances en inteligencia artificial (IA) y computación cuántica impactarán de forma significativa los mercados laborales, las estructuras sociales, la infraestructura y la geopolítica, con potencial para ampliar brechas económicas globales. En ese marco, la infraestructura crítica —expuesta a amenazas como cortes de cables submarinos o interrupciones satelitales— requerirá inversión sustancial para su modernización.
Por su parte, Peter Giger, Director General de Riesgos del Grupo Zurich, advirtió que “A pesar de que el clima extremo, los ciberataques y los conflictos geopolíticos representan amenazas crecientes, las interrupciones en la infraestructura crítica ocuparon solo el puesto 23 entre los riesgos para la próxima década. Esto es una omisión peligrosa”.
Detalló que, desde “redes eléctricas sobrecargadas por el calor récord hasta ciudades costeras en riesgo por el aumento del nivel del mar”, la dependencia de sistemas “poco preparados y con insuficiente financiamiento” eleva la vulnerabilidad: “Cuando la infraestructura falla, todo lo demás está en riesgo”.
Finalmente, Andrew George concluyó que “los avances en IA y computación cuántica están remodelando rápidamente los mercados laborales y la geopolítica”, con implicancias para “el empleo, la estabilidad social y la dinámica del poder global”.
En la misma línea, sostuvo que gobiernos y empresas deben trabajar conjuntamente para abordar “la redundancia de roles, la concentración económica y el potencial de interrupciones sistémicas en la infraestructura crítica y la confianza digital”.



