[Opinión] Cafeína…pero en su justa medida

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Por: Paz Olivares V. Encargada de Calidad de Casinos RIVER SpA


Debemos hacernos las siguientes preguntas: ¿cuánto café tomamos al día? ¿Realmente lo necesitamos para despertar y tener más energía? ¿Por qué alternativa podríamos cambiarlo y lograr la misma potencia de manera más saludable?

Hoy, cuando muchos combaten su estrés cotidiano tomando café, es el momento preciso para recordar algunos consejos importantes acerca del consumo del café, todos los cuales han de permitirnos una vida más saludable y con mejor calidad.

Si una persona toma cuatro tazas o más de café al día esto puede causarle severos problemas cardiovasculares y subida de la presión. Del mismo modo, mucha cafeína aumenta las hormonas del estrés y los niveles de azúcar en la sangre.

A ello se suman otros desagradables trastornos que no siempre se consideran cuando se consume café de manera desordenada y excesiva: puede causar disturbio emocional, irritabilidad, insomnio y agitación, entre otros. Consideremos además que la cafeína inhibe la absorción de algunos nutrientes, como calcio, magnesio, potasio, hierro y otros minerales, causando deficiencia nutricional.

En mujeres, el consumo de cafeína puede intensificar problemas como la infertilidad, osteoporosis y abortos espontáneos, entre otras consecuencias indeseadas, aumentando el agotamiento suprarrenal, logrando inflamación y fatiga.

¿Qué sucede con una taza después de almuerzo?

Si se quiere evitar el sueño y la sensación de pesadez después de comer, tomar un buen café no está mal. Un café por la mañana entrega energía, y después de almuerzo se aprovechan s sus beneficios digestivos.

El café como digestivo funciona a través de la cafeína, esta sustancia se une a los receptores que están en la mucosa del aparato digestivo, permitiendo que segreguen más ácido y así los alimentos puedan digerirse más rápido. A su vez, se estimula la capa muscular del estómago, contrayéndose a una mayor velocidad y favoreciendo que el estómago triture más rápido lo ingerido y el bolo alimenticio se elimine con velocidad.

Existen recomendaciones que bien las conocen quienes se definen como amantes del café, porque lo mejor es tomar uno que sea de buena calidad a la hora de comprar café como son:

Café de grano:  un buen café es el de grano, ya sea verde o negro. Y aun mejor es que sea de grano orgánico y molerlo en la casa, ya que así no pasa por ningún proceso de industrialización, manteniendo sus propiedades. El café instantáneo, en cambio, está altamente industrializado.

Acidez del café:  Cuando un café tiene mayor grado de acidez es más suave y ligero.

Otro punto importante a considerar es la permeabilidad, es decir, el sabor que queda en la boca después de tomarlo. Cuando se siente áspero en la lengua es porque es de poca calidad y tiene presencia excesiva de taninos. El café debe persistir en la boca durante un tiempo y así se sabe que es de buena calidad.

Existen también algunas interesantes opciones para sustituir el café:

  • Cacao: estimula la dopamina (neurotransmisor del placer), cumple una función energizante y es impulsor del estado de ánimo. Se recomienda tomarlo con alguna bebida vegetal, ya que al combinarlo con leche pierde parte de sus propiedades.
  • Té Rooibos: no contiene teína, pero si se mezcla con canela, jengibre y cardamomo se obtiene una infusión llena de energía y mucho aporte de antioxidantes.
  • Té verde: al aportar la mitad de cafeína que el té matcha, es considerado un estimulante suave. Se recomienda tomarlo con limón y un poco de miel para más energía.
  • Té matcha: este tipo de té verde posee diez veces más de antioxidantes que su versión tradicional. Si bien aporta cafeína, el tipo que contiene se asimila y se absorbe muy lentamente, por lo que entrega energía durante varias horas.
  • Té de jengibre y limón: esta infusión antiinflamatoria, antioxidante y estimulante de las defensas, entrega energía para empezar el día.
  • Pólen de abeja: al contener aminoácidos esenciales, vitaminas, minerales y carbohidratos complejos, otorga energía de forma sostenida y por más tiempo, a diferencia de cómo lo hacen los energizantes con cafeína. Lo ideal es agregarlo al desayuno de la mañana.

 

Así, hoy más que en ninguna otra oportunidad debemos tener conocimiento de la cantidad de cafeína que consumimos en nuestro día a día para mantener nuestro cuerpo y mente en su justa sintonía, en particular en el escenario actual, inestable y donde muchos están dominados por el estrés y la incertidumbre.


El contenido expresado en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no representa necesariamente la visión ni línea editorial de Poder y Liderazgo.

 

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