La hoja de ruta establece prioridades para el sector privado frente a presiones climáticas, sociales y geopolíticas, orientando a las empresas hacia acciones medibles, cooperación entre pares y mayor transparencia, con implementación progresiva desde la red chilena local.
Pacto Global de las Naciones Unidas presentó los lineamientos de su Estrategia 2026–2030, un marco destinado a ordenar la acción del sector privado en un contexto internacional marcado por tensiones climáticas, sociales y geopolíticas. El proceso busca traducir compromisos corporativos en resultados verificables, alineados con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En el centro del nuevo ciclo estratégico se definen tres ejes operativos: equipar a las empresas para actuar, catalizar la acción colectiva y consolidar el caso de negocio de la sostenibilidad, respondiendo a un entorno de mayor escrutinio regulatorio, financiero y social sobre el desempeño empresarial.
Focos prioritarios y ámbitos de intervención
Los lineamientos fijan cuatro ámbitos prioritarios donde el liderazgo empresarial es considerado determinante: clima y naturaleza, trabajo y salario digno, igualdad de género y finanzas sostenibles. Estos focos concentran riesgos estructurales que inciden directamente en la competitividad, resiliencia y legitimidad social de las empresas.
Desde la perspectiva del sistema de Naciones Unidas, el rol de Pacto Global es articular al sector privado con estándares internacionales, promoviendo marcos comunes que permitan alinear decisiones corporativas con evidencia científica y criterios ESG, especialmente en procesos de transición productiva y ajustes regulatorios en curso.
Alcance global y adaptación a realidades nacionales
A nivel global, Pacto Global reúne a más de 23 mil empresas en más de 160 países, organizadas en redes nacionales que aterrizan los lineamientos globales a contextos regulatorios, económicos y territoriales específicos. Esta estructura busca compatibilizar una agenda común con implementaciones diferenciadas según las prioridades locales.
En Chile, la red local agrupa actualmente a más de 220 empresas, funcionando como un espacio operativo para avanzar desde el compromiso a la implementación. Los lineamientos 2026–2030 se traducen en programas aceleradores, grupos de trabajo temáticos, plataformas de aprendizaje entre pares y participación en instancias de diálogo público-privado. A ello se suma la operación de Consejos Regionales en el norte, centro y sur del país, incorporando una dimensión territorial al despliegue de la sostenibilidad empresarial.
Implicancias para gobernanza corporativa y políticas públicas
Desde una lectura analítica, la nueva estrategia introduce implicancias concretas para la gobernanza corporativa y el diseño de políticas públicas. Al poner el foco en métricas, trazabilidad y cooperación, eleva las expectativas sobre la capacidad de las empresas para integrar la sostenibilidad en la toma de decisiones estratégicas, más allá de acciones aisladas o reportes declarativos.
Asimismo, refuerza el rol del sector privado como actor relevante en procesos de implementación, especialmente en ámbitos como transición climática, empleo de calidad y finanzas sostenibles, donde la coordinación público-privada resulta determinante.
“La sostenibilidad dejó de ser un aspecto paralelo y pasó a ser una condición de resiliencia y competitividad esencial”, señaló Margarita Ducci, directora ejecutiva de Red Pacto Global Chile, al referirse al nuevo ciclo estratégico.
Próxima etapa: implementación y decisiones en desarrollo
De cara al período 2026–2030, los lineamientos definidos operarán como marco de referencia para la planificación anual de la red y la priorización de iniciativas a nivel nacional y regional. Su impacto dependerá de la adhesión de nuevas organizaciones, la capacidad de coordinación entre actores y la traducción efectiva de los lineamientos en acciones medibles, tanto a nivel empresarial como territorial.




