Un sistema de monitoreo en la cordillera evidencia cómo partículas contaminantes están acelerando el derretimiento de glaciares, instalando nuevas alertas sobre la seguridad hídrica del país
El retroceso de los glaciares en Chile dejó de explicarse únicamente por el aumento de las temperaturas. Nuevas mediciones en alta montaña están revelando el rol de contaminantes atmosféricos en el deterioro de estos ecosistemas, mientras que la disponibilidad futura de agua comienza a perfilarse como una variable crítica para la planificación pública y productiva.
La Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM), con apoyo técnico de AyT, fortaleció su observatorio atmosférico NUNATAK-2, ubicado a 2.500 metros de altura en la cuenca del Maipo. La incorporación de nuevos analizadores de óxidos de nitrógeno (NOx) amplía la capacidad de estudiar la química atmosférica en la cordillera, mientras que permite rastrear con mayor precisión el transporte de contaminantes desde zonas urbanas e industriales hacia ecosistemas de alta montaña .
Contaminación que acelera el deshielo
El monitoreo se centra en contaminantes como el carbono negro y los óxidos de nitrógeno, compuestos que inciden directamente en la estabilidad de los glaciares. Estas partículas modifican las propiedades físicas de la nieve, mientras que su acumulación reduce la reflectividad natural y aumenta la absorción de radiación solar.
El doctor Francisco Cereceda advierte que “las mediciones han demostrado que contaminantes como el carbono negro y el polvo mineral alteran la reflectancia de la nieve, acelerando el derretimiento de los glaciares”, y añade que “esto afecta directamente la disponibilidad hídrica en nuestras cuencas de montaña” .
La evidencia introduce un matiz relevante en el análisis climático. El deterioro de los glaciares no solo responde al aumento de temperaturas, sino también a la interacción con contaminantes que intensifican los procesos de deshielo en zonas estratégicas.
Ciencia para decisiones estratégicas
El proyecto integra tecnología de alta precisión capaz de medir ozono, carbono negro y material particulado en distintas escalas. La generación de datos científicos robustos se posiciona como un insumo clave para el diseño de políticas públicas, mientras que la colaboración entre academia y sector privado fortalece la capacidad de anticipar impactos ambientales.
Desde AyT, su gerente general Carlos Saul sostiene que “aportar con tecnología de alta precisión y acompañar técnicamente a instituciones como la UTFSM es parte de nuestro compromiso con la generación de conocimiento”, destacando que la calidad de los datos es determinante para enfrentar los desafíos ambientales del país .
La información generada por el observatorio permitirá no solo comprender la dinámica de los contaminantes, sino también aportar evidencia concreta para orientar decisiones regulatorias en la protección de ecosistemas de alta montaña.
Glaciares: una infraestructura natural en retroceso
El avance de estos estudios coincide con una creciente preocupación global por el estado de los glaciares. Instancias como el Día Internacional de los Glaciares han reforzado la necesidad de monitoreo permanente y cooperación internacional, mientras que en Chile su rol adquiere una dimensión estratégica.
El país alberga más de 26 mil glaciares que funcionan como reguladores naturales del agua, mientras que su deterioro podría traducirse en una disminución significativa de la disponibilidad hídrica en las próximas décadas .
Investigaciones recientes advierten un retroceso sostenido de la cobertura nival y un ascenso de la línea de nieve en cuencas clave como Aconcagua y Maipo. La combinación de megasequía, aumento de temperaturas y contaminación configura un cuadro de presión creciente sobre estos ecosistemas, mientras que la necesidad de avanzar en monitoreo permanente y políticas de protección se vuelve cada vez más urgente.



