La compañía implementa en Cerrillos un sistema de economía circular hídrica que recupera más del 70% del agua utilizada, reduciendo la extracción de fuentes naturales y posicionando la sostenibilidad como un eje estratégico para enfrentar la escasez hídrica en Chile
La escasez hídrica se ha transformado en uno de los principales desafíos para la industria en Chile, obligando a repensar los modelos productivos tradicionales. En ese escenario, PepsiCo ha impulsado un sistema de reutilización de agua que permite recuperar más del 70% del recurso en sus procesos, mientras que posiciona la economía circular como un eje clave para la sostenibilidad operacional.
La iniciativa se materializa en su planta de Cerrillos, donde opera un sistema de tratamiento de residuos líquidos desarrollado junto a Ecoriles, filial de Aguas Andinas. El modelo permite tratar cerca de 1.200 metros cúbicos diarios de agua, logrando reintegrar una parte significativa al proceso productivo, lo que reduce la extracción de fuentes naturales y optimiza el uso del recurso.
Tecnología aplicada a la sostenibilidad industrial
El sistema incorpora tecnologías avanzadas como ultrafiltración por membranas y doble ósmosis inversa, capaces de alcanzar estándares equivalentes a agua potable. Este nivel de tratamiento no solo mejora la eficiencia hídrica, sino que redefine los estándares de gestión del recurso en la industria alimentaria, mientras que abre nuevas posibilidades para integrar sostenibilidad en procesos de alta demanda hídrica.
Andrea Valdez, gerente de Impacto Social y Sustentabilidad de PepsiCo Cono Sur, explicó que “Nuestra planta de tratamiento no es solo una solución técnica a la escasez hídrica; es parte de una transformación más profunda en la forma en que entendemos la operación industrial. Hemos integrado la sostenibilidad en cada etapa del proceso, lo que nos permite reducir el consumo de agua, optimizar recursos y, al mismo tiempo, generar un impacto positivo en las comunidades. Recuperar un volumen equivalente al consumo diario de cerca de cinco mil personas demuestra que es posible compatibilizar eficiencia productiva con responsabilidad ambiental”.
Desde la operación, Ecoriles destacan que “Operar una planta de estas características exige un estándar técnico permanente, donde cada proceso debe asegurar la calidad e inocuidad del agua recuperada. No se trata solo de tratar residuos, sino de transformar ese flujo en un recurso confiable, capaz de reincorporarse al ciclo productivo con total seguridad, lo que implica un control riguroso y tecnologías de alto desempeño”.
Economía circular hídrica: eficiencia y valor agregado
El modelo desarrollado por PepsiCo no se limita a la reutilización del agua. El sistema incorpora la valorización de subproductos, como la recuperación de almidón y aceites, mientras que avanza hacia una lógica de producción circular que maximiza el uso de los recursos disponibles.
Además, la planta cuenta con infraestructura de alto nivel, incluyendo un reactor biológico de 2.500 m³ y un sistema de almacenamiento de 550 m³, donde el agua permanece cerca de 45 horas en tratamiento. Esto permite alcanzar una tasa de recuperación superior al 70%, equivalente al consumo diario de unas 5.000 personas.
En un país donde la reutilización de aguas tratadas apenas alcanza el 6%, este tipo de iniciativas evidencia el potencial de escalamiento de soluciones basadas en economía circular.
Claves del modelo hídrico de PepsiCo en Chile
| Aspecto | Detalle | Impacto |
|---|---|---|
| Caudal tratado | 1.200 m³ diarios | Operación industrial a gran escala |
| Reutilización | Más del 70% del agua | Reducción de consumo de agua fresca |
| Tecnología | Ultrafiltración + ósmosis inversa | Calidad equivalente a agua potable |
| Impacto social | Equivalente a 5.000 personas | Aporte a sostenibilidad territorial |
| Economía circular | Recuperación de almidón y aceites | Generación de valor adicional |
| Proyección | Planta en Argentina con 80% de reúso | Escalabilidad regional |
Expansión y proyección regional
La estrategia de PepsiCo se enmarca en su programa global pep+ (PepsiCo Positive), que busca fortalecer la eficiencia hídrica y avanzar hacia modelos productivos sostenibles. El siguiente paso será la implementación de esta tecnología en Mar del Plata, Argentina, donde se proyecta alcanzar un nivel de reutilización cercano al 80%.
Este avance responde a un contexto de creciente estrés hídrico en la región, donde la presión sobre acuíferos y fuentes naturales obliga a acelerar la adopción de soluciones tecnológicas.
Agua, industria y sostenibilidad: un desafío estratégico
La gestión del agua está dejando de ser una variable operativa para convertirse en un factor estratégico de competitividad, mientras que las empresas que integran sostenibilidad en sus procesos logran anticiparse a los desafíos regulatorios y ambientales.
El caso de PepsiCo muestra que la transición hacia modelos más eficientes no solo es posible, sino necesaria. La reutilización del agua se posiciona como una solución concreta frente a la escasez, mientras que la innovación tecnológica emerge como el principal habilitador de este cambio estructural en la industria.



