Potencia Startup 2026 seleccionará emprendimientos con base científica, validación comercial y potencial de expansión, en una apuesta que busca conectar inteligencia artificial, biotecnología, robótica y materiales avanzados con negocios reales
La nueva frontera del emprendimiento chileno ya no está solo en crear aplicaciones, plataformas digitales o soluciones de gestión. El siguiente salto apunta a llevar ciencia, ingeniería avanzada y tecnología profunda al mercado. Con esa mirada, UDD Ventures abrió la convocatoria Potencia Startup 2026, programa que seleccionará a 15 startups digitales y deep tech con potencial de escalamiento comercial.
La iniciativa, ejecutada por la aceleradora de negocios de la Universidad del Desarrollo como parte del Fondo Potencia de Corfo, estará abierta hasta el 17 de julio y busca emprendimientos que ya hayan superado la etapa de idea. Los proyectos deberán contar con ventas recurrentes, pilotos activos o clientes confirmados, además de una propuesta de valor innovadora y capacidad de expansión nacional e internacional.
El foco está puesto en empresas de base tecnológica vinculadas a áreas como inteligencia artificial, biotecnología, robótica, computación cuántica, materiales avanzados y otras soluciones que nacen desde la investigación aplicada. A diferencia de las startups tradicionales, las deep tech no parten necesariamente desde un modelo digital o una aplicación comercial, sino desde descubrimientos científicos capaces de resolver problemas complejos en salud, energía, seguridad alimentaria, cambio climático o escasez de recursos.
Del laboratorio al negocio
El punto clave de la convocatoria está en la conexión entre ciencia y mercado. Muchos emprendimientos tecnológicos logran validar una solución desde el punto de vista técnico, pero enfrentan mayores dificultades al momento de escalar, vender, levantar redes comerciales o insertarse en industrias donde los ciclos de adopción son más largos. Ahí es donde programas como Potencia Startup 2026 buscan intervenir.
Ángel Morales, director ejecutivo de UDD Ventures, plantea que las deep tech han dejado de ser un concepto de nicho para convertirse en uno de los pilares de la innovación global. “A diferencia de las startups tradicionales, que muchas veces se enfocan en modelos de negocio o plataformas digitales, las deep tech nacen desde la ciencia y la ingeniería avanzada. Su punto de partida proviene de un descubrimiento: un nuevo material, un algoritmo complejo, una tecnología biomédica o una solución energética”, explicó.
La diferencia no es menor. Una startup digital puede crecer rápidamente con menor infraestructura, mientras una deep tech suele requerir más tiempo, más inversión inicial, validación técnica exigente y una conexión más estrecha con universidades, centros de investigación, empresas, capital de riesgo y políticas públicas. Por eso, el desafío no es solo crear tecnología, sino convertirla en una empresa capaz de vender, crecer y competir.
Una apuesta por emprendimientos con validación comercial
El programa considera un acompañamiento integral, dinámico y adaptativo de hasta seis meses, enfocado en fortalecer modelos de ingresos y facilitar el acceso a redes y contactos comerciales estratégicos. Desde 2022, con excepción de 2025, esta iniciativa ha apoyado a 134 startups, lo que le da continuidad dentro del ecosistema emprendedor local.
“Con esta iniciativa, reafirmamos el compromiso con el ecosistema emprendedor en un rubro tan importante como lo son las nuevas tecnologías. El programa considera una estructura de acompañamiento integral enfocado en fortalecer sus modelos de ingresos y facilitar el acceso a redes y contactos comerciales estratégicos”, sostuvo Morales.
La convocatoria se abre en un momento donde el emprendimiento chileno enfrenta una exigencia más dura: demostrar tracción. Ya no basta con una solución atractiva o un relato de innovación. Los programas de escalamiento comienzan a mirar con más fuerza la existencia de clientes, pilotos, ventas y posibilidades reales de expansión, especialmente en sectores donde la tecnología debe probar valor frente a industrias altamente especializadas.
| Clave del programa | Detalle |
|---|---|
| Convocatoria | Potencia Startup 2026 |
| Ejecuta | UDD Ventures |
| Marco de apoyo | Fondo Potencia de Corfo |
| Cupos | 15 startups |
| Foco | Startups digitales y deep tech |
| Duración | Hasta seis meses |
| Postulaciones | Hasta el 17 de julio |
| Requisitos | Ventas, pilotos activos o clientes confirmados |
| Áreas | IA, biotecnología, robótica, computación cuántica y materiales avanzados |
| Postulación | https://uddventures.udd.cl/potencia-startup |
La nueva frontera del emprendimiento chileno
Las deep tech apuntan a resolver desafíos que muchas veces exceden el mundo digital tradicional. Pueden desarrollar terapias para enfermedades sin cura, nuevos sistemas de almacenamiento energético, materiales sostenibles, soluciones para seguridad alimentaria o tecnologías industriales capaces de reducir costos, emisiones o dependencia de recursos críticos.
“En un mundo donde los grandes desafíos son cada vez más sistémicos, se necesita innovación con base científica, capaz de generar impacto a escala. No es casualidad que países como Estados Unidos, Alemania o Israel estén apostando fuerte por este tipo de emprendimientos, articulando universidades, centros de investigación, capital de riesgo y políticas públicas”, ejemplificó Morales.
Para Chile y América Latina, el tema tiene una lectura estratégica. La región cuenta con talento científico, recursos naturales, universidades y problemas productivos reales que pueden transformarse en oportunidades de innovación. El desafío está en conectar ese conocimiento con empresas, financiamiento y mercados. Esa misma lógica se observa en iniciativas de investigación y desarrollo aplicada a sectores productivos, donde la colaboración entre academia, industria y centros tecnológicos empieza a ganar mayor espacio.
Con Potencia Startup 2026, UDD Ventures busca acelerar ese tránsito entre conocimiento avanzado y negocio escalable. La convocatoria no solo abre cupos para 15 emprendimientos, sino que instala una señal más amplia para el ecosistema: la próxima etapa del emprendimiento chileno dependerá menos de digitalizar servicios conocidos y más de transformar ciencia aplicada en empresas capaces de competir.



