Chile registra más pagos digitales y un aumento en las tasas de fraude, según el Banco Central. La industria incorpora inteligencia artificial para detectar operaciones sospechosas, mientras crecen las exigencias de seguridad y continuidad de servicios financieros
Pagar una cuenta, comprar por internet o transferir dinero desde el teléfono se convirtió en una operación cotidiana para millones de personas. La expansión de estos servicios está transformando el negocio financiero en Chile, pero también aumenta la cantidad de transacciones que bancos, comercios y proveedores tecnológicos deben proteger frente a nuevas modalidades de fraude.
El Informe de Sistemas de Pago 2026 del Banco Central revela que el número de pagos digitales aumentó un 15% respecto del informe anterior, alcanzando un promedio de 435 operaciones anuales por persona mayor de 15 años. El organismo también identificó un incremento en las tasas de fraude durante el primer semestre de 2026 y advirtió la necesidad de fortalecer las medidas de prevención.
El fenómeno adquiere mayor relevancia con la expansión de las transferencias electrónicas y los sistemas de pago inmediato. El crecimiento de plataformas que permiten pagar directamente desde cuentas bancarias, como ocurre con los servicios de pagos digitales que amplían su presencia en el comercio chileno, plantea nuevas exigencias de interoperabilidad, continuidad operacional y protección de la información financiera.
La inteligencia artificial entra en la seguridad de las transacciones
La rapidez de los servicios financieros cambió también las condiciones para enfrentar un ciberataque. Una operación sospechosa puede ejecutarse en segundos, mientras los sistemas de seguridad necesitan identificar desviaciones de comportamiento, comprobar antecedentes y determinar si corresponde bloquear una transacción.
En esa dirección, Nuek, compañía tecnológica especializada en infraestructura de pagos de Minsait, perteneciente a Indra Group, anunció la incorporación del centro de operaciones de seguridad inteligente de IndraMind Cybersecurity a sus servicios en Latinoamérica. La iniciativa contempla sistemas de inteligencia artificial capaces de analizar información transaccional y detectar comportamientos potencialmente fraudulentos.
Ernesto Terríquez, Head of Client Success Americas de Nuek, explicó que “proteger los pagos digitales exige entender tanto la amenaza como el contexto en el que se produce cada operación. La combinación de nuestra especialización en pagos con las capacidades avanzadas de ciberseguridad de IndraMind nos permite conectar ambas dimensiones, anticipar riesgos con mayor precisión y reforzar la resiliencia de operaciones cada vez más críticas para el negocio”.
La propuesta contempla integrar información de canales digitales, plataformas de pago e interfaces de programación de aplicaciones (API) con sistemas de monitoreo y análisis de ciberseguridad. Su funcionamiento considera herramientas de aprendizaje automático para identificar patrones anómalos, priorizar alertas y facilitar respuestas ante incidentes.
El director de Desarrollo de Negocio para Latinoamérica de IndraMind Cybersecurity, Juan Carlos Aponte, señaló que “nuestro SOC con IA nativa contribuye a reducir de forma significativa el fraude y el impacto de los ciberataques, protegiendo los datos sensibles y cumpliendo con los principales estándares y requisitos regulatorios del sector; pero, ante todo, ayuda a garantizar la continuidad de los servicios críticos de pago y a reforzar la confianza de clientes y usuarios”.
Las capacidades anunciadas representan una apuesta tecnológica de la compañía, aunque el comunicado no entrega indicadores de reducción efectiva del fraude ni resultados de implementación que permitan medir su impacto. Esa distinción resulta importante en una industria donde prevenir pérdidas y mantener operativos los servicios financieros son objetivos distintos, pero estrechamente relacionados.
Un mercado que crece y exige mayor protección
El crecimiento de los pagos digitales también está modificando la estructura del mercado financiero. Según el Banco Central, durante el período analizado se realizaron 577 millones de transacciones con tarjetas de prepago, más del doble que en el período anterior, aunque estos instrumentos todavía representan cerca del 8% del número total de pagos digitales.
Las tarjetas de débito continúan siendo el principal medio de pago electrónico, mientras las transferencias bancarias ganan presencia en las operaciones cotidianas. Sin embargo, el Banco Central identifica limitaciones para extender su utilización directamente en comercios, donde representan una proporción todavía reducida del total de transferencias interbancarias.
La expansión obliga a las instituciones financieras a combinar rapidez con mecanismos de control capaces de funcionar permanentemente. Una interrupción puede afectar ventas, recaudación y confianza de los usuarios, mientras una detección deficiente de operaciones sospechosas expone a bancos y comercios a mayores riesgos económicos.
El Banco Central anticipó medidas regulatorias para fortalecer los pagos instantáneos, facilitar su utilización comercial y ampliar la interoperabilidad. Estos cambios pueden favorecer la competencia entre proveedores, pero también incrementan la importancia de establecer estándares de seguridad y procedimientos efectivos frente a incidentes.
La confianza como condición para seguir creciendo
La seguridad de los pagos digitales dejó de ser una preocupación limitada a los departamentos tecnológicos. Las decisiones de inversión, la relación con los clientes y la continuidad de los negocios dependen cada vez más de infraestructuras capaces de prevenir incidentes y responder rápidamente. La necesidad de integrar estos riesgos en la gestión empresarial también aparece en las exigencias de ciberseguridad que enfrentan las organizaciones y sus equipos directivos.
La incorporación de inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para identificar operaciones irregulares y reducir los tiempos de reacción, pero sus resultados deberán evaluarse con evidencia verificable. En un mercado donde las transacciones crecen y los usuarios esperan servicios disponibles a cualquier hora, la capacidad de proteger cada operación será tan importante como la velocidad con que se ejecuta.



