El principal retailer chileno renovó su mesa directiva y dio paso a un liderazgo con experiencia en expansión y gestión. La decisión busca consolidar la recuperación del grupo, fortalecer su gobernanza y enviar una señal de estabilidad a inversionistas clave
Falabella activó uno de los movimientos corporativos más relevantes de marzo en el retail chileno. El 18 de marzo de 2026 la compañía informó a la Comisión para el Mercado Financiero la designación de Fernando de Peña como nuevo presidente del directorio, en reemplazo de Enrique Ostalé. La decisión se adoptó tras la renovación parcial de la mesa en la junta ordinaria de accionistas realizada el día anterior.
El cambio no fue un simple ajuste de nombres. La salida de Ostalé cerró una etapa en la conducción del grupo, mientras que la llegada del exgerente general de Mallplaza abrió una fase que la propia compañía asocia a crecimiento, ejecución y fortalecimiento de su gobierno corporativo. Juan Carlos Cortés fue confirmado como vicepresidente, completando una nueva estructura de liderazgo en la mesa.
Una señal de reordenamiento interno
La renovación del directorio marcó el mayor ajuste de la mesa de Falabella en tres años. A Fernando de Peña se sumaron Tomás Müller Benoit, Carolina Schmidt y Juan Pablo del Río Goudie, en una recomposición que fue seguida de cerca por el mercado por el peso estratégico de la compañía en Chile y la región. La elección de De Peña era esperada, luego de recibir amplio respaldo accionario en la junta.
Ese apoyo no fue menor. La cobertura económica informó que De Peña obtuvo la primera mayoría entre los nombres elegidos para integrar el directorio, reflejando un acuerdo amplio entre accionistas relevantes del grupo. Su nombramiento, por tanto, no solo representa experiencia ejecutiva, sino también una señal de alineamiento interno tras meses de reconfiguración en la mesa.
La apuesta por un perfil con historia en el grupo
La trayectoria de Fernando de Peña explica parte importante del mensaje que Falabella quiso enviar. El ejecutivo estuvo ligado por 35 años a Mallplaza, donde lideró procesos de expansión y transformación, convirtiéndose en uno de los nombres más reconocibles dentro del ecosistema empresarial asociado al grupo. Su conocimiento del negocio inmobiliario-comercial y de la cultura corporativa de Falabella aparece como un activo clave para esta nueva etapa.
En sus primeras declaraciones como presidente, De Peña señaló que el desafío del directorio será “consolidar esta nueva etapa de crecimiento” a través de una ejecución rigurosa de la estrategia en cada uno de los negocios. La frase resume la prioridad de la nueva mesa: sostener la recuperación del grupo y reforzar la confianza del mercado en una compañía que sigue siendo referencia obligada en el retail regional.
Gobernanza, mercado y una nueva fase
La señal corporativa también tiene una lectura más amplia. En empresas del tamaño de Falabella, los cambios en la presidencia del directorio son observados como definiciones sobre prioridades, equilibrios y conducción, especialmente cuando coinciden con un ciclo de mayores exigencias en rentabilidad, eficiencia y crecimiento.
El reordenamiento de la mesa apunta a fortalecer la gobernanza en un momento decisivo para la firma. Esta es una inferencia a partir de la renovación del directorio y de las declaraciones públicas de la compañía.
Lo que viene ahora será determinante para medir el alcance de esta decisión. Falabella deberá mostrar que el nuevo diseño de su directorio puede traducirse en conducción estratégica y resultados sostenibles, mientras el mercado sigue atento a sus próximos pasos. La llegada de Fernando de Peña no solo reordena la cúpula del retailer; también instala expectativas sobre la capacidad del grupo para consolidar una etapa distinta.



