El ecosistema Fintech chileno crece a doble dígito, pero enfrenta riesgos crecientes por fraude digital
El ecosistema Fintech en Chile ha experimentado una expansión sostenida, alcanzando más de 350 entidades y un crecimiento anual del 24% en los últimos cuatro años. No obstante, el fraude digital en Fintech emerge como una amenaza que puede comprometer este avance.
Desde TransUnion Chile, Rafael Estrada, Principal de Soluciones de Gestión de Identidad, advierte que “en este tipo de eventos se pueden abordar problemas comunes como lo son el fraude, y abre espacios para que los actores del sector puedan trabajar en equipo para dar solución a este problema”.
El fraude digital en Fintech representa una amenaza no siempre visible. Los defraudadores aprovechan brechas del sistema, infiltrándose y generando pérdidas encubiertas, que muchas veces se contabilizan como créditos incobrables o errores operativos.
Amenazas crecientes para el ecosistema financiero digital
El Informe de Fraude Omnicanal de TransUnion revela que Chile supera la media mundial en pérdidas por fraude, con un promedio que roza los 3 millones de pesos chilenos por consumidor afectado. A nivel global, un 29% de los consumidores reportó haber sido víctima de fraude, con un costo medio anual de US$1.747.
En Chile, las industrias de seguros y plataformas de comunidades (como sitios de citas o foros) registran las tasas más altas de fraude digital. El mayor riesgo ocurre durante el inicio de sesión de cuentas existentes, que alcanza una tasa de fraude sospechoso del 5,8%.
Además, el fraude oculto se ha convertido en una preocupación creciente. Según TransUnion, entre un 2% y 5% de las pérdidas crediticias asociadas a nuevas carteras pueden deberse a este tipo de fraude, que permanece sin ser detectado dentro de las operaciones habituales.
Estrategias para mitigar riesgos y reforzar la confianza
TransUnion plantea un modelo estratégico integral para enfrentar el fraude, basado en verificación biométrica, análisis de riesgo y reputación de dispositivos, y uso de indicadores de riesgo múltiples. Estas herramientas permiten equilibrar protección y experiencia de usuario, generando la “fricción correcta”.
“Los estafadores no solo roban identidades, sino que pueden mantener saldos, pagar cuotas mínimas e incluso conseguir aumentos de cupo. Todo mientras el consumidor legítimo ni siquiera sabe que ha sido vulnerado”, añade Estrada.
La propuesta de TransUnion considera también el uso de Big Data, analítica predictiva, y autenticación multifactor (MFA) ajustada al nivel de riesgo de cada transacción. Así, se fortalece tanto la inclusión financiera como la confianza en los servicios Fintech.
Finalmente, Estrada destaca la importancia de que las empresas del ecosistema incorporen validaciones antifraude desde el diseño de productos y fomenten la colaboración con otros actores de la industria. “Cuando las Fintech desarrollan productos considerando validaciones antifraude y la colaboración con el ecosistema, se genera un doble beneficio: se fortalece la confianza de los consumidores y se reducen las pérdidas asociadas a este tipo de delitos”.



