La diputada del Partido Nacional Libertario analiza el inicio del gobierno de José Antonio Kast, cuestiona su estrategia en seguridad, aborda el impacto del alza de combustibles en la clase media y advierte sobre las tensiones políticas que marcarán su gestión
Por Daisy Castillo Triviños
A más de un mes del inicio de la administración del presidente, José Antonio Kast, el panorama político está marcado por una mezcla de “shocks” económicos y una ofensiva fiscal agresiva.
Las críticas a lo que va, a esta hora, de su gobierno se centran, particularmente, en las siguientes materias: cuestionamientos por posibles recortes en alimentación escolar y salud mental, descontento por el alza de combustibles en las primeras semanas.
A esto se suman las dificultades para avanzar en su “mega-reforma” tributaria sin mayoría parlamentaria, mientras la oposición en el Congreso advierte que no permitirá que el control del gasto público se traduzca en un desmantelamiento de la red de protección social.
Otro flanco de polémica ha sido la tensión interna por la salida de jefaturas de inteligencia en el primer mes, lo que ha generado dudas sobre la cohesión de su plan de seguridad. Y una inflación que sigue presionando el bolsillo de la clase media, desafiando la promesa de campaña de un alivio económico inmediato.
En medio de este escenario bastante convulsionado, Poderyliderazgo.cl conversó con la diputada, Gloria Naveillán Arriagada, quien forma parte de la bancada del Partido Nacional Libertario y representa el distrito N° 22, de la Región de La Araucanía.
La legisladora, que se caracteriza por ser frontal, nada de andar con eufemismos, directa y punto, realizó un balance de lo que ha sido hasta ahora la gestión del Gobierno liderado por el Pesidente José Antonio Kast.
Las encuestas muestran una desaprobación al actual gobierno y la oposición lo acusa de ‘gobernar con nostalgia’. ¿Cree que el gobierno subestimó lo difícil que sería pasar de la retórica de campaña a la gestión real, o es simplemente una campaña de obstrucción de la izquierda?
Yo creo que el gobierno subestimó lo que encontrarían y claramente no tenían una planificación real posible de llevar a cabo en seguridad. Probablemente por dos razones: primero, el temor al costo político en el caso de la zona sur, como todos los gobiernos anteriores. Y, eso, implica aceptar que hay un riesgo a la seguridad interior del Estado en el sur, cosa que ningún gobierno ha hecho por el narcoterrorismo que impera en la zona.
No puede ser que, en el Norte den más facultades a los generales, a los JEDENA (Jefes de la Defensa Nacional), que las que se dan en El Sur, que es lo que estamos pidiendo: que tengan las mismas facultades, la misma delegación de facultades del presidente de la República.
Y la segunda razón es que no tienen claro qué y cómo hacerlo para enfrentar el problema que hay en el Sur del país.
El aumento en el precio de los combustibles y los ajustes presupuestarios están golpeando el bolsillo de la gente que votó por un cambio económico. ¿Qué le dice usted a ese votante de clase media que hoy siente que la ‘libertad económica’ del programa de Kast todavía no llega a su billetera?
El alza del combustible ha sido algo que se ha explicado en todos los tonos y de verdad yo creo que la gente sí lo entiende. Lo que a mí me cuesta entender es que se haya castigado a quienes producen alimentos, como son los agricultores. ¿Por qué? Porque se les quitó el 100% de descuento que tenían respecto del específico del combustible.
Y resulta que este específico es para quienes ocupan caminos, no para quienes andan en los potreros. Entonces, acá hay un tremendo tema que hemos dicho una y otra vez y que nadie nos ha querido escuchar.
Yo creo que el específico se debería eliminar para todo el mundo, pero si tenemos a los agricultores ahogados con unos sobrecostos tremendos, no los castiguemos aún más, porque todos queremos seguir comiendo pan.
¿Qué opina del episodio de los seremis renunciados por voluntad propia o les pidieron la renuncia? A su juicio, ¿esta situación demuestra o no desprolijidad por parte del gobierno?
Claramente, después de nombrar a los ministros y subsecretarios y algunos jefes de servicio, parece que el filtro empezó a fallar en el gobierno, porque al llegar a los seremis, de verdad que ha sido un espectáculo por decirlo menos triste“.
Históricamente, los gobiernos de derecha enfrentan una calle muy movilizada. Proyectando el invierno y el fin del primer semestre, ¿cree que el Gobierno tiene la inteligencia política para evitar un nuevo estallido, o considera que la única vía de estabilidad para que este proyecto dure cuatro años es el uso legítimo de la fuerza pública sin matices?
¿Qué movilización hubo en los gobiernos de izquierda? ¿Qué calle se movilizaba en el gobierno de Gabriel Boric? Que yo sepa, ninguna. Entonces, ¿no será que esos movilizados estaban calladitos porque era su gobierno, el gobierno de Gabriel Boric?
Yo creo que, en ese minuto, estuvieron callados, porque era su gobierno. Por lo tanto, no me extrañaría que hoy día sí salieran a tratar de movilizarse, armar escándalos, etc. Son los mismos que estuvieron callados los cuatro años del gobierno de Boric.
Entonces, acá yo creo que hay que hacer respetar el Estado de Derecho. Y si hay gente que quiere salir a armar escándalo, movilizaciones violentas, romper cosas, pintar murales, tirar piedras a los carabineros, bueno, yo espero en Dios que el gobierno tenga súper claro que aquí hay que respetar el Estado de Derecho. Y eso significa que los carabineros deben de actuar en la medida de lo que se encuentren.
El presidente ha prometido una reducción drástica del Estado y del gasto público. ¿Usted proyecta que el Congreso permitirá estas podas presupuestarias o teme que terminemos en un bloqueo institucional donde el Gobierno no pueda pasar ninguna ley relevante, convirtiéndose en una gestión puramente administrativa?
Yo creo que todo depende. Claramente el documento que se filtró de la Dipres y Hacienda en un error comunicacional impresionante propone cosas con las que yo no concuerdo, y otras que a lo mejor aparecen muy cuerdas, porque efectivamente hay programas mal evaluados y no hay por qué seguirles metiendo lucas.
Pero el punto acá es que a mí me llama profundamente la atención al menos todo lo que toca al área de seguridad y el área de agricultura, porque ahí va a haber que tener conversaciones muy profundas para explicar lo que, a simple vista, a mí al menos, no me parece razonable.
Mirando hacia el futuro, ¿este es un proyecto que termina con José Antonio Kast en 2030 o usted proyecta que se está construyendo una base social y política capaz de darle continuidad por ocho o doce años a este modelo de orden y libertad económica?
Cada uno de los partidos tiene su identidad. Podemos remar juntos el bote siempre y cuando el bote vaya en el sentido correcto y que vaya en la dirección correcta, respetando la identidad de cada partido. Pero si esto no sucede, al menos, nosotros vamos a nadar al lado del bote tratando de darle la dirección correcta, pero no vamos a estar arriba del bote.
Yo espero que este gobierno no sea flor de cuatro años, así como se dice flor de un día, bueno, cuatro años en este caso, pero eso depende básicamente de mejorar varias cosas, sobre todo comunicacionales que han estado fallando, pero además de una conducción firme y en el camino correcto. Entonces, eso está aún por verse, llevamos demasiado poco tiempo.
Gobernabilidad en disputa y un rumbo aún incierto
A más de un mes de iniciado el gobierno, las definiciones en seguridad, el manejo económico y la relación con el Congreso comienzan a delinear un escenario complejo, donde cada decisión no solo impacta en la gestión, sino también en la viabilidad política del proyecto.
En ese marco, las próximas semanas serán clave para medir si el Ejecutivo logra ordenar su conducción, reducir la tensión política y avanzar en sus prioridades. Como advierte la diputada, “no tienen claro qué y cómo hacerlo para enfrentar el problema que hay en el sur del país”, una crítica que tensiona el principal eje de la agenda gubernamental: la seguridad.



