Con más de 36 mil firmas, MEO avanza en su inscripción, mientras Mayne-Nicholls se acerca al mínimo legal, buscando instalar liderazgos independientes en la carrera presidencial
El escenario presidencial de 2025 suma nuevas dinámicas con el avance de dos precandidaturas independientes que buscan instalar propuestas alejadas de los bloques tradicionales.
Marco Enríquez-Ominami superó las 36 mil firmas exigidas por el Servicio Electoral (Servel) en solo diez semanas, mientras que Harold Mayne-Nicholls se acerca al umbral de 35.361 patrocinios requeridos para oficializar su participación.
MEO logra récord de firmas en tiempo récord
El equipo de Enríquez-Ominami informó que la meta inicial se alcanzó en solo diez semanas, transformando su candidatura en la independiente con más patrocinantes a nivel nacional. “Superar las 36 mil firmas en tan poco tiempo demuestra que el país exige progreso y estabilidad ante la incertidumbre de los extremos”, declaró la campaña.
El precandidato indicó que seguirá sumando apoyos. “Seguiremos recolectando patrocinios para demostrar que somos muchos más y que cada voz independiente cuenta”, afirmó, subrayando que su proyecto busca ofrecer gobernanza estable fuera de las lógicas de los bloques tradicionales.
Mayne-Nicholls apuesta por ética y descentralización
Por su parte, Harold Mayne-Nicholls lanzó oficialmente su precandidatura el 1 de abril en Copiapó, con una campaña centrada en las regiones y sin estructura partidaria. Hasta el 31 de julio había reunido 30.522 firmas, quedando a menos de 5.000 de cumplir el requisito legal antes del 18 de agosto.
Su discurso se enfoca en la ética pública, la transparencia institucional y la descentralización. “La política debe volver a ser una herramienta para servir, no para acumular poder”, ha señalado.
Mayne-Nicholls también denunció cambios en el sistema de patrocinio digital del Servel, que exige nuevos pasos de verificación, lo que considera una barrera para candidaturas independientes. El organismo defendió la medida como un refuerzo de seguridad, abriendo debate sobre la equidad del proceso electoral.
Candidaturas independientes como respuesta ciudadana
El avance de estas campañas evidencia un fenómeno de mayor involucramiento ciudadano y una búsqueda de liderazgos más cercanos y éticos. Mientras Enríquez-Ominami enfatiza la necesidad de estabilidad y rechazo a los extremos políticos, Mayne-Nicholls instala una narrativa basada en ética, descentralización y modernización del Estado.
Ambas precandidaturas deberán consolidar sus apoyos en las próximas semanas para asegurar presencia en la papeleta presidencial de noviembre. Más allá del resultado final, su irrupción ya genera un efecto: ampliar el espectro de opciones y abrir el debate sobre nuevas formas de liderazgo político en Chile.



