Agenda Criteria registra un deterioro en la evaluación presidencial, con la desaprobación en su mayor nivel de cuatro semanas, mientras seguridad, economía y empleo concentran las principales presiones sobre La Moneda
El gobierno de José Antonio Kast entra a julio con su evaluación pública más compleja de las últimas semanas. La nueva Agenda Criteria ubicó la desaprobación presidencial en 53% y la aprobación en 35%, cuatro puntos menos que en la medición anterior, en medio de una agenda marcada por seguridad, empleo y reactivación económica.
El sondeo, aplicado el 2 de julio a 900 personas mayores de 18 años mediante panel online, muestra que seguridad ciudadana sigue como primera prioridad del país, con 31%. Pero el cuadro para La Moneda no se agota en el orden público: generación de empleos y mejores sueldos aparece en segundo lugar, con 16%, seguida por reactivación económica, con 13%.
La medición golpea al Ejecutivo porque cruza dos dimensiones centrales de la vida diaria. La demanda por seguridad sigue presente, pero la economía familiar, el empleo y las expectativas laborales comienzan a incidir con fuerza en la evaluación presidencial. Para un gobierno que ha instalado crecimiento, inversión y trabajo como parte de su relato, esos datos abren un flanco político difícil de administrar.
| Indicador Agenda Criteria | Resultado julio 2026 | Lectura periodística |
|---|---|---|
| Aprobación presidencial | 35% | Kast pierde cuatro puntos de respaldo |
| Desaprobación presidencial | 53% | El rechazo llega a su mayor nivel en cuatro semanas |
| Seguridad como primera prioridad | 31% | El orden público sigue arriba en la agenda ciudadana |
| Empleo y mejores sueldos | 16% | La preocupación laboral se instala como segunda urgencia |
| Reactivación económica | 13% | El crecimiento vuelve a aparecer entre las demandas principales |
| Economía del país peor que hace seis meses | 52% | La percepción de deterioro económico se mantiene alta |
| Más difícil encontrar o mejorar trabajo | 57% | El empleo golpea directamente la promesa de recuperación |
| Gestión económica peor de lo esperado | 54% | La reactivación aparece como punto débil del Ejecutivo |
| Gestión en empleo peor de lo esperado | 56% | El trabajo de calidad concentra la crítica más dura |
Economía y empleo complican al Gobierno
Un 52% de los encuestados considera que la situación económica del país está peor que hace seis meses. A nivel de hogares, 43% observa un deterioro en su propia economía y 57% estima que hoy es más difícil encontrar o mejorar un puesto de trabajo, un dato especialmente sensible para una administración que busca asociar su gestión a reactivación, crecimiento y empleo.
Las expectativas tampoco favorecen al Ejecutivo. Un 39% cree que la economía del país empeorará durante los próximos seis meses, mientras 31% anticipa una peor situación económica en su hogar y 41% piensa que será más difícil acceder a mejores oportunidades laborales. La encuesta no solo recoge malestar actual, también proyecta incertidumbre sobre el próximo tramo de la administración.
La evaluación directa del desempeño presidencial confirma el peso del flanco económico. En reactivación económica y crecimiento, 54% sostiene que el Gobierno lo ha hecho peor o mucho peor de lo esperado, mientras en generación de empleo de calidad la cifra llega a 56%. La administración todavía puede atribuir parte del escenario a la herencia recibida, pero la ciudadanía ya comienza a medir resultados propios.
Una medición anterior de Agenda Criteria sobre el desempeño del gobierno de Kast ya había mostrado distancia entre expectativas y evaluación ciudadana. Esa brecha aparece ahora con mayor claridad en empleo, economía familiar y percepción sobre oportunidades laborales.
Seguridad sigue como primera urgencia
La seguridad conserva el primer lugar entre las preocupaciones del país, con 31%, por sobre empleo, salarios, reactivación económica, salud pública, corrupción, educación, migración, pensiones y reforma política. El dato mantiene vigente una de las principales banderas de Kast, pero también fija una vara alta para el Gobierno.
El problema para el Ejecutivo es que la prioridad en seguridad convive con una evaluación económica negativa que ya pesa sobre la aprobación presidencial. La ciudadanía exige control del delito, pero también espera respuestas en empleo, ingresos y actividad, áreas donde los resultados suelen tomar más tiempo y donde la frustración se acumula con mayor rapidez.
La encuesta deja a La Moneda frente a una exigencia simultánea: sostener la agenda de orden público y, al mismo tiempo, demostrar que la reactivación puede llegar a los hogares. Si la seguridad concentra la urgencia política, la economía define buena parte del juicio ciudadano sobre la gestión.
Reconstrucción enfrenta dudas ciudadanas
El proyecto de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social, principal apuesta económica del Ejecutivo, tampoco logra instalar una mayoría clara en la opinión pública. Un 38% cree que sus efectos serán más bien positivos para el país, dos puntos menos que en la medición anterior, mientras 33% estima que serán negativos y 29% declara no tenerlo claro.
La iniciativa también enfrenta una lectura compleja sobre sus beneficiarios. Un 48% cree que la ley favorece principalmente a grandes empresas y personas de mayores ingresos, frente a 33% que la asocia con creación de empleo para la población general. Ese dato golpea el núcleo del mensaje oficial, porque el Gobierno ha defendido el proyecto como una herramienta para impulsar crecimiento y trabajo.
El debate en el Congreso llega así con una dificultad adicional para el Ejecutivo. La aprobación en general del proyecto de Reconstrucción Nacional en el Senado abrió una etapa de negociación marcada por reparos fiscales, indicaciones y presión política sobre el diseño final de la iniciativa.
El límite de la herencia
Un 40% atribuye la actual situación económica principalmente a problemas heredados de la administración anterior. Otro 30% la vincula a decisiones del gobierno actual y 24% cree que responde a una combinación de factores, lo que todavía entrega margen al Ejecutivo para sostener parte de su diagnóstico.
Ese margen, sin embargo, no reemplaza la exigencia de resultados. La gestión presidencial de José Antonio Kast entra en una fase más exigente, porque la ciudadanía puede aceptar una economía debilitada al inicio del mandato, pero también espera señales visibles en empleo, salarios, seguridad y reactivación.
Con 53% de desaprobación, seguridad como principal urgencia y economía bajo evaluación negativa, La Moneda enfrenta un tramo político más estrecho. El gobierno de José Antonio Kast necesita transformar su agenda en resultados concretos si busca contener un desgaste que ya se expresa en el respaldo presidencial.



