La Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas (MOP) inició un proceso de consulta pública para actualizar el reglamento que regula las normas de exploración y explotación de aguas subterráneas, con el objetivo de adecuarlo a las disposiciones incorporadas tras la modificación al Código de Aguas de abril de 2022.
La consulta digital estará disponible hasta el viernes 16 de enero en el sitio web institucional de la DGA. En ese espacio, la ciudadanía podrá revisar el contenido del reglamento, estructurado en dos capítulos con sus respectivos artículos, y emitir observaciones y aportes al texto propuesto.
En ese contexto, el ministro de Obras Públicas (s), Danilo Núñez, destacó la relevancia de este proceso señalando que “las aguas subterráneas son invisibles, pero son una importante fuente de abastecimiento para el consumo humano”, agregando que la actualización normativa responde al interés del Gobierno por asegurar su sustentabilidad en el tiempo y avanzar en seguridad hídrica.
Protección de acuíferos y actualización normativa
Por su parte, el director general de Aguas del MOP, Rodrigo Sanhueza, explicó que la reforma al Código de Aguas otorgó mayor relevancia a las aguas subterráneas, lo que hace necesaria la revisión del reglamento vigente. Al respecto, indicó que actualmente existen 144 zonas de prohibición y 120 áreas de restricción en el país, establecidas para proteger fuentes subterráneas que presentan descensos en sus niveles.
Asimismo, Sanhueza precisó que el reglamento vigente se originó hace 11 años, con un ajuste menor en enero de 2022, por lo que la actualización resulta urgente frente a los cambios normativos y al contexto hídrico actual.
En esa línea, Sanhueza agregó que “el cambio climático se ha manifestado con escasas precipitaciones afectando la recarga de los acuíferos”, sumado a eventos extremos y a una demanda de agua creciente por el aumento demográfico y productivo.
Cambios en explotación y recarga artificial
El documento sometido a consulta corresponde a una tercera versión del reglamento, luego de su publicación original en marzo de 2014 y una segunda versión en enero de 2022. Esta nueva propuesta incorpora cambios procedimentales y ajustes en las formas de explotación de los acuíferos, además de mejoras en instrumentos que buscan otorgar mayor flexibilidad al ejercicio del derecho de aprovechamiento de aguas subterráneas.
Asimismo, el texto optimiza el mecanismo de recarga artificial de acuíferos, alineándolo con las nuevas disposiciones legales. Entre los fines establecidos para su aplicación se incluyen la preservación ecosistémica, la mantención de la sustentabilidad del acuífero, la prevención de la intrusión salina, el aprovechamiento de la capacidad depuradora del subsuelo, la infiltración de agua desalinizada o residuos líquidos regulados, y el uso de los acuíferos como sistemas de almacenamiento y conducción para una eventual reutilización del recurso. Además, se detallan los casos que quedarán exceptuados del permiso de recarga.
Una vez concluido el periodo de consulta pública, la DGA analizará las observaciones recibidas y definirá cuáles podrán incorporarse al texto final del reglamento, el cual será posteriormente ingresado a la Contraloría General de la República para su revisión.



