La senadora del PC cuestionó el recorte en salud, pidió separar la megarreforma por materias y advirtió que el Gobierno debe dar señales reales de diálogo
Por Daisy Castillo Triviños
El debate por la megarreforma impulsada por el Gobierno ya comenzó a instalarse en el Senado, donde la discusión estará marcada por los votos disponibles, el impacto fiscal de las medidas y el vínculo que el Ejecutivo ha establecido entre reconstrucción, salud pública y cambios tributarios.
Uno de los puntos más sensibles es el recorte presupuestario informado para el sector salud, que ha generado preocupación entre parlamentarios, municipios y actores vinculados a la red pública. Según sus críticos, la reducción de recursos podría afectar reemplazos de personal, disponibilidad de insumos y atención directa de pacientes.
En ese cuadro, la senadora por la Región de Valparaíso e integrante de la Comisión de Salud, Karol Cariola, ha sido una de las voces más críticas. En conversación con Poderyliderazgo.cl, la parlamentaria abordó el futuro de la tramitación legislativa, el ajuste sanitario y las condiciones para eventuales acuerdos en el Congreso.
Salud pública y recorte presupuestario
Antes de entrar al detalle de la megarreforma, Karol Cariola apunta al impacto que, a su juicio, tendrá el ajuste en salud pública.
“Lo que se está planteando, respecto de la reducción presupuestaria, por la vía de evitar reemplazos, por la vía de cortar recursos a trabajadores y trabajadoras, no solamente va a generar un daño a quienes hoy día están llevando adelante la salud pública, que son sus funcionarios y funcionarias, sino que, por sobre todo, a los usuarios de la salud”, sostuvo.
La senadora agregó que el Ejecutivo debe explicar cómo un recorte de más de $413 mil millones en salud, incluidos más de $259 mil millones menos para Fonasa, no afectará a los pacientes.
“No se puede prometer más atención, mientras se desfinancia la salud pública para justificar un regalo tributario al 1% más rico del país”, afirmó.
¿En el Senado están las condiciones para respaldar y votar a favor de la megarreforma o este proyecto quedará entrampado?
Hoy día, tal como está planteada, no están las condiciones para respaldar esta megarreforma. Y eso no lo decimos solamente desde la oposición en el Senado, también lo han planteado alcaldes y alcaldesas de manera transversal, porque hay medidas como la exención universal de contribuciones a personas mayores que no tienen una adecuada focalización y que pueden terminar afectando a los municipios y, particularmente, a las comunas más pobres.
¿Qué condiciones tendría que generar el Gobierno para abrir una discusión distinta en el Congreso?
Nosotros hemos asumido el compromiso de rechazar la idea de legislar, pero también hemos sido claros en que estamos disponibles para aprobar aquellas medidas que contribuyan a la reconstrucción. Lo que no corresponde es meter de contrabando una reforma tributaria que beneficia al 1% más rico del país y a las grandes inmobiliarias, cuando esos recursos debieran traspasarse a las familias.
Por supuesto que estamos por aprobar aquellos elementos que contribuyen a mejorar los procesos de reconstrucción, y creemos que ese es un punto que debiera darse por separado.
Reconstrucción y señales políticas
La discusión también tiene una dimensión territorial directa para la senadora. Valparaíso ha sido una de las regiones golpeadas por emergencias recientes y, en ese marco, la reconstrucción aparece como una materia donde Cariola no descarta avanzar, siempre que no sea utilizada como argumento para aprobar un paquete más amplio.
¿Cuál es su evaluación sobre el desempeño, hasta ahora, de la administración del Presidente José Antonio Kast?
Mi apreciación general es que no se han despejado las principales dudas que hoy tiene el país. La principal señal es una contradicción del Gobierno y que todavía no resuelve: se promete no tocar derechos sociales, pero al mismo tiempo se aplican recortes en salud.
Vemos que se mantiene la incertidumbre respecto de cómo se van a financiar las urgencias sociales de los chilenos y chilenas. La gente no necesita sólo anuncios, necesita certezas.
En materia de vivienda, no tenemos ningún reparo en avanzar con urgencia en la reconstrucción. Es una obligación del Estado con las familias que llevan demasiado tiempo esperando, pero preocupa que el Gobierno use esa urgencia como argumento para empujar una megarreforma que desfinancia el Estado, mientras al mismo tiempo recorta más de $19 mil millones al Fondo de Emergencia destinado a la reconstrucción en nuestra región.
El Gobierno debe transparentar cuánto llegará, efectivamente, a la Región de Valparaíso, con qué plazos y con qué garantías. La reconstrucción no puede ser un relato: tiene que tener recursos reales y respuestas concretas para quienes lo perdieron todo.
“La primera señal debiera ser separar esta megarreforma por temas”
La parlamentaria también cuestionó que el Ejecutivo hable de empatía mientras mantiene una agenda fiscal que, a su juicio, busca rebajar impuestos a sectores de mayores ingresos y, al mismo tiempo, ajustar recursos sociales sensibles.
“Cuando el ministro Quiroz nos habla de empatía, la verdad es que la medida que el Gobierno está tomando no es empática. No es empático que, por un lado, se siga justificando reducir el impuesto corporativo de 27% a 23% para los sectores de mayores ingresos y, por otro lado, se pretenda cumplir la meta fiscal recortando salud o cobrando el Crédito con Aval del Estado a familias endeudadas”, dijo.
¿El Gobierno debe dar señales de su disposición a llegar a acuerdos en forma transversal y escuchar las distintas miradas de los parlamentarios?
Sí, el Gobierno tiene que dar señales reales de disposición a escuchar y a llegar a acuerdos transversales, y la primera señal debiera ser separar esta megarreforma por temas.
La única forma de avanzar es que no sea un gran megaproyecto, sino que se discutan por separado aquellas materias que contribuyen al mejoramiento de las condiciones de vida de nuestra gente, particularmente en el caso de la reconstrucción.
Nosotros no estamos en contra de fortalecer los recursos para la reconstrucción, pero no vamos a respaldar que, al mismo tiempo, el Estado chileno deje de recaudar fondos que son necesarios para cubrir derechos sociales, ni que se incorporen beneficios que terminan sólo favoreciendo al 1% más rico del país o a las grandes inmobiliarias.
Una tramitación cuesta arriba
La posición de Karol Cariola anticipa una tramitación compleja para el Ejecutivo. Aunque la senadora abre espacio para aprobar medidas vinculadas a reconstrucción, su advertencia apunta al corazón político del proyecto: separar las urgencias sociales de una reforma tributaria que, desde la oposición, es vista como regresiva y fiscalmente riesgosa.
En el Senado, el Gobierno deberá definir si insiste en tramitar la iniciativa como un solo paquete o si abre la puerta a dividir sus contenidos. Esa decisión será clave para medir la viabilidad legislativa de la megarreforma.



